CONTENIDO DE TIEMPO FINAL

sábado, 27 de mayo de 2017

* Disonancia cognitiva y proselitismo religioso *

***Excelente Sábado para todos.

En su libro *El cerebro espiritual*, Francisco J. Rubia =Doctor en Medicina por la Universidad de Dusseldorf y Director del Instituto Pluridisciplinar de la Universidad Complutense de Madrid= dice;

*Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha buscado trascender la realidad cotidiana: evadirse del mundo natural y hallar una *segunda realidad*, el ámbito que ha llamado sobrenatural. Tanto la realidad cotidiana como esa segunda realidad son ilusiones generadas por el cerebro. 
La consciencia egoica es la responsable de la realidad cotidiana; la consciencia límbica, de la segunda realidad. Ambos tipos de consciencia conviven en el hombre contemporáneo. Desde el punto de vista neurobiológico, o cerebral, tan real es la realidad cotidiana como la segunda realidad, ya que ambas son fruto de la actividad de nuestro cerebro*.

¿Y qué le pasa a nuestro cerebro espiritual cuando ingresa en caminos peligrosos?..
Algunos buenos apuntes de investigaciones que les dejo en ésta fría tarde sureña de Sábado.
Desengaños espirituales, frustraciones, y un extraño mecanismo mental que busca salir de la decepción ...auto-engañándose más..



En su libro *Elogio del ateísmo-Los espejos de una ilusión*, Gonzalo Puente Ojea aborda en uno de los capítulos =Las paradojas del incumplimiento= las razones por las que las profecías fallidas y sus adherentes en lugar de desencantarse, tienden a seguir creyendo.
Puente Ojea afirma que este mecanismo de supervivencia frente a los palmarios incumplimientos proféticos obedece al principio psicológico de la disonancia cognitiva y cita, en apoyo de su tesis, un estudio clásico de psicología social editado a mediados de los años cincuenta del siglo pasado.

En efecto, en 1956 se publicó un libro titulado *When Profecy Fails: A Social and Psychological Study of a Modern Group that Predicted the Destruction of the World*. El texto lo firmaban los profesores de la Universidad de Chicago Leon Festinger, Henry W. Riecken y Stanley Schachter. El libro, todo un clásico en los estudios de sociología de la religión, recoge una investigación llevada a cabo sobre una pequeña secta milenarista y apocalíptica inspirada por Dorothy Martin =en el libro aparece con el alias de *Marian Keech*= un ama de casa que afirmaba haber recibido mensajes de unas entidades extraterrestres llamados *the Keepers* =los Guardianes= procedentes del planeta Clarion.

Estos mensajes anunciaban la destrucción del mundo en un gran diluvio que tendría lugar en la madrugada del 21 de diciembre de 1954. La señora Martin =o Keech= consiguió reunir en su torno a un reducido número de acólitos que se llamaban a sí mismos *the Seekers* =algo así como *los Buscadores*= y que, de acuerdo con los mensajes recibidos telepáticamente por aquélla, serían puestos a salvo y transportados en platillos volantes fuera de nuestro planeta.
Por supuesto, nada de lo profetizado tuvo lugar.

Ese 21 de diciembre el mundo amaneció y anocheció como acostumbraba. Ni catástrofes, ni inundaciones ni, por supuesto, platillos volantes. Los integrantes de la pequeña secta, congregados principalmente en el domicilio de Marian Keech, habían quemado =casi literalmente= sus naves. Muchos de ellos habían vendido sus propiedades y se habían deshecho de posesiones que, en virtud de lo inminente del apocalipsis, resultaban obviamente superficiales.
Lo interesante, en realidad, vendría después.

Aunque, desencantadas y conmocionadas por el incumplimiento de la profecía, algunas personas abandonaron su compromiso con la secta de los Buscadores, un número importante de miembros permaneció dentro de la organización y se reafirmó en el conjunto de creencias que, hasta el momento, había guiado su comportamiento y su compromiso. No sólo eso, sino que a partir de ese momento, los fieles Buscadores empezaron una intensa labor de proselitismo, una actividad que hasta entonces no se habían molestado en llevar a cabo. Nada, por tanto, de derrotismo ni de distanciamiento crítico con los postulados de la secta de la señora Keech.

Festinger y sus colaboradores dan cuenta en su libro, con bastante detalle, de los avatares padecidos por los Buscadores antes, durante y después de la fecha de la profecía fallida. Analizan también la dinámica interna del grupo de creyentes y examinan algunas reacciones individuales a partir del incumplimiento del holocausto. Pero los profesores se centran particularmente en la consolidación del grupo de creyentes después del monumental fiasco y en su nuevo compromiso proselitista. 

Donde cabría esperar desengaño, desilusión y abandono, Festinger y los suyos encuentran, bien al contrario, una llamada a apretar filas a través de un renovado compromiso militante, que se sustancia en un proselitismo en tanto actividad de cohesión grupal.

Para los autores del estudio lo verdaderamente llamativo es esta reacción de fervor religioso que sigue a la *desconfirmación de la creencia en el cumplimiento de la profecía*. Y proponen un mecanismo explicativo que relaciona causalmente, bajo ciertas condiciones, la constatación del incumplimiento profético con el brío renovado en el compromiso creyente y en la militancia proselitista. La explicación cursa a través de lo que en psicología se conoce como disonancia cognitiva.

Al comienzo del libro encontramos la tesis nuclear del estudio:

-Supongamos que un individuo cree en algo de todo corazón; supongamos a continuación que está comprometido con su creencia, que ha llevado a cabo, en consecuencia, acciones irrevocables; finalmente, supóngase que se le presenta la evidencia, la evidencia inequívoca e innegable de que su creencia es errónea: ¿qué ocurrirá?
El individuo emergerá, frecuentemente, no solamente impertérrito, sino incluso más convencido de la verdad de sus creencias que nunca anteriormente.

Sin embargo, este incremento en el fervor creyente después de la desconfirmación depende de ciertas condiciones, que Festinger y colaboradores detallan en cinco puntos:

1. La creencia debe sostenerse con una profunda convicción y debe tener alguna relevancia para la acción y el comportamiento del individuo.

2. Quien sustenta la creencia debe comprometerse con ella, sobre todo a través de acciones y comportamientos difícilmente reversibles.

3. La creencia debe ser suficientemente específica y ateniente al mundo real como para que puedan existir acontecimientos que puedan refutarla inequívocamente.

4. La innegable evidencia de desconfirmación debe ocurrir y debe ser reconocida por el individuo creyente.

La quinta condición es posiblemente la más esclarecedora y la de mayor valor explicativo..

5. El creyente individual debe tener apoyo social. Pertenecer a un grupo de personas convencidas que se apoyan mutuamente contribuye, previsiblemente, a mantener la creencia, malgré la desconfirmación.

Leon Festinger;

Armados con este instrumental heurístico, y desde el proscenio explicativo de la disonancia cognitiva, Festinger, Riecken y Schachter abordan el estudio histórico de otros movimientos religiosos proféticos y milenaristas susceptibles de una interpretación similar. Se trata de situaciones que cumplen los cinco criterios de desconfirmación establecidos por los autores. Y así, el libro habla de los montanistas, los anabaptistas, el movimiento liderado por Sabbatai Zevi, al que presta una gran atención y la secta de los mileritas, objeto también de un análisis extenso.

Estos ejemplos sirven a Festinger y sus colaboradores para introducir los conceptos de consonancia y disonancia. En todos estos casos, las personas comprometidas con las creencias proféticas de los movimientos religiosos a los que pertenencían tuvieron que enfrentar la realidad innegable de una desconfirmación, por los hechos, de las profecías anunciadas. 

¿Cuáles fueron, según los autores del estudio, los dispositivos psicológicos que permitieron la pervivencia de estos movimientos a pesar de la rotunda falsación de sus postulados proféticos?

Deberíamos esperar =afirma Festinger= que los creyentes se esforzaran con determinación para eliminar la disonancia o, al menos, para reducir su magnitud. La disonancia desaparecería si ellos descartasen la creencia que ha sido desconfirmada. Pero con frecuencia el compromiso de su comportamiento en relación con el sistema de creencias es tan intenso que es casi preferible cualquier otro curso de acción.

Alternativamente =continúan los autores= la disonancia podría reducirse o eliminarse si los integrantes del movimiento cerraran los ojos ante el hecho de que la predicción no se ha cumplido. O los creyentes pueden intentar encontrar explicaciones razonables y muy a menudo encuentran algunas muy ingeniosas. Para que la racionalización sea totalmente efectiva, el apoyo de los demás =miembros de la secta= resulta necesario para hacer que la explicación o la revisión parezcan correctas.

Sin embargo, la disonancia es demasiado importante como para intentar combatirla con meras explicaciones. Y aquí entramos en la tesis medular de Festinger y sus colaboradores.

Si se puede persuadir a cada vez más personas de que el sistema de creencias es correcto, entonces, y de forma clara, el sistema debe ser correcto, después de todo.

Y, como corolario;

Si el proselitismo resulta exitoso, entonces, al reunir más adherentes y rodearse de una forma efectiva con personas que lo apoyan, el creyente reduce la disonancia hasta el punto de poder vivir con ella.

Sin embargo, los investigadores reconocen que las fuentes históricas resultan en muchos casos incompletas, y que las evidencias indirectas obtenidas no permiten apuntalar de forma segura la hipótesis de la disonancia cognitiva como factor de compensación de la disconfirmación profética. Por esta razón, centran su estudio en el movimiento surgido en Chicago =el texto lo sitúa en Michigan, por razones de preservación del anonimato de los protagonistas= y liderado por Marian Keech, organizado en torno a un precipitado de creencias apocalípticas que parecen salidas de los populares Amazing Tales de la época.

Un conjunto de creencias y actitudes cuya punta de ariete era la profecía que, según la señora Keech, anunciaba la sumersión cataclísmica en las aguas de toda la Costa Oeste del Pacífico, desde la ciudad de Seattle hasta Chile. Al mismo tiempo, los Guardianes, procedentes del planeta Clarion, pondrían a disposición de los auténticos creyentes sus platillos volantes para transportarlos lejos de allí, a tierras más seguras.

En la parte final del libro se analizan las reacciones de algunos de los integrantes del movimiento de Marian Keech =recordemos, los autodenominados *Buscadores*= con objeto de contrastar sus reacciones con los cinco criterios de validez de la hipótesis de la disonancia cognitiva. Festinger comprobó que las personas que habían permanecido más aisladas del grupo mostraron los síntomas más claros de desengaño y abandono de las creencias grupales, frente al núcleo de creyentes que se benefició de la mutua presencia y del apoyo recíproco.

En Lake City, por otro lado, la mayoría de los miembros estuvo en presencia constante de compañeros creyentes durante el período que siguió a la desconformación. 
La gente de Lake City, que había tenido apoyo social, fue capaz de aceptar la racionalización, reduciendo de este modo parcialmente la disonancia y recuperando la confianza en sus creencias originales. La presencia y el apoyo de otros creyentes pareció ser un requisito indispensable para la recuperación de tan extrema desconfirmación.

Aunque el grupo, finalmente, terminó dispersándose por razón de la presión social de los vecinos y de la policía, amén de por otras circunstancias personales, su fracaso como movimiento proselitista no se debió, en opinión de Festinger y los suyos, a la falta de oportunidades para captar nuevos adeptos =de hecho, se recibieron muchas solicitudes de información y una gran cantidad de llamadas telefónicas y de visitas= sino a la impericia de los restantes integrantes del movimiento de poner en marcha una labor adecuada y eficaz de proselitismo.



-La revista Nova Religio, en el número 3, de octubre de 1999, publicó un interesante artículo firmado por Lorne L. Dawson y titulado *When Prophecy Fails and Faith Persists: A Theoretical Overview*. Este trabajo es en realidad una revisión de diecisiete estudios publicados sobre trece diferentes grupos religiosos de características parecidas al grupo estudiado por Festinger en su investigación seminal. Los resultados de estos estudios parecen confirmar, según Dawson, la afirmación de Festinger de que muchos grupos de este tipo sobreviven al incumplimiento de las profecías que motivaron su aparición. Sin embargo, las razones son mucho más complicadas que las apuntadas por Festinger y los suyos.

Siguiendo a Dawson, la proselitización es sólo uno de los tipos posibles de estrategias adaptativas para gestionar los fiascos proféticos. De acuerdo con la revisión bibliográfica que presenta en su artículo, únicamente cuatro de los trece grupos estudiados utilizaron esta estrategia para compensar la decepción y el desencanto causado por el incumplimiento predictivo. Dawson pone el acento en otros dos dispositivos adaptativos: la racionalización y la reafirmación. Y es la racionalización, según el autor, el factor más importante -por encima de la proselitización- en la supervivencia del grupo en los momentos postproféticos.

Este dispositivo de racionalización puede diferenciarse, de acuerdo con varios autores, en cuatro tipos.

En primer lugar, la espiritualización, de acuerdo con la cual lo que se suponía que iba a ser un acontecimiento profético externo, visible y verificable se reinterpreta como un acontecimiento que sólo ha tenido lugar en el nivel espiritual.

La segunda variante racionalizadora es el test o examen de fe. La profecía se interpreta ex post no tanto como el anuncio de un acontecimiento concreto más o menos apocalíptico cuanto como una prueba de la robustez de la fe y las creencias de los acólitos de la secta religiosa.

El tercer tipo de racionalización atribuye la profecía fallida a simples errores humanos, entendidos éstos como comprensión inadecuada del contenido de la profecía, cálculo erróneo o inadecuación moral de los acólitos.

La cuarta variante de la racionalización es la culpabilización de los otros =sean éstos seres naturales o sobrenaturales o bien fuerzas impersonales=, aunque se trata de un recurso relativamente raro en este contexto.

La tercera estrategia adaptativa considerada es la reafirmación, un recurso utilizado por casi todos los grupos investigados para afrontar la disonancia producida por el desencanto profético. Frente a la amenaza de disolución del grupo, muchos movimientos parecen reaccionar por medio de una especie de introspección estructural y doctrinal orientada a reinterpretar en modo robusto la identidad del grupo y a considerar la decepción profética como un rito de paso.

Estas estrategias adaptativas deben entenderse en el contexto de ciertas condiciones que las hacen más o menos viables. Se trata de condicionantes sociales, organizacionales, doctrinales e incluso carismáticos. 
Aquí sólo los vamos a mencionar.

El nivel de cohesión y apoyo social mutuo dentro del propio grupo =incluyendo la existencia de líneas de comunicación bien definidas en comunidades geográficamente dispersas=.
El papel desempeñado por el líder o conductor del grupo =la capacidad de respuesta y de coordinación y la intensidad del carisma=.
El alcance y la sofisticación del sistema ideológico del grupo =un conjunto amplio de creencias que encuadren una visión del mundo comprehensiva con un sentido de misión y de identidad colectiva, es decir, un continuo de creencias significativas y actividades llenas de significado y capaces de contener estructuralmente contradicciones=.

La propia naturaleza de la profecía y el tipo de acciones que la profecía debe desencadenar =por ejemplo, formulaciones ambiguas o actividades preparatorias no demasiado exigentes ni radicales=.
La importancia asignada a los rituales en el armazón de la experiencia profética =a traves de los cuales se articulan actos simbólicos como la expiación de viejos pecados, la purificación de los creyentes o la creación de estados alterados de conciencia y de éxtasis=.
Una serie de factores organizativos =como el grado de estructuración formal del grupo=, factores que, afirma Dawson, han sido poco estudiados hasta la fecha.

La disonancia ocasionada por los incumplimientos proféticos forma parte de una realidad más amplia que impregna la vida de este tipo de grupos religiosos. Se trata de la gestión rutinaria de las contradicciones doctrinales que estas organizaciones se ven obligadas a llevar a cabo a la vista de la gran cantidad de información disponible y accesible hoy en día, información que resulta inconsistente con las convicciones religiosas de sus acólitos. Son, en definitiva, dispositivos no extraordinarios de neutralización de la disonancia.

En definitiva, y tal y como parece concluir Dawson, los creyentes pueden soportar la presión cognitiva de acontecimientos contraconfirmatorios no tanto por la eficacia de las estrategias de reducción de la disonancia =que se han enumerado más arriba= sino por el simple hecho de que las evidencias contradictorias permanecen, sencillamente, ignoradas y no reconocidas, en contra de lo afirmado por Festinger y sus colaboradores.



-Nuestro sociólogo más fértil, a juzgar por su cosecha anual de publicaciones, acaba de obtener el último Premio Jovellanos con este sucinto informe sobre el fracaso de las predicciones en torno al cambio de milenio. Y lo hace desde un saludable escepticismo, que busca poner de relieve el considerable incumplimiento por defecto o exceso de casi todas las proyecciones de futuro que se habían venido anunciando. 

Pues no sólo fracasaron las grandes profecías imaginadas por la ciencia ficción, con sus ingenuas expectativas de progreso y desarrollo técnico indefinido, sino que además tampoco hubo nadie que acertase a pronosticar hechos tan significativos como la caída del muro de Berlín o la generalización de los ordenadores personales.

Entonces, si los profetas suelen fracasar, 
¿por qué se les escucha? 
Amando de Miguel lo explica por la necesidad de domesticar el futuro haciéndolo previsible para anticiparse a él, pues sólo así se logra reducir la incertidumbre adquiriendo confianza y seguridad. 
Pero aquí surge la paradoja, según nuestro autor, pues lo previsible resulta rutinario, aburrido y poco emocionante, por lo que sólo el fracaso de las profecías devuelve a la realidad su aventurado carácter de caja llena de imprevistas sorpresas ocultas. 
Es la famosa serendipity, concepto acuñado por Walpole e introducido en la sociología por Robert Merton, que designa los hallazgos encontrados por sorpresa cuando lo que se esperaba descubrir eran otras cosas completamente distintas.

¿Y por qué fracasan las profecías? 
De Miguel culpa a los propios profetas, cuya ignorancia, vanidad o interés gremial sesga su percepción, cayendo en errores redundantes que les hacen deformar la realidad. 
Aquí también se podría recurrir a la teoría mertoniana de las profecías que se autocumplen o autorrefutan a sí mismas, una vez que se hacen públicas.

Gilgamesh***

Fuentes;
-filosofiaenlared
-papelenblanco
-revistadelibros

viernes, 26 de mayo de 2017

* CO2 para todos y energía para Guille *

***Hermosa y divertida noche de al finViernes para todos.

Breve como para no opacar lo que los Viernes significan para una gran mayoría.
El CO2..., mucho se habla y mucho se olvida de aquellas enseñanzas básicas que hoy están queriendo ser subvertidas;



-Es realmente sorprendente toda la publicidad que rodea al *cambio climático producido por el hombre* y los supuestos males del dióxido de carbono, mientras todos estamos escuchando y leyendo que el *calentamiento* del planeta se evidencia por el CO2, un punto de vista que no podría estar más lejos de la verdad como ningún otro. La ciencia elemental ha demostrado definitivamente que el dióxido de carbono es lo que nuestro planeta necesita para prosperar, pero los propagandistas anti-ciencia como Bill Nye están empujando la narrativa de que todo está mal y debe ser detenido, lo que efectivamente de llevarse a cabo, mataría a toda la vida en el planeta y dejaría una tierra estéril.

No sólo Nye, también Neil de Grasse Tyson , Al Gore, e incluso Barack Obama al parecer todos creen este mito anti-CO2 , o por lo menos es lo que intentan imponer en su lucha por más impuestos globales al carbono y otras formas de control autoritario que, según ese núcleo duro, encarna una agenda anti-humana. La histeria del cambio climático en realidad apunta a una reducción de la población, por lo cual la identificación de esta agenda siniestra requiere de la lectura entre líneas de lo que dicen los *ambientalistas* y *científicos* que exigen la conformidad con sus puntos de vista.

En un nuevo video publicado en YouTube elaborado por Mike Adams, el *Ranger de la Salud*, se revela cómo el dióxido de carbono, al contrario de la creencia popular , es en realidad una *molécula milagrosa* que es absolutamente necesaria para mantener la vida. No sólo la vida humana, también la vida vegetal y animal que subsisten por el CO2 para su persistencia, a pesar de todas las mentiras que se propagan en los medios de comunicación acerca de cómo tenemos que luchar contra el CO2 a toda costa.

*Si se eliminas el dióxido de carbono, asesinas a la humanidad, y asesinas al planeta*, explica Adams en su último vídeo.
*El dióxido de carbono es la molécula de la vida que cada planta necesita para vivir, y si se elimina, se mata todo*.
Los datos reales que posee el gobierno muestran que la Tierra tiene una escasez de CO2; los niveles de CO2 son 15 veces menores que en el pasado.

Tal vez usted puede recordar lo que aprendió en la escuela primaria sobre la importancia del CO2 para la fotosíntesis. Las plantas requieren de CO2, el cual nuestros cuerpos liberan a medida que respiramos oxígeno con el fin de hacer crecer y producir alimentos. Sin CO2 toda la cadena alimentaria colapsaría y la humanidad moriría de hambre, por lo que la retórica que vende Bill Nye y Neil deGrasse Tyson es a la vez tonto y peligroso, sobre todo porque los datos del gobierno muestran que el planeta está actualmente padeciendo de una escasez de CO2, ya que los niveles atmosféricos de CO2 en el pasado eran tanto como 15 veces más altos de lo que son hoy en día.

Cuanto más la humanidad intente alterar los niveles normales atmosféricos de CO2, o cualquier otro gas para el caso, mayor es el riesgo para todos de una extinción. Es un asunto que de risa o ganas de llorar al ver que los fanáticos del clima están secuestrando los postulados de instituciones de educación superior o científicas, mientras el gobierno tenebroso intenta vender sus trapacerías, porque gran parte de la próxima generación está siendo educada por esta propaganda, que subrepticiamente apunta a la desaparición de todos nosotros.

*Usted ve, los alarmistas del cambio climático no son sólo científicamente incorrectos, a menudo son analfabetos científicos que son una locura*, advierte Adams en su video. *Si ellos se salen con la suya, van a matar toda la vida en nuestro planeta, a excepción de la vida microbiana que puede sobrevivir sin CO2. Pero cada planta será muerta. Cada animal será muerto. Todo el suministro de alimentos colapsará. Sin CO2, la humanidad moriría de hambre masiva. Sería el colapso completo de la civilización. Y no hay ningún científico racional que pudiera estar en desacuerdo con cualquiera de estas declaraciones ya que el CO2 es necesario para la fotosíntesis*.



Tiempo al tiempo, ¿no? y a no comprar ciegamente lo que los hiper-medios nos venden.

Finalizo con una petición que, lanzada desde aquí habrá de multiplicarse infinitamente por éste espacio;



-El bajista del grupo rockero Rata Blanca, Guillermo Sánchez =52=, se encuentra internado en estado crítico afectado por una *septicemia generalizada a causa de una bacteria*, confirmaron este jueves sus allegados.
La familia del músico solicitó dadores de sangre de cualquier grupo o factor *y una cadena de oración, enviándole todas las energías a él y sus seres queridos en estos difíciles momentos*.

Los dadores pueden presentarse en las siguientes direcciones:

– Centro Regional FUHESA =Pcia. de Bs As.=, Av. Vergara 6100, Puerta 1, Campo de Mayo. Lunes a sábado de 8 a 12.

– Zona Norte, sede Olivos, Echeverría 3176 =Panamericana y Pelliza=, Olivos.

– Zona Oeste, Sede Morón, Ingeniero Boatti 4, Morón. Lunes a sábado de 8 a 13.

– Centro Regional FUHESA Capital, Av.Córdoba 6429, entre Olleros y Maure. Lunes a sábado de 8 a 12.

Cómo no hacer cadena, claro que sí, y qué mejor que escucharle tocar el bajo en apenas un par de temas, que seguramente los amantes de éste género como por ejemplo el hermano Águila Solitaria y muchos más, habrán de valorar, aún estando muy lejos y sin posibilidad de donar sangre, saben *donar* esa energía tan vital que es capaz de trascender tiempos y distancias.

Muchas gracias.





¡¡¡Fuerza Guille!!!

Gilgamesh***

Fuentes;
-climatesciencenews
-infobae

* Ciencia verde; verde dólar...*

***Excelente inicio de éste alfinViernes para todos.

La Ciencia...
A medida que hemos cumplido años y hemos ¿madurado?...jeje..=estimo que sí= nos hemos dado cuenta cómo el *negocio* siempre está detrás de todo.
Capaz de arruinar cualquier intento humano altruísta, el vil negocio se infiltra en todo o casi todo.

El deporte por ejemplo.., noble y sana actividad presumiblemente bajo la vieja denominación *Mens sāna in corpore sānō* y viceversa, deja a la vista las enormes sumas de dinero que están detrás de dichas disciplinas.

Ni hablar de los Medios de Comunicación.. la Religión...la Política...y la lista sería interminable..
Al final de éste post les voy a dejar un interesante artículo donde sabrán porqué la gran mayoría de las noticias científicas que nos llegan...también forman parte de un gran negocio.
Pero ahora algunos datos rutinarios del clima espacial.

El viento solar cae estrepitosamente;



Entre 300 y 310 kilómetros por segundo...es muy poco, y ésta mísera potencia del viento solar es inversamente proporcional a la trepada de la radiación cósmica.
En el hemisferio Norte se acerca el Verano obviamente, hará calor y eso no es ninguna novedad, sin embargo mientras la estación se desarrolla, la radiación cósmica sigue entrando en la zona del Ártico.

Dos estaciones que miden dicha radiación, una en Canadá y otra en Groenlandia, acusan el incremento que viene siendo incesante a lo largo de los últimos 6 meses;





La tendencia es irreversible y se ha visto evidenciada en las tremebundas nevadas en gran parte del hemisferio Norte, que han superado récords, y duración, sobreponiéndose a un período de Primavera incluso.

El Verano entregará su calor como es debido, +- las temperaturas podrán oscilar, la cuestión pasa por ir pensando cómo será entonces el próximo Otoño-Invierno en dicho hemisferio con el antecedente de hace meses y esa imparable radiación cósmica que a medida que se acumula, más marcada hará la caída de las temperaturas cuando el Verano comience a apagarse.

Todo ésto que es parte de un conjunto que llamamos *clima espacial* y que depende en un alto porcentaje de la actividad solar, tiene que ver también con nuestra Ionósfera y demás capas de protección y de regulación del clima terrestre.
Resonancia Schumann y también marcadas perturbaciones;



Aquí en el Sur del hemisferio Sur, la Antártida está haciendo su trabajo con total normalidad.
El mapa comienza a teñirse de azules =frío= que se hacen presentes en la Cordillera de los Andes;





La Antártida goza de buena salud, decía, en horario solar la temperatura ronda los 56º bajo cero..., imaginen en horario nocturno, los valores superan los 60º bajo cero..
Pero el bombardeo comercial de los medios científicos *del sistema* dicen;

-*La Antártida no va a ser totalmente verde, pero va a ser más verde de lo que actualmente es*.
Matt Amesbury, co-autor de la investigación de la Universidad de Exeter.

Aseveración realmente increíble...puesto que el espesor medio de la capa de hielo antártico es aproximadamente de 2,16 *kilómetros*...o sea 2.160 metros...=dos mil ciento sesenta metros de espesor=
Habría que preguntarle a ésta gente nos explique qué planta u organismo *verde* es capaz de sobrepasar ese espesor de hielo..o incluso...sobrevivir a esas temperaturas..
Algunos datos.

El continente blanco contiene unos 26,5 millones de kilómetros cúbicos.
Es un volumen colosal. Para ponerlo en algún tipo de contexto, si este hielo se derritiera, sería suficiente para subir la altura del nivel del océano en 58 metros.
¿Se imaginan?..pues eso no está ocurriendo.

El volumen de hielo estimado es de un 4,5% mayor que el que se pensaba años atrás.
El punto más grueso se encuentra en un lugar llamado *Cuenca Subglacial Astrolabio*. 
Allí, la columna de hielo es de 4.776 metros de espesor....

La cordillera antártica es del tamaño de los Alpes europeos, con picos que alcanzan los 3.000 m. sobre el nivel del mar. Sin embargo, aún están escondidos debajo de más de 1.000 metros de hielo....
Pero la *ciencia oficial* o mejor dicho la *élite científica* afirma;

*Los científicos que estudian los bancos de musgo en la Antártida han descubierto que la cantidad de musgo, y la tasa de crecimiento de las plantas, se ha disparado en los últimos 50 años, lo que sugiere el continente puede tener un futuro verde*.

Eso más o menos sería como; *Dice Gilgamesh que en un futuro México estará cubierto de hielo*. ¡¡¡Y síii!!! jeje..el planeta tuvo tiene y tendrá ciclos en los cuales lo blanco se vuelve negro y lo negro se vuelve blanco..
¡¡¡es la norma Watson!!!
A no ser que los científicos inventen algún tipo de planta o musgo que sobreviva a los 50º bajo cero..
Pero ¿porqué tanta teoría publicada es capaz de torcernos la opinión? porque esa ciencia elitista es la que le pone censura a la ciencia que contradice sus postulados.

Testimonios los hay y muchos, cuando los científicos han querido publicar en las Revistas Científicas de élite y la élite se lo ha impedido.
La Dra. Valentina Zharkova, Profesora de Matemáticas en la Universidad de Northumbria con una Licenciatura-Maestría en Matemáticas Aplicadas y Astronomía y un Ph.D. en Astrofísica, cuenta que al presentar su estudio sobre un enfriamiento irreversible hacia algo peor que el conocido Mínimo de Maunder, encontró grandes trabas.
No sólo la agresividad de sus colegas que abogaban por el calentamiento antropogénico, sino además un lobbie descomunal.

Los científicos del calentamiento del clima no tardaron en pedir a la Royal Astronomical Society del Reino Unido que *suprimiera* los hallazgos de Zharkova.
La Real Sociedad Astronómica respondió haciendo la gran *poncio pilato*...se lavó las manos y le dijo a Zharkova algo así como *Vea, esto es trabajo de científicos que apoyamos, por favor hable con ellos y pónganse de acuerdo*.

Cierro entonces con el artículo prometido que les va a aclarar un poco más cómo funciona el negocio de las publicaciones o divulgación científica;



- ¿Cómo circula en verdad el conocimiento científico?

En América Latina se editan más de 17.000 revistas científicas y técnicas, pero solo 750 lograron ingresar a las bases de datos internacionales por las que circulan revistas como Nature o Science, editadas por la gran industria editorial. Si hiciéramos una analogía con los premios Óscar, podríamos decir que hay un grupo de revistas latinoamericanas que, por mérito propio, año tras año transitan por la tan renombrada alfombra roja, pero no pertenecen a Warner, Fox, Universal o Paramount.

Imaginemos por un momento dónde se concentraría la atención de la prensa internacional, incluso la de los enviados especiales de los países latinoamericanos, ¿en quienes participan de las películas más taquilleras del planeta o en quienes integran los proyectos realizados por fuera de la industria y, por si esto fuera poco, generados en países ¿*tercermundistas*?
En Argentina, desde ciertas áreas de conocimiento consideran que la única opción para validar sus hallazgos y entrar en diálogo con la ciencia internacional es acceder a la alfombra roja pero como figuras de Warner o de Fox, es decir, publicando en revistas como Nature o Cell.

Y este argumento ya está tan instalado, que es ponderado por funcionarios gubernamentales, periodistas, estudiantes, investigadores y bibliotecarios, como una verdad incuestionable. Sin embargo, aunque sus hallazgos sean considerados válidos y lo suficientemente novedosos por alguna de las revistas de la gran industria, y los autores paguen entre U$ 3.000 y U$ 5.000 dólares en calidad de article processing charge =APC= para la edición y publicación de sus trabajos, no recibirán la atención de los flashes, porque no pertenecen a la gran maquinaria industrial.

Es muy recomendable la nota del doctor Randy Schekman, Premio Nobel en Medicina, en la que revela el devastador efecto que provocan en la ciencia las prácticas de revistas como Nature, Cell o Science. No se trata solo del glamour: los grandes intereses económicos detrás de esos flashes y micrófonos responden a la misma maquinaria que necesita retroalimentarse para seguir funcionando.
En el otro extremo del espectro, desde otras áreas de conocimiento consideran que las bases de datos internacionales condicionan y limitan lo que se publica.

Como si las revistas, solo por atravesar la alfombra roja no pudieran publicar estudios que muestren, por ejemplo, los daños que producen los agroquímicos o mantener una línea editorial crítica respecto de prácticas nocivas de las industrias. Y esto es confundir el modelo de financiamiento con la distribución. Si el modelo de financiamiento de una revista depende del sector industrial, es muy probable que no publique determinados estudios, y, si lo hace, es factible que engrosen la lista de artículos *retractados*. En cambio, si la revista no depende de las industrias, es más probable que los parámetros científicos predominen por sobre los intereses económicos. Pero la distribución responde a otra lógica.

Desde hace más de un siglo que el contenido publicado por las revistas científicas se distribuye a través de *índices de resúmenes*. Lo que en un inicio eran catálogos o index impresos, hoy son grandes bases de datos con más de 60 millones de registros. Si bien las revistas no pagan para ser distribuidas, un alto porcentaje de los países del planeta abonan grandes sumas de dinero para que los investigadores puedan acceder a ese contenido. Por lo tanto, el negocio de las bases de datos es alcanzar récords de taquilla, no definir el guión de lo que distribuyen.

De hecho, no hay personas leyendo el contenido, sino autómatas que leen metadatos y los procesan a gran velocidad dentro de complejos sistemas de información. Por eso hoy, para transitar por la alfombra roja, no alcanza con que una revista sea científicamente consistente para los humanos: necesita que su contenido pueda ser leído por máquinas.
¿Es posible analizar la industria editorial científica con parámetros de la industria cinematográfica?

Muchos podrán considerarlo una herejía, bajo el presupuesto de que estamos hablando de ciencia y, por lo tanto, deberíamos regirnos por las reglas de juego del campo científico. Sin embargo, no estamos hablando de ciencia sino del monopolio de su distribución, en el que participan compañías como Thomson Reuters, una de las mayores concentradoras y distribuidoras de información no solo científica sino financiera a nivel mundial, que en 2016 obtuvo ingresos por 11.166 millones de dólares; o RELX Group =anteriormente denominada Reed Elsevier=, que engloba una serie de marcas asociadas como Elsevier, Scopus, ScienceDirect, LexisNexis-Risk Solutions, BankersAccuity, entre otras, que reportó un volumen de ingresos en 2016 de 8.412 millones de euros.

Para los grupos accionarios de estas compañías, la ciencia forma parte de un negocio altamente rentable. 
Su objetivo no sería mejorar las condiciones de vida de la humanidad, ni el *progreso* de la ciencia, sino aumentar su producción y su rentabilidad anual y, por lo tanto, deberían ser analizadas dentro de la lógica productiva del sector industrial y no del campo científico. Tal como ironiza George Monbiot, columnista de The Guardian: *Las editoriales científicas hacen que Murdoch parezca socialista*.

Pero más allá de los intereses en juego, la industria editorial, a diferencia de la cinematográfica, debe disputar la legitimidad de un capital simbólico como es la *calidad científica* y, por lo tanto, debe ocultar cualquier vinculación con intereses económicos: es necesario que las ganancias se visualicen como logros de la ciencia y no como mera acumulación de capital, lo cual requiere un tipo de enunciación, una construcción discursiva que acompañe.

Como en Argentina y en muchos otros países de América Latina, las prácticas abusivas de la industria editorial no son un tema problematizado, se desconoce, por ejemplo, que más de 16.000 investigadores a nivel mundial han firmado públicamente el boycot a la compañía Elsevier iniciado por un grupo de matemáticos de Cambridge, del MIT, de Chicago, de California, de París 7, entre otras tantas universidades, y que periódicos como The Guardian, El País, Le Monde, The Washington Post, The New York Times, suelen ser eco de posiciones muy críticas respecto de la gran industria editorial científica.

Es como si muchos investigadores de Latinoamérica siguieran aplaudiendo una obra que ya no está en cartel: siguen considerando que publicar en revistas de Elsevier es el mayor logro al que puedan aspirar, aunque sus prácticas abusivas hayan sido denunciadas por la propia comunidad académica internacional.

Pero la mercantilización de la ciencia no es el único modelo posible. En los últimos años del siglo XX surge un movimiento internacional que propone nuevas maneras de entender la comunicación científica; cuestiona el concepto de *propiedad* de la ciencia y, por lo tanto, su forma de comercialización; entiende que los conocimientos financiados con recursos públicos deben estar disponibles para la sociedad que financia las investigaciones.

Esto coloca en el centro de la discusión la desigualdad en el acceso a la información científica, en clara oposición al modelo cerrado de distribución consolidado por el sector industrializado. Así nace el movimiento de *acceso abierto*, que instala la discusión política al interior de un campo científico que se presenta a sí mismo como un escenario neutral, despojado de intereses y conflictos de poder. En este sentido, es interesante recuperar a Chantal Mouffe, quien plantea que la negación de esos intereses y de la conflictividad propia de las relaciones sociales coloca a la política en un terreno neutral en el que no se cuestiona la hegemonía dominante.

Los principios del acceso abierto tienen la potencialidad de restituir esa conflictividad, de revertir las asimetrías, ampliar los límites y apostar a otra *geografía de la ciencia* como menciona Jean Claude Guédon. Pero este movimiento entendió que para cambiar de manera radical el escenario, no se trataba solo de enfrentar desde lo discursivo al poder económico: había que desarrollar sistemas integrados, protocolos de distribución electrónica, programas de código abierto, licencias de uso de los contenidos, es decir, todo un andamiaje que le permitiera al sector no industrializado mejorar sus estándares de gestión, publicación y distribución de contenidos para cobrar mayor visibilidad.

De la mano de la cultura del software libre, las licencias Creative Commons y el proyecto Public Knowledge Project =PKP= que impulsaron Richard Stallman, Jimmy Wales, Aaron Swartz, Lawrence Lessig, John Willinsky, Brian Owen, Juan Pablo Alperin entre tantos otros, se crearon las condiciones para que las revistas científicas latinoamericanas tuvieran acceso a estándares tecnológicos internacionales.

Pero la realidad es que, si bien estamos ante una situación privilegiada al contar con la posibilidad de acceder a poderosos recursos tecnológicos, paradójicamente, la capacidad de apropiación de la tecnología disponible es muy baja, dado que requiere del aprendizaje de nuevos lenguajes: ya no solo es necesario editar el texto que leen los humanos sino que además es necesario comprender y editar el lenguaje destinado a las máquinas, encargadas de automatizar diversos procesos, entre ellos, la distribución de contenidos científicos.

Si bien este nuevo interlocutor permite la integración de los contenidos a sistemas globales de información, por su propia complejidad, nos enfrenta de nuevo a un potencial aumento de las asimetrías, y eleva la brecha entre las revistas industrializadas y las que se editan por fuera de la industria. 
Y esta brecha no es solo tecnológica.

El cine argentino logró crecer y consolidarse gracias a la existencia de un fondo de fomento que hoy está en peligro. En el caso del sector editorial científico, el financiamiento estatal para pagar costos de publicación va a parar, en su gran mayoría, a la gran industria editorial internacional.

Es como si el Estado argentino se dedicara a financiar el cine de Hollywood, en vez de impulsar la industria local, lo cual sería un absurdo, pero es lo que ocurre hoy en el campo editorial científico. Y esto se debe, además, a la baja inversión en investigación y desarrollo tanto estatal como privada, lo que desfinancia aún más la etapa final del proceso de publicación y distribución de resultados y no permite el surgimiento de un sector editorial especializado.
Los procesos editoriales en soporte electrónico cambiaron radicalmente en los últimos cinco años.

La integración de sistemas antes desarticulados generó estándares más complejos que aumentaron los costos de edición. Para editar revistas que respondan a las necesidades de todas las áreas de conocimiento es necesario invertir en esquemas innovadores de producción, en nuevas formas de visualización y distribución de contenidos, para lo cual es indispensable la integración de conocimientos informático-editoriales.
Sin embargo, entendemos que para pensar de forma crítica el campo editorial científico no podemos asumir que solo con la incorporación de avances tecnológicos o con la promulgación de leyes podremos modificar prácticas instaladas culturalmente.

La ciencia es una práctica humana y, por lo tanto, social, cuya agenda debe ser pensada en esos términos. Por eso proponemos la noción de *práctica editorial contextualizada* para discutir en términos políticos las formas de crear y socializar los conocimientos científicos y dejar de reproducir enunciados que se instalan y se repiten sin cuestionamientos. Como menciona Oswald Ducrot: *nuestras palabras son en gran parte la simple reproducción de discursos ya escuchados o leídos*. Pero reproducir discursos acríticamente es vaciar de sentido nuestro relato.

La realidad es que el mundo no necesita más revistas científicas industrializadas, sino modelos productivos alternativos, más equitativos, igualitarios y colaborativos, que revaloricen nuestras formas de hacer ciencia. 
Y para integrar esos contenidos al mundo necesitamos implementar nuevos estándares tecnológicos que potencien la distribución y el ingreso a los sistemas internacionales de evaluación de la producción académica.

La pregunta que deberíamos intentar responder es ¿cómo entrar en diálogo con la ciencia internacional sin perder identidad?

El mundo necesita que se abran nuevos espacios para que dialoguen otras voces y no seguir concentrando un relato único que reproduzca los intereses de sectores altamente concentrados.
Las revistas científicas, al igual que cualquier otro medio de comunicación, pueden responder a modelos más igualitarios, contextualizados, plurales e inclusivos de producir, publicar y distribuir conocimientos científicos.

No more comments...

Gilgamesh***

Fuente;
-elortiba

jueves, 25 de mayo de 2017

* Dos para pensar en un feriado *

***Excelente Jueves para todos.

Día feriado por aquí, de evocación *histórica* nacional, sin Sol y sometidos a esa humedad que nos está transformando en *hongos*, tal los pronósticos de Monjelat y las teorías de nuestro querido amigo eleritzo espaider.

Un par de noticias apenas para éste mediodía que tal vez nos ayuden a reflexionar o en todo caso a acumular caudales de opiniones que nos aporten ese necesario ejercicio neuronal antes que la atrofia se apodere de nuestra caja craneal.

Ecología, geopolítica, recursos, beliscismo, en fin.., dos pinturas del arco iris mundial que se cierne sobre nuestra casa planetaria;



Algún día nos avergonzaremos?

-Sí, miraremos atrás y nos preguntaremos cómo pudimos hacerle eso a los animales y a nosotros mismos.

¿Tan grave es la ganadería intensiva?

Es insostenible. Dos tercios de los 70.000 millones de animales que se crían cada año pasan su vida encerrados, hacinados sobre sus excrementos sin acceso a pastos o forraje.

¿Qué comen?

-Un tercio de los cereales producidos en el mundo, el 90% de la harina de soja y el 30% de las capturas totales de pescado. En España, el 74% del total de los cereales =incluidas las importaciones= se utiliza para alimentar a los animales.

Parece absurdo.

-Los animales de granjas industriales consumen más calorías de las que producen. Convertimos en carne alimentos que deberíamos comer. Si se destinaran las cosechas a los humanos, se podría alimentar a 4.000 millones de personas.

También consumen antibióticos.

-Sí, la mitad de los antibióticos que se utilizan en el mundo, lo que constituye un caldo de cultivo para nuevos supermicrobios resistentes a los antibióticos. En España, el 84% de los antibióticos que se usan están destinados a la ganadería.

¿Para prevenir posibles enfermedades?

-Sí, profilaxis rutinaria. La OMS advierte que, si no se reduce este uso abusivo, pronto entraremos en una época postantibióticos en la que las enfermedades que ya habíamos erradicado volverán a azotar a la humanidad.

Estamos empezando a verlo.

-En el 2009 se registraron 200.000 casos de intoxicación alimentaria por la Campylobacter en la UE, la segunda causa mundial de infecciones gástricas.

Y consumen inmensas cantidades de agua.

-La agricultura intensiva es la causa principal del agotamiento del agua en el mundo, se bebe el 70%. Y los granjeros industriales están entre los mayores consumidores de petróleo.

No suena muy bien...

-Las consecuencias de anteponer los beneficios a las personas son: nuevas enfermedades, muerte de los campos y miles de millones de personas hambrientas. La mitad de suelo europeo afronta problemas de calidad.

¿Las piscifactorías son más sanas?

-Se requieren entre tres y cinco toneladas de peces pequeños para producir una tonelada de peces de piscifactoría.

¿Viven mejor que las vacas y los cerdos?

-Viven hacinados en espacios pequeñísimos, con frecuencia padecen cataratas, que les deja ciegos, heridas en las aletas y la cola, e infecciones producidas por parásitos. Un estudio ha revelado que las concentraciones de sustancias químicas son significativamente mayores en las muestras de peces de criadero.

¿Cuáles son las consecuencias de comer carne barata para la salud humana?

-Los alimentos de ganadería industrial contienen más grasas saturadas, menos cantidad de omega 3, nutrientes esenciales y proteínas.

¿Por lo que comen y les inyectan?

-Sí. A los pollos industriales se los alimenta para que engorden deprisa y produzcan carne con mucha grasa y pocas proteínas. Una porción de pollo de supermercado contiene hoy un 50% más de calorías que en 1970, y 2,7 más de grasa.

Entonces no es bueno ni para ellos ni para nosotros.

-Las granjas industriales son inherentemente crueles. Gallinas ponedoras en jaulas tan pequeñas que ni siquiera pueden mover las alas, pollos de engorde que se desploman bajo el peso de sus enormes cuerpos, cerdos y vacas encerradas en gigantescas naves sin vida social y sin acceso a pastos durante toda su vida.

¿Es una tendencia en declive?

-Se prevé que en el 2030 al menos el 75% del crecimiento de la producción se produzca en granjas de animales confinados.

¿Hay soluciones alternativas?

-Los herbívoros deben pastar, la tierra de labranza y el ganado deben convivir en armonía, así convertimos la vida vegetal que nosotros no podemos comer en alimento comestible. El pescado debe alimentar a las personas y no a los animales de granja. Hace falta políticas que promuevan ese cambio.

El argumento es que no hay comida para todos.

-El sistema actual produce alimentos para 16.000 millones de personas. Desperdiciamos la mitad. Y darle a los animales los cereales que podríamos consumir no tiene sentido.

¿Se resiente el medio ambiente?

-La ganadería industrial es uno de los principales detonantes de la extinción de especies y contribuye a la contaminación de nitrógeno en el entorno. Los pesticidas son la causa de la desaparición de los insectos polinizadores necesarios para la supervivencia.

La OMS recomienda menos carne.

-Sí, y de mayor calidad. La carne barata es mala para el medio ambiente, para los animales y para nuestra salud. La vinculación entre la carne procesada y la carne roja y ciertos tipos de cáncer y cardiopatías está más que demostrada.

¿Qué comeremos?

-Entre otras cosas las algas cubrirán las necesidades proteicas de gran parte de la población y se está creando carne artificial a partir de células madre. Hay una retahíla de soluciones que harán que la ganadería industrial forme parte del museo de la crueldad.

Don Leonardo, un gran tipo, un creyente de esos que ha dedicado su vida a ayudar a pensar más allá de la teología vaporosa, con los pies en la tierra, y con su mirada del mundo actual;

Con 78 años, el referente brasileño de la Teología de la Liberación continúa más que activo, entusiasmado por las ideas del papa Francisco. Su visión de la situación en Argentina y Brasil, donde se quiere llevar el proyecto neoliberal hasta sus últimas consecuencias.



*La crisis es tan global que se nos hace difícil hacer análisis*, afirma este hombre de pelo canoso y barba blanca que habla pausadamente en español, sin poder disimular su acento portugués. Se lo puede caracterizar como un filósofo muy crítico y agudo de la sociedad actual. Se sigue considerando un teólogo porque esa fue su formación fundamental como religioso franciscano, a pesar de que desde 1992 se apartó del sacerdocio católico planteando discrepancias con la institución eclesiástica.

Ha sido uno de los iniciadores latinoamericanos de la Teología de la Liberación. Hoy es uno de los mayores predicadores de la lucha ecológica y de la sustentabilidad. También un firme defensor del papa Francisco, a quien considera junto al Dalai Lama, uno de los más importantes líderes mundiales, *en un mundo en el que carecemos de liderazgos políticos y populares*.
Leonardo Boff, ese es su nombre.

Estuvo en Buenos Aires para brindar una serie de conferencias en distintos ámbitos, pero también para escuchar, dialogar, encontrarse con sus amigos políticos, dirigentes sociales, religiosos. Hubo un tiempo para el diálogo con PáginaI12. A sus 78 años Boff conserva una enorme vitalidad, derrocha entusiasmo en cada afirmación, pero deja transparentar una enorme preocupación por el momento que vive la humanidad.

*Hay cuarenta puntos de guerra en el mundo, es una guerra mundial balcanizada*, dice. *No sabemos hacia dónde vamos, nadie sabe hacia dónde vamos. Tengo la impresión de que estamos en un vuelo ciego, de un avión sin piloto*, subraya.
Para Boff *estamos inmersos en una gran crisis sistémica, que pone en duda un modo de vivir*.
Vuelve sobre lo que a su juicio es una cuestión central: la ecología.

*La crisis ecológica es de tal gravedad que no podemos dimensionar el daño que está causando y tampoco alcanzar a ver la gravedad de la crisis que estamos enfrentando*, afirma. Y repite, de distintas maneras, lo que también escribió en su último libro publicado en Argentina =Sustentabilidad, Editorial Santa María, 2017=:
*La estrategia de los poderosos consiste en salvar el sistema financiero, no en salvar nuestra civilización y garantizar la vitalidad de la Tierra*.

Las referencias al papa y a su encíclica Laudato Si son constantes a lo largo de la conversación. La mención puede resultar sorprendente viniendo de un hombre que abandonó el ministerio sacerdotal en la Iglesia Católica como consecuencia de la persecución a la que fue sometido por la institución que le impidió expresarse, enseñar, ejercer su condición de teólogo. 

Jozef Ratzinger, antes de ser Benedicto XVI y actuando como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe =ex Santo Oficio= fue uno de sus implacables perseguidores.

El libro titulado *Iglesia, carisma y poder* =1981= encierra una de las más duras críticas que se haya conocido a la Iglesia Católica como institución. En 1985 fue condenado a un año de silencio por Ratzinger. En 1991 se le impuso censura eclesiástica previa a sus escritos y ese mismo año Boff renunció a la dirección de la revista teológica Vozes =Petrópolis, Brasil= una tribuna de la teología de la liberación.
Hoy Leonardo Boff resalta la figura del Papa y de sus enseñanzas.

Admite que tiene una relación fluida con Francisco a quien le envió, apenas fue electo, una serie de ideas sobre la ecología y el ambiente. Menciona también que en aquella oportunidad recibió respuestas de Bergoglio a través de un amigo común: el entonces embajador argentino ante la Santa Sede Eduardo Valdés. Boff no lo dice, pero quienes conocen sus escritos y han profundizado en el documento papal sobre la ecología saben que muchas de las ideas plasmadas por Francisco estaban ya en el pensamiento de este hombre formado en las ideas de Francisco de Asís.

*La encíclica Laudato Si no está dirigida a los cristianos, sino a la humanidad y su pedido es salvar la tierra. Es una respuesta de ecología integral, que abarca todos los órdenes de la vida. No es una ecología boba, tonta. Con este documento el Papa se puso a la vanguardia*, sostiene.

No elude las respuestas políticas. 
*No es posible analizar Argentina o Brasil solo desde aquí. Tenemos que mirar nuestras realidades en el marco de la crisis de la globalización, de la planetarización*. 

Y refuerza la idea subrayando que *dependemos los unos de los otros y cada país no puede salvarse por sí mismo, encontrar su propia salida*.
Cuando se refiere a Brasil abona la idea del *golpe parlamentario* y, con desazón, sostiene que *no vemos ninguna salida* porque los actuales gobernantes *quieren llevar el proyecto neoliberal hasta sus últimas consecuencias*.

La crisis, real o supuesta, de los llamados *gobiernos progresistas* de la región también se incorpora al diálogo. *El objetivo del imperio es eliminar los liderazgos progresistas y de izquierda de raíz popular*, sostiene. *La estrategia para hacerlo es usar la represión, por una parte, utilizar a la Justicia =Poder Judicial= con ese propósito y deslegitimar la movilización popular como lucha política*. Sintetiza: 
*No hay leyes, sino poderes en disputa*.

*La estrategia del imperio es: un mundo, un imperio; cubrir todos los espacios y desestabilizar todos los gobiernos de base popular, ya no a través de la fuerza militar, sino utilizando a los parlamentos. Es lo que han hecho en América Latina*. Y sigue su argumentación: 

*El Atlántico Sur estaba abierto. Es una zona de muchos recursos en la que gobernaban las democracias de base popular. Había que intervenir para ocupar los espacios y, además, para ponerle límite a la presencia de China en la región, dado que China está entrando cada día más en América del Sur. Estados Unidos tiene que frenar a China. Es un juego geopolítico*.

*Por eso digo que el problema de Argentina y de Brasil y del resto de los países sudamericanos no se resuelve solo desde aquí*. Como dato agrega que *los recursos de agua y petróleo de Brasil están entre los más grandes del mundo y los están privatizando a precio vil*.

A esta altura del diálogo, Boff pone más y más énfasis en cada afirmación. 
*Todo eso hace muy difícil una historia con solidaridad… y tenemos democracias de muy baja intensidad*. Vuelve otra vez sobre la política: 
*Se pretende el desprestigio de la política presentándola como el mundo de los sucios, donde todos son corruptos*.

¿Cuál es la alternativa? 
*Los gestores, los gerentes que actúan por fuera de la política. Y esto es muy peligroso, porque, yo creo, no se resuelve nada sin pasar por el mundo de la política*.

*Nadie sabe hacia dónde vamos* reitera. 
Y, a modo de anécdota refiere conversaciones que ha mantenido con militares brasileños. 
*Algunos quieren que vuelvan los militares pero ellos mismos no quieren afrontar la situación porque perciben la gravedad de la crisis*, dice mientras sonríe con picardía.

Pone su esperanza en los movimientos populares y en su capacidad de movilización. 
*Los movimientos sociales están despertando y ocupando las calles*, señala. 
Pero vuelve a advertir que *no hay líderes y eso hace difícil la construcción de alternativas. Quizás la crisis facilite la emergencia de nuevas personas que asuman esos lugares de liderazgos*.

Abrazo.

Gilgamesh***

Fuentes;
-lavanguardia
-pagina12