domingo, 14 de abril de 2019

* Harinas de otros costales; impacto ambiental *

***Bellísimo y feliz Domingo para todxs.

Hace un tiempo atrás recibí en la sección comentarios el amable pero doloroso relato de un lector =Psy Rod= que es una de las tantas víctimas del llamado *progreso tecnológico*.
Es un tema que nos lleva al viejo dilema del huevo y la gallina, Pueblos que se fundaron en derredor a los primeras complejos industriales transformándose después en rehenes de las industrias.

Tal es el caso de la querida Ciudad de Junín =como tantas otras=, Provincia de Buenos Aires, al límite con mi Provincia, la de Santa Fé.

Bella ciudad que conocí como muchos, gracias a la pasión por la pesca amateur en mis años de incipiente juventud cuando solíamos pasar una semana de campamento a la orilla de la imponente Laguna de Gómez, famosa por tener una de las mayores faunas ictícolas con el *Pejerrey* como pez estrella del lugar.

En Junín reside éste amigo lector quien vive desde hace mucho tiempo una verdadera pesadilla a causa de una industria de molienda de granos, conocidas aquí como *Molinos harineros*.

Les comparto una nota al estilo de; *correo de lectores*, que todo periódico suele conceder de vez en cuando ante el derecho de los ciudadanos a manifestar sus quejas o reclamos, y que en éste caso el sitio *Semanario de Junín* hizo pública la carta de nuestro estimado lector el día 9 de Mayo del pasado año;



Amo la ciudad de Junín.
Realmente aprecio su belleza, sustentada principalmente por su gran arboleda, lagunas en sus cercanías y rodeada de campos semi-naturales.
Disfruto mucho de ella, su tranquilidad y orden, y aporto =según creo= mi parte positiva para el crecimiento y desarrollo de todo y de todos.
Pero últimamente me estoy preguntando qué va a ser de mi vida en esta ciudad y qué es lo que ella realmente me da.
Porque no me estoy sintiendo bien en mi propio hogar debido a la poca consideración que empresarios y funcionarios demuestran con el vecino, por intereses económicos, como siempre.

Estoy hablando de una industria antigua de gran tamaño ubicada casi en la zona céntrica, y eso no es todo, ya que nuestra ciudad posee dos instalaciones más de este tipo en el entramado urbano.
Voy a exponer mi vivencia actual con respecto a uno de ellos, Molinos Muscariello S.A., que es el que me está perjudicando directamente, y que se podría decir sin dudas que es el de mayor porte y que mayor daño al entorno produce.

Por lo tanto, visto la situación que estoy por exponer, puedo decir de que este problema indudablemente no afecta únicamente a mi persona sino a muchísimos más vecinos, por lo que espero que este relato sirva de identificación, apoyo y esperanza a que se resuelva para la gente que padece lo mismo;
y para los que no tienen una cuestión así en sus vidas y hogares, que sirva para que sea de conocimiento de que en Junín hay cosas realmente graves y urgentes por resolver.

Básicamente, conocer el tema significaría solo un ejercicio de imaginación por parte del lector, y sería el siguiente:
Imagínense que en el silencio relativo que envuelve actualmente a su barrio y domicilio no existe.
Así es, no puede experimentar el volumen normal de ruidos ya que un zumbido de alto calibre inunda el dormitorio, baño, comedor y patio.
Este particular sonido posee una frecuencia y tono que no le van a producir tranquilidad, sino ansiedad, dolores de cabeza y una perturbación psicológica solo aplicable a métodos de tortura, ya que un ruido que nunca se detiene en las 24 horas de los días de semana, y de esa naturaleza, es aplicable para realizar ataques psicotrónicos.

Solo se detiene desde el sábado a las 14hs hasta el domingo a la noche, por lo que uno sabe que nuevamente el lunes comienza la molestia sin detenerse hasta el próximo fin de semana.
En estos días es donde puedo disfrutar lo que la mayoría de los vecinos gozan, del silencio y la tranquilidad.
Los fines de semana mi casa y barrio se sienten totalmente diferentes.
Disfruto al máximo el verdadero sonido que tiene el entorno y me siento nuevamente bien, el cansancio mental desaparece y vuelve la normalidad que tuve antes, cuando hace cuatro años me mudé a este lugar.

Realmente no entiendo como esto puede estar pasando sin que se haga nada en una supuesta ciudad tan avanzada como en la que vivimos.
¿Cómo una contaminación acústica de este tipo y multiplicada en otros puntos de Junín pueden estar sucediendo como si no afectara a nadie?
¿Por qué debo soportar algo así, ajeno a mi vida?
Debe ser tal vez porque en su momento los dueños de este molino no hicieron el traslado que se les indicaba.
¿Debo seguir día a día así hasta el último día que viva en mi hogar?
¿Debo mudarme ya que es un tema que no tiene solución?

Por supuesto que tiene solución, y eso es lo que más impotencia me genera, que nadie mencione, ni haga nada para cambiar esto.
Los molinos de Junín por lo tanto, son invisibles.
No existe sociedad de fomento en el barrio que nos pueda agrupar y por algo será...
Muchos vecinos seguramente han hecho reclamos o denuncias, pero claramente son ignoradas por los responsables, tanto a nivel empresa como municipal.

Realmente no sé qué hacer y debo admitirlo, me siento muy frustrado y triste, no me merezco ni nos merecemos esto, no estamos en la actividad harinera, somos simplemente los verdaderos habitantes de este lugar, en ese molino nadie vive.

Lo que se debe hacer no se hace, y eso es trasladar todos los molinos a zonas que correspondan y punto.
Ni siquiera espero eso de la gente responsable, solo un poco de piedad hacia nosotros, que estamos cerca de esa desactualizada industria, que además emite un constante flujo polvillo de la molienda sin filtrar y sin parar todo el día, muy perjudicial para las vías respiratorias.
¿Dónde están los responsables de las oficinas de medio ambiente, inspección, etc.?
No existen, sino esto no sucedería.

Viendo toda esta injusticia, invito a toda la gente que le está afectando, a que poco a poco empecemos a reclamar nuestro derecho a vivir en un ambiente libre de contaminaciones y molestias, de las formas que sean.
No seamos ovejas de un rebaño, dóciles y con poca inteligencia.
No es un perjuicio imposible de reparar, solo que los responsables hacen oídos sordos, priorizando el funcionamiento de su empresa y ganancia en contra de la calidad de vida de todos nosotros.

Funcionarios de Junín, es hora de que el tema comience a ser tratado, y si de verdad quieren convertir a Junín en una ciudad avanzada y ordenada, es incompatible hacerlo dejando todas esas viejas industrias en la ciudad.
Pero ojo, sé que es una gran inversión, ¡pero comiencen limitando el horario de funcionamiento y dándonos un poco de la normalidad que nos merecemos!
Por favor se los pido.
Deben invertir en lo que por obligación tienen que invertir para que su actividad no afecte a nadie, o solo a ustedes.

Me encantaría ver los domicilios de los dueños expuestos a lo que está el mío, a ver qué opinarían.
Toda la vida sé que no voy a vivir con esto, pero el daño ya producido por gente que no pertenece a mi vida no lo repara nadie.
Pero esto no va a quedar así por mucho tiempo más, ya que lo justo y correcto es lo que al final siempre prevalece, se tarde el tiempo que se tarde.
Un vecino de Junín.

Cuánta razón la de éste amigo..., después de todo, sea el huevo o la gallina, lo cierto es que al llegar un determinado momento en el cual una industria como ésta queda encarnada a la población urbana, las autoridades tienen que tomar una decisión pensando como siempre en el más débil...y no en los intereses del poderoso.

Para tal fin, en los últimos tiempos, por ejemplo en mi ciudad que es megaindustrial, se estableció la obligatoriedad de erradicar a las industrias del ejido urbano, creando los llamados *Parques industriales*, alejados de la población.

Obviamente...hay intereses en juego y ahí es menester que las autoridades políticas de un municipio se pongan a la altura de la situación ya que...nunca esperen que le nazca de motu propio a un Empresario...perder un centavo de su capital.

Cuando las autoridades del municipio se hacen las distraídas no queda más que la lucha y el tezón de personas como éste amigo lector y/o de organizaciones a través de las cuales mancomunadamente *nos defendamos entre nosotros*, porque...*cocodrilo que se duerme...es cartera..*, o *el que no llora no mama*, lo que en criollo significa tácitamente que por los derechos siempre hay que luchar, incluso cuando se han obtenido y nos relajamos pensando en que nunca los vamos a perder, pruebas al canto...a la hora de ver las decisiones políticas de acuerdo a los gobiernos que nos tocan...

Sabemos que gran parte de los ingresos a los municipios en concepto de impuestos como el caso de Junín =ciudad más importante del noroeste de la provincia de Buenos Aires y principal centro administrativo, turístico, educativo, industrial, de salud y comercial de la región, zona núcleo agrícola de Argentina= provienen de grandes empresas radicadas desde su fundación dedicadas a las producciones especialmente agrícolas y del sector.
Resulta increíble por ejemplo, que Junín no pueda o no quiera entonces resolver ésta situación que atrasa..100 años.., sin embargo el municipio se jacta de ésto;

Junín se encuentra a la vanguardia en innovación tecnológica, rubro por el cual su gobierno local es reconocido a nivel internacional. 
El municipio ha recibido importantes premios como el de la OEA a la innovación para la gestión pública en 2013, primer puesto del Índice Nacional de Páginas Web Municipales del CIPPEC en 2012, primer premio nacional del IARAF a la transparencia fiscal a través de la web oficial en 2011 y premio provincial a la innovación tecnológica en 2013.

Su intendente ha sido invitado a diversos congresos internacionales para disertar sobre políticas públicas orientadas al gobierno electrónico y la innovación tecnológica, como el programa sobre Transparencia de Estados Unidos en 2012, la Expo World Congress de Barcelona en 2013 y Smart Cities en Viena en 2014.

Además Junín cuenta ya con un parque industrial;

Se encuentra ubicado a las afueras de la ciudad accediendo al mismo desde Av. Circunvalación a la altura del km 156 de la RN 188, con más de un centenar de hectáreas y dividido en 8 fracciones el predio cuenta con 92 parcelas de distintas medidas, de las cuales a principios de 2015 quedaban 16 libres.
Cuenta con un cerco perimetral tipo olímpico, asfalto sobre las principales arterias, buena calidad de agua, energía eléctrica, y la red de desagües cloacales en construcción mediante un convenio firmado por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, como así también la instalación de la red de Gas Natural prevista a futuro cercano.

Asimismo, funciona el Consorcio integrado por los propietarios de los predios que conforman el Parque Industrial y el Municipio de la ciudad, con el objeto fundamental de garantizar el mejor ordenamiento de las actividades que se desarrollen en el mismo como así también un mantenimiento general de las instalaciones.
Dentro del predio industrial, se ubica la Incubadora de Empresas, espacio dedicado a nuevos emprendedores, cuyo objetivo es la creación y el fortalecimiento de empresas, a través del apoyo constante y la capacitación.
Desde 2008 el Parque Industrial se denomina oficialmente *Presidente Dr. Arturo Frondizi*.

¿Qué poder tiene entonces ésta Harinera que sigue atormentando a tantísimos habitantes de una vasta barriada de Junín?

El sitio *diariodemocracia* de la ciudad de Junín, allá por el 2011, dedicaba una nota de adulación..a dicha empresa;



-Noventa años después de su creación y reconocida como una de las firmas más importantes de Junín, los descendientes de don Domingo, el fundador, aseguran que siguen conservando el mismo espíritu de sus inicios.
DEMOCRACIA presenta la historia de esta industria que logró sortear obstáculos y desventuras, para encontrarse con una actualidad pujante.

Hace casi un siglo, don Domingo Muscariello tenía una panadería en el barrio de La Boca, pero decidió cambiar de rumbo y emprendió un viaje a Junín, donde tenía familiares, para empezar una nueva vida.
Aquí puso un almacén de ramos generales, pero al tiempo volvió a dar un golpe de timón y comenzó con un nuevo emprendimiento que ya cumplió 90 años de existencia ininterrumpida.
Corría 1920 cuando junto con sus hijos instaló unas máquinas precarias para la molienda de trigo, dando inicio al Molino San Ignacio.
Luis Muscariello, actual presidente del directorio y nieto de don Domingo, señala que *al principio todo era muy artesanal, no se hacían más de diez bolsas por día*.

Poco a poco, el molino se fue imponiendo y el crecimiento los impulsó a pensar en una nueva propuesta: fue una fábrica de fideos, que finalmente empezó a funcionar en 1928.
Pasaron la crisis del ’30, alcanzaron momentos de prosperidad en los años siguientes, pero el fallecimiento del mayor de los hijos de Domingo, en 1932, fue una tragedia muy dura de superar para la familia, y sobre todo para el padre.

Si bien el molino siguió creciendo, un nuevo golpe sería determinante:
el 14 de marzo de 1934, por una chispa en un secador de fideos se inició un incendio que enseguida abrasaría todo el molino, dado que la estructura completa era de madera =como se hacía en aquella época=, no existían los elementos necesarios para estos casos y la asistencia que podían brindar los bomberos también era precaria.
De esta manera, el fuego consumió todo lo que había en pie.

Luis asegura que *este hecho terminó por derrotarlo anímicamente* a su abuelo que falleció en 1935, a los 59 años.
A partir de entonces, la segunda generación debió hacerse cargo de la empresa.
De sus nueve hijos, cinco quedaron al mando.
Ya había comenzado la reconstrucción con la colaboración de varias firmas de Junín que les entregaron materiales para facilitar el trabajo.
Al poco tiempo se tomó la decisión de armar una sociedad con Molinos Chacabuco y se comenzó con la reconstrucción del molino.

Enrique Villareale, otro de los herederos de don Domingo, cuenta que *hubo que arrancar de cero y Molinos Chacabuco nos dio una mano muy grande en ese momento*.

Pasados algunos años, se dio por finalizada la sociedad y a partir de entonces la familia Muscariello continuó al mando del molino.
En el año 1963, la Sociedad Colectiva se transformó en Sociedad Anónima con el 100% del capital de los socios fundadores.
En ese entonces, la estructura edilicia ya ocupaba el mismo espacio que tiene hoy.
Es a partir de ese momento cuando se le dio un gran empuje a la manufactura con la incorporación de nueva tecnología, principalmente con la adquisición de un molino neumático que tenía una capacidad de producción de 60 toneladas diarias.

*Eso nos permitió aumentar la molienda =explica Villareale= y en 1972 ya estábamos produciendo 120 toneladas por día, y diez años más tarde llegamos a 180 toneladas, que es la producción actual*.

Esto gracias a la compra de más maquinarias y una rediagramación en la producción.
Luis agrega que *en aquellos años era un molino grande, pero actualmente somos un molino mediano*.
Dentro del mercado harinero nacional, la incidencia de esta empresa es del 3%, algo que no es menor si se tiene en cuenta que son más de 150 los molinos que hay en el país.
Sin embargo, para la familia Muscariello esto no es suficiente, según lo que comenta Luis:

*Hoy tenemos compradas maquinarias en Suiza, algunas de las cuales ya están acá y otras están por venir, y calculamos que en un lapso de 12 meses, llevaremos nuestra producción a 250 toneladas; y en una segunda etapa esperamos llegar a 300*.

En el marco de una economía oscilante, cíclica, fluctuante como la argentina de los últimos 90 años, los referentes del molino aseguran que su empresa siempre estuvo influenciada por esos vaivenes.

*La peor época fue entre el 2000 y el 2005 =reconoce Luis=, y a partir de ahí fuimos mejorando.
Pero esto no es algo propio de este molino, sino que es algo que le pasó al sector, en general.
Ya veníamos mal de la década del 90, porque con Menem nos empezamos a venir abajo*.

Enrique agrega que *si no se puede exportar en este sector, es muy difícil que se ande bien, porque hay una capacidad instalada muy grande.
Si los molinos grandes pueden exportar, nosotros, los medianos, podemos participar en el mercado interno*.

En la medida que la familia Muscariello se fue agrandando y con el crecimiento de los hijos, éstos fueron ingresando a la firma, que incorporó a una tercera generación y luego una cuarta.

Actualmente, entre hermanos, hijos, primos y sobrinos, hay diez descendientes de Domingo Muscariello que son accionistas o miembros del directorio.
Para todos, trabajar *en familia* siempre fue algo natural, que no representó mayores dificultades, más allá de las propias de las relaciones laborales.
Sin embargo, en el año 2005 se produjo una escisión y uno de los familiares *históricos* dentro de la firma dejó su lugar.
A partir de entonces, no sólo hubo un cambio en la composición accionaria, sino que se modificaron aspectos del funcionamiento interno que democratizaron el trabajo, como explica Luis:

*Antes de la escisión, el presidente del directorio decidía todo.
Después buscamos un cambio y cada uno pasó a tener voz, voto y responsabilidades, pero con independencia para decidir*.

Enrique agrega que les pareció *que era mejor que el molino no tuviera un manejo unipersonal, sino que las decisiones se tomen de manera conjunta.
Eso dio mejores resultados y ahora hay más armonía. Además hay más personas para pensar y cada uno trae sus inquietudes y aporta ideas, lo que se traduce en beneficios para la empresa*.
Enrique lleva 33 años en el molino y Luis casi 60.

A la hora de mirar hacia atrás y ver el camino recorrido, ambos coinciden en que el balance es *sumamente positivo*.
Según dicen, las claves para haber podido mantenerse durante tantos años son, básicamente, dos:

*En primer lugar porque trabajamos un producto que no se va a dejar de consumir nunca, como la harina*, advierte Enrique, y Luis agrega:

*También siempre fue importante al sacrificio de los socios, porque acá cuando se retira dinero, se hace en forma modesta, ninguno de nosotros tiene camionetas de alta gama ni se da mayores lujos, se prefiere reinvertir en el molino.
Al ser una empresa familiar, se le da más prioridad*.

Aseguran que en todos estos años siempre buscaron la calidad por sobre la cantidad.
*Acá, de cada diez camiones que llegan, rechazamos tres*, grafica Luis, como para reforzar la idea de que sólo buscan lo mejor.
Por todo esto, el presidente del directorio concluye:

*La experiencia es altamente positiva porque acá no hay nada de personalismos, no hay ejecutivos inaccesibles, encerrados en una oficina, acá todos nos hablamos con todos y esa es nuestra forma de trabajo.
Creo que ésa fue una buena estrategia, haber tenido la habilidad de abrir el juego y no encerrarnos en una o dos personas.

Tenemos muy buena gente, pero sobre todo honrada.
Se podrán equivocar, pero no de mala fe.
Fue una prueba, que podría haber fallado, pero nos ha ido muy bien*.

Bueno...lejos de demonizar a ésta empresa =como siempre ante todo la buena fé= habría que pedirle como mínimo a ésta firma que ponga en práctica muchos de sus postulados que en la anterior nota se manifiestan como virtudes, pero pensando en el entorno...y ya no en sus propias conveniencias.

Si se valora el concepto de *familia* y *honestidad* =tal como citan los miembros de la empresa= una empresa como ésta no puede ni debe desconocer que estar incrustada en un núcleo poblacional tan importante hace padecer a miles de personas o a cientos de familias de *cosas* que no tienen porqué soportar.

Deberían ver a sus vecinos como auténticos *socios* que no comparten sus *ganancias* si no más bien sus efectos colaterales sin reconocimiento alguno.

Podríamos pedirle a ésta empresa que indemnizara a todos quienes viven en la misma manzana y al menos les ofreciera la posibilidad de reubicarse lejos de allí , pero claro...las normas relativas a éste tipo de industrias indican que los efectos colaterales o *impacto ambiental* se extienden en un perímetro de entre 500 y 1.000 metros a la redonda..., entonces...uno se pregunta;

¿No sería mucho menos costoso para la empresa re-localizarse donde le corresponda?

¿No sería lo correcto que entre municipio y empresa acordaran un financiamiento para tal fin?.

Mientras ésto no ocurra, tanto la empresa como los sucesivos gobiernos municipales cargarán sobre sus espaldas el daño que están padeciendo los habitantes, entre quienes se encuentra éste amigo lector.

En su defecto, quienes se han sentido y se sienten damnificados, deberían propiciar acciones legales tendientes a que la empresa abandone el predio o bien, indemnice a quienes decidan mudarse y adquirir una nueva viviendo lejos del lugar.

Sí...ya sé...es difícil que el chancho chifle...pues lamento decirles que, sin lucha...nada cambia.

Curioso resulta conocer que luego de susecivos gobiernos *de facto* en Junín, al último de ésta zaga le sucedieron en el período democrático apenas...tres.;



Treinta y seis años...de gobiernos repartidos en tres personas...de al parecer.. distinto signo político, los juninenses deberían comenzar a pensar entonces en otras opciones que las ya experimentadas por decisión de los propios juninenses, si es que efectivamente nada ha cambiado.



Lo que le sucede a éste estimado lector y sus vecinos no es un caso único.

En muchos municipios y pueblos de nuestro llamado *interior* hay casos similares, por ejemplo en General Ramírez-Provincia de Entre Ríos.
Silos de almacenaje de granos, ampliación del Molino Harinero Ramírez S.A.
Desde el Foro Ecologista de Ramírez se indicó que se recibieron numerosas quejas de los habitantes de la zona por la contaminación aérea que ya genera el molino en la zona;

Los vecinos deben vivir encerrados en sus casas debido al polvillo que emana de la planta, los vecinos linderos a los silos aseguran que, cuando se realizan el proceso industrial o tareas de limpieza o secado, 
*no se puede respirar y, al otro día, todo amanece cubierto de polvillo*.

Aunque precisó que no hay estadísticas oficiales ni posibles causas evaluadas con rigor científico, se señaló que *en la zona unas 12 personas murieron de cáncer en un corto lapso*.

En cuanto a las consecuencias para la salud humana, los médicos apuntan a la polución del aire y el efecto nocivo del polvillo del cereal en las vías respiratorias y la piel.
En un radio de dos cuadras ocasionan polución aérea por la salida de polvillo, a pesar de los filtros que la planta tiene.
Esto afecta principalmente a las vías respiratorias y alergias en contacto con la piel.

Por otra parte, se debe tener en cuenta que el polvillo forma parte de desechos de granos de cereal que están fumigados con productos químicos que pueden ingresar al cuerpo humano por inhalación.

Muchas son las normas que éste tipo de industrias deben tener en cuenta, pero más que ellas...los entes estatales de control..

-Manejo y disposición final de polvos.
-Manejo y disposición final de Residuos sólidos.-Manejo y disposición final de Efluentes Sanitarios y Pluviales.
-Estudio de polución sonora.
-Sistema de seguridad contra incendios.
-Elaboración de un plan de monitoreo.
-Programa de monitoreo de la calidad del aire.-Programa de monitoreo de la calidad del agua.
-Verificación del cumplimiento de las medidas previstas para evitar impactos ambientales.
-Detección de impactos no previstos.
-Atención a la modificación de las medidas.

Las áreas en las que se producen mayores niveles de ruidos son las áreas en las que están ubicados los ventiladores y el piso en el que se ubican los bancos de molienda del cereal.
Dentro de las causas que provocan esta contaminación se encuentran:

-El uso de tecnologías que generan altos niveles de ruidos y obsolescencia de algunas partes de ellas.

-Deficiente empleo de elementos antivibratorios e insonorizantes en equipos, así como de materiales amortiguadores, absorbentes y aislantes en locales y máquinas.

He allí el padecimiento *sonoro* que a nuestro amigo lector le hace vivir en una pesadilla.
El proceso de molinación se divide en tres etapas:
limpieza y preparación del grano, molienda y cernido;
mezcla y almacenamiento del producto terminado y entrega.

Limpieza y preparación del grano:

En esta etapa, el trigo pasa por diferentes subprocesos con el objetivo de separar todas las impurezas sin dañar la integridad del grano obteniendose como resultado un endospermo listo para la molienda.
Inicialmente el trigo pasa por un *equipo magnético* en el cual son separadas todas las partículas ferrosas.
Luego, llega al *Vibro-separador* que está constituido por dos pisos de tamices , uno separa las impurezas gruesas y el otros las finas y el polvo.

De ahí , pasa a la *Seleccionadora de gravedad* =despedradora= con la cual las piedras y los granos más pesados quedan en el tamiz mientras que la fracción del grano más ligera flota en la superficie permitiendo al flujo de aire efectuar la primera separación, de esta forma quedan removidas el polvo, las pajas y las cáscaras.

Estas partes ligeras son decantadas y descargadas por medio de una válvula.
El trigo pasa a la *Limpiadora Horizontal Intensiva* y luego a una tarara vertical de aspiración de recirculación donde son separadas las partículas ligeras que quedaron de los subprocesos anteriores y finalmente, el trigo cae por gravedad en el elevador mediante el cual se transporta hasta las tolvas de remojadura.
Y los procesos siguen..., demasiados.., demasiado ruido como para ser *vecino* de semejante infierno.

Con unos 90.000 habitantes Junín tiene una excelente oportunidad de ponerse realmente a la vanguardia tal como se precia, y la familia Muscariello de honrar sus postulados, al menos el de sus antiguos fundadores porque siempre ante todo =reitero= todos gozamos de la presunción de honestidad, y mucho más allá de los esfuerzos personales y los logros en cuestión, en el caso de ésta empresa no puede desconocer que su crecimiento y prosperidad ha sido lograda también por el aguante de sus vecinos, a quienes debería realmente reivindicar tomando la mejor y más justa medida a la altura de quien se precie de honesto, y es...abandonar el predio y reubicarse.



Mientras ésto no ocurra, quedarán los testimonios, tal el caso del lector *Psy Rod*, su lucha, su tezón, la exigencia de sus derechos que no son ni más ni menos que los mismos de las grandes empresas.
Historias que suenan a *individuales* pero que nos son comunes a millones, millones de silenciosos, indiferentes, y entregados sin chistar.

Vaya entonces la visibilización =aunque sea escasa= de éste incidente que aquí he intentado tratar de la manera más respetuosa posible, sin pasar por alto que el hecho de ser éste un espacio no subordinado a imposiciones de ninguna clase, prevalecerá siempre el reclamo de quienes somos los más débiles en ésta cadena de injusticias a las cuales nos vemos sometidos desde hace eones.
Y al lector *Psy Rod* toda la solidaridad posible.

Fuerte abrazo.

Gilgamesh***

Fuentes;
-semanariodejunin
-diariodemocracia
-apfdigital
-archivo.seam
-monografias

sábado, 13 de abril de 2019

* Recuperar lo Numinoso *

***Gran jornada de Sábado para todxs.

Tiempos de elecciones...
Curiosamente el 28 de Abril vamos a coincidir quienes vivimos en la Provincia de Santa Fé, con los hermanxs de España.
Aquí elecciones *primarias*, las que definen las internas de los partidos políticos, de los que posteriormente saldrán los candidatos definitivos allá por el 16 de Junio cuando elijamos Gobernador y Vice, Diputados, Senadores, Intendentes y Concejales.

En España elecciones generales, donde lamentablemente la arquitectura electoral es bastante rebuscada ya que la gente no elije directamente a su Presidente, sino a través de Senadores y Diputados, y finalmente éstos entre *roscas*, *acuerdos*, *contuvernios* y *alianzas* deciden quién preside el país.
Generalmente en España el que gana pierde o el que pierde gana...
Pero bueno...después se preguntan porqué la gente descree de la política, le da todo igual, y al final nada cambia.

¿Cómo evalúa cada persona o ciudadano a la hora de votar?
¿Se informa?
¿Estudia?
¿Piensa en sí mismo y sus conveniencias o en el bien general?
¿Vota con el corazón partidaria e ideológicamente o con la razón?
¿Vota *en contra de*, o *a favor de*?
¿Se deja llevar por el odio al otro o el amor al propio?

Cuando se abstienen o votan en blanco 
¿creen que castigan a tal, a cual, o a todos?

Excelente nota a cargo de la española Ana Carrasco-Conde, para pensar y reflexionar filosóficamente.



Ya lo decía Heráclito:

*Erudición no enseña sensatez.
Ni la formación, la cultura y el refinamiento enseñan a saber estar con los demás y a practicar el buen juicio*.


El conocimiento no da sentido común.
Si así fuera bastaría con tener información relevante sobre un tema de nuestro interés y que nos afecta para sopesar y obrar del modo más juicioso o, al menos, para cuestionarse que lo que se pensaba que era de un modo es quizá de otro.
Pero lo cierto es que, muchas veces, aunque conozcamos esta información seguimos actuando del mismo modo, aunque nos perjudique.

Tampoco somos muy conscientes.
O no queremos serlo.
Al fin y al cabo, tener noticia de algo, conocer el pasado de un político, por ejemplo, en el fondo no significa pensarlo.
Ni mucho menos reflexionar sobre ello.

Ya lo decía Heráclito: erudición no enseña sensatez. Ni la formación, la cultura y el refinamiento =de ahí, por cierto, erudito que procede de *erudiri*, estar modelado y fuera de lo *tosco*=, enseñan a saber estar con los demás y a practicar el buen juicio.
Tampoco el saber garantiza el entendimiento, al menos si recuperamos la noción del mismo como la capacidad del ser humano para comprender el mundo con nociones y conceptos que nos permitan articularlo de forma coherente.

Eso es lo que hacemos al entender algo:
ver cómo se articula.
De ahí que, por ejemplo, por mucho que se sepa qué propuestas defiende un grupo o un partido político esto no significa que veamos con perspectiva la dimensión de su propuesta ni cómo se articula.

Así que no:
conocer el pasado lupino y ahújo de algunos políticos apenas le restará votos y saber que, si de algunos partidos políticos dependiera, las personas homosexuales deberían volver a los armarios, las mujeres a la cocina y los inmigrantes a sus países =o las tres cosas al mismo tiempo= tampoco se verá afectada la intención de voto de muchos ciudadanos y ciudadanas.

*¡No saben lo que hacen!*, exclamamos entonces y, con las manos en la cabeza, entre la incredulidad, la sorpresa e incluso la risa de la incomprensión =o, peor aún por condescendiente, la de la ridiculización=, caemos sin saberlo en la ingenuidad más peligrosa de todas:
que si supieran, si de verdad supieran, votarían otra cosa, que si conocieran lo que rodea a algunos políticos, si lo conocieran, todo sería distinto.

Si supieran los otros =nunca nosotros= qué piensan realmente algunos candidatos y conociéramos sus actos y su pasado, se cuidarían mucho de votarles.
Y justificamos.
Buscamos razones que expliquen este divorcio entre el conocimiento y =nuestro= sentido común, entre el saber y el entendimiento.

Y, al hacerlo, nosotros mismos caemos en la falta de sentido común y de entendimiento.
Justificar no permite comprender.
Ridiculizar tampoco.
Infravalorar mucho menos.
Y esto es lo que hay que pensar:

que no solo se puede obrar con conocimiento y sin sentido común, sino también, lo que es más inquietante, puede actuarse sabiendo lo que se hace pero sin entender realmente qué implica lo hecho.
Y todo esto, como si, los que tienen estudios y formación =eruditos=, estuvieran libres de la insensatez, que se adscribiría, equivocadamente, a los toscos.

El peligro, como bien viera Sócrates, suele venir de los que =creen que= saben y conocen y no practican algo mucho más necesario:
la reflexión sobre aquello que saben y conocen.
Pero ¿saben lo que pasa?
Que pensar cansa.
Es más fácil la inercia.

Conocer y saber no son lo mismo.
Su diferencia radica en la distancia:
si podemos conocer a alguien pero no saberlo todo de él es porque tenemos la distancia suficiente como para verlo y reconocerlo:
vemos su imagen y, aunque lo sabemos identificar, no nos identificamos con él.
Es algo distinto de nosotros.

Conocer en este sentido es discernir, es decir, separar algo para diferenciarlo.
Por ello es precisa la distancia para distinguir los distintos árboles que conforman un bosque.
Sin embargo, el conocimiento a veces solo refuerza la visión que tenemos del mundo =nuestro árbol, nuestra parcela= porque escuchamos lo que queremos, desoímos lo que nos conviene y deformamos o distorsionamos la información recibida para adecuarla a nuestra arboleda.

Quien sabe algo, sin embargo, no ve el árbol:
se ha tragado el bosque, lo ha asimilado.
No se olvide que de la misma raíz de saber, *sapere*, procede sabor.
El saber es sin distancia:
nos identificamos con lo sabido.

Saber de verdad algo es hacerlo nuestro, saborearlo.
Y saber lo que se hace significa que nos identificamos con aquello que hacemos, que nuestro obrar refleja nuestra forma de pensar.
Saber lo que defiende un partido político, por muy intolerante que sea, y votarlo implica, lamentablemente, identificarse con aquello que se afirma y, por tanto, aunque se sepa lo que se hace, no se entienda la dimensión de las consecuencias.

Lo que se traga a veces tiene malas digestiones.
Lo que ha de llamarnos la atención de partidos que apoyan abiertamente propuestas intolerantes es que, para ellos, en realidad están haciendo algo bueno:
porque velan por el *bien común* y con *sentido común*.
Nadie quiere tragar veneno, ni por supuesto ser un malvado intencionadamente, aunque acabe envenenándose o generando daño por sus actos.

El sentido común no es la facultad compartida por todos, de ahí lo *común*, que consiste en pensar en lo mejor para cada uno, es decir, lo propio, lo que me beneficia a mí, aunque haga daño a los demás.
La cuestión es que si daña a la comunidad me acabará haciendo daño a mi.
No somos islas ni archipiélagos.
De ser algo somos puertos conectados por el mar cuya marea nos afecta por igual aunque en distintos tiempos.

Cuidado entonces con lo que se entienda o se quiera hacer pasar por *lo común* del *sensus communis*:
a veces el miedo a perder lo que uno tiene es quien genera los mayores fantasmas.
O aún peor, quien los conjura o permite que se encarnen.
Y otras veces es el tedio, la dejadez, la inconsciencia o el afán de castigar =¿a quién? ¿a los políticos?= quien abre la puerta a los mayores monstruos, pero no se olvide que en realidad ni votar es premiar a un partido ni abstenerse es castigarlo.

A quien se premia o castiga en unas elecciones es a la sociedad en su conjunto, pero quien recibe el golpe más duro y la pena más severa son los colectivos de posición más débil.
La condición necesaria del sentido común no es conocer o saber, sino reflexionar, es decir, saber distanciarnos de nosotros mismos y ver qué es lo más adecuado para una vida que se da siempre en comunidad.

No es por tanto *común* porque todos lo tengamos, es común porque es lo que nos une con los otros en un modo de habitar, de estar en el mundo y construir realidad.
Lo que quiere decir que allí donde una propuesta perjudica la dignidad de cada uno de los miembros de una comunidad, donde se viva imponiendo un modo de estar que no deje espacio a la diferencia, eso, no es común, sino imposición de un colectivo que coarta el modo de vida de los demás.

De ahí que el sentido común no es sentido porque con él percibamos el mundo como lo hacemos a través de la vista, el tacto o el oído, sino que es sentido porque a través de él tomamos contacto con la realidad en su conjunto.
Nos permite orientarnos y tomar una dirección meditada tras recabar una información sobre la que hemos reflexionado.

Ni ligados al mundo abstracto de los deberes y los prejuicios interiorizados, ni al fantasioso mundo de los deseos y las apetencias, el sentido común es el contacto con una tierra que compartimos con otros.
Puede que el conocimiento no dé sentido común ni el saber entendimiento, pero reflexionar sobre aquello que una conoce o sabe es un comienzo.
Digámoslo como lo haría Heráclito:

la reflexión en profundidad enseña sensatez.

Continúo con una también excelente reflexión de Alberto Carbone, quien plantea lo que muchos argentinos llamamos *la tragedia nacional*, que muy bien podría compartirse con muchos otros países a la hora de ver porqué nos va como nos va..



-La tragedia nacional fue y sigue siendo la misma, pero los descendientes de aquellos inmigrantes pobres, consolidados en la mentalidad de clase media, hoy votan a los descendientes de los patrones que explotaron a sus antecesores.

¿Un trabalenguas le parece?

Todo es herencia de aquella masa informe de inmigrantes pobres de principios del siglo pasado.
Hasta el bandoneón que nombra el título de esta nota.

La Argentina es un país habitado por el 10 % de la población que potencialmente podría alimentar.
Donde casi el 80 % de su gente se define como miembro de la Clase Media.
Cuando votan, eligen candidatos referenciados con el 10 % más adinerado, asumiendo como propia la ideología de quienes en el Poder atentan contra sus propios votantes.

Esta controversia es más que una paradoja, es una tragedia alimentada en una convicción, hija de un deseo inmaduro y caprichoso, basado en apoyar a la *gente bien* contra el impulso avasallante de los sectores bajos que se creen con derecho a subsistir del esfuerzo de quienes viven del trabajo y sostienen la Patria.
La Clase Media argentina vota a los vagos ricos, a los nenes de mamá que jamás han trabajado, para que los pobres, o no puedan trabajar o se resignen a no conseguir un trabajo digno.

Esta ecuación, que limita la conciencia del electorado e impide que los sectores medios se identifiquen consigo mismos, enluta el presente y el futuro de un país siempre adolescente, que permanece lejos de identificarse con el concepto de Nación.

Hace mucho que lo veo venir.
Somos varios quienes lo intuimos.
Claro, hay algunos, demasiados para mi insatisfacción, que viven toda esta situación política y social, como si estuvieran al margen de los acontecimientos.
Como si se tratara de la historia de cualquier otro país.
O como si las peripecias de su propio país les fueran ajenas.
Por ello quiero contarle esta vez la historia de la defraudación.

No, no.
Quédese tranquilo.
No me refiero al accionar del gobierno.
A la caída de la industria, a la implosión del mercado interno, a la debacle sanitaria, a la hecatombe de los salarios, a la explosión de los precios, al escándalo de las tarifas.

No, no.
Le comento que esta vez el tema es respecto de una defraudación, no de una estafa.
Porque a mí, como a tantos otros que piensan como yo, que razonan literalmente, nos ha defraudado el escaso nivel de conciencia política que posee la Clase Media argentina.
Usted estará pensando:
¿Pero que creía este hombre?

Tiene razón.
La Clase Media representa a ese sector social que continúa navegando a dos aguas.
Surge de la matriz del sector más humilde del proletariado incipiente nacional, de las primeras fábricas de los primeros años del Siglo pasado.

Herederos de los europeos más pobres que tuvieron que emigrar a América para subsistir, que aquí obtuvieron descendencia.
Hombres y mujeres recibidos por el país con escasa dignidad durante el primer tercio del Siglo XX, pero que con esfuerzo, muy lentamente y una minoría, lograron que sus hijos avanzaran dentro de la escala social, hasta acceder a formalizar la novedosa Clase Media escalando desde un sector paupérrimo.

Gracias al esfuerzo de la inmigración, por imperio de su explotación, la Argentina del Centenario fue uno de los cinco o diez países más importantes del mundo de acuerdo con su PBI y contabilizando la distribución de su ingreso.
Cuantiosas ganancias ingresaron a la Argentina de la primera década del Siglo XX, pero la riqueza se concentró en muy pocas manos.
Los que trabajaban vivían pauperizados y los dueños de la tierra como magnates.

Debe ser muy complicado de entender, porque de otra manera no se explicaría racionalmente el proceder de una importante porción del electorado.
La cultura que recibimos de nuestros mayores, las costumbres, la valiente filosofía de salir adelante a través del esfuerzo personal.
¿Pero existe algún valor que a través del tiempo hayamos aportado nosotros para enriquecer lo aprendido?.
Creo que sí.
La estrategia del *sálvese quien pueda* es toda nuestra.

¿Sabe por qué se lo digo?
Porque hace cien años, el europeo llegaba a nuestras tierras tentado por las noticias de algún pariente o amigo que ya se había radicado, el que recién llegaba vivía al principio de la hospitalidad del que se había instalado primero, el concepto de solidaridad estaba vivo, acompañaba la subsistencia del otro, del nuevo.
En el primer Censo Nacional del año 1868, época de Sarmiento, se contabilizaron un millón ochocientos mil habitantes.
Para el Censo de Sáenz Peña en 1910 había más de cuatro millones, la mitad eran europeos y de ellos, el 70 % italianos.

La cultura del trabajo y la de la solidaridad estaban al orden del día, pero los descendientes de aquellos sufridos pioneros creímos en otra cosa.
Aceptamos que quien vive mejor es porque se lo merece, porque se esforzó más que el otro.
La solidaridad se convirtió en un concepto vacío.
Los descendientes de aquellos abnegados copiamos el modelo de los jefes de los pioneros.
El que tiene más es porque tiene más.

¡Qué tanto!.
El que tiene menos y quiere más tendrá que esforzarse, sin ayuda, sin contención, sin ambages.
¿Y si no tiene ayuda alguna?.
¡Dios proveerá!

Hablo de la época en la cual la Argentina era un territorio dispensador de producción agrícola y ganadera para el mercado externo y los dueños del capital tierra, los únicos *hacedores*.
A través de una política de inclusión y a través del esfuerzo de sus padres, los hijos de los pobres de principio de Siglo XX que bajaron de los barcos, constituyeron la Clase Media y hoy, esos descendientes votan en contra de la política de inclusión.

¿Es paradójico verdad?
¿Se puso a pensar acaso que al eliminar la inclusión se consolida la miseria de los pobres de hoy y que esa pobreza es madre de la marginalidad, de la inseguridad y de la violencia?.
¿A que no lo pensó?

Mientras tanto, los otros descendientes, el grupo de herederos de la riqueza, se perpetúan y extienden su conducta discriminatoria hacia la Clase Media como si su postulado se tratara de una *tribuna de doctrina*.

Entre tanto sigue naciendo gente *bien* que justifica, por ejemplo, que cambiar el celular todos los años es oprobioso para la Clase Media.
¡Porque no sé si lo advirtió pero;
hoy vienen por usted!
¡Hoy existen algunos miembros de ese sector social más encumbrado que se candidatean a Presidentes y ganan por los votos de la Clase Media!

¿Y la excusa cuál es?, ¿que el país no es de los pobres?.
¿Y de quién es?.
¿De usted o de los que usted vota en contra de los pobres?.
¿Vota en contra de los pobres o de usted mismo?.

¿A favor de quién?.
¿De ese grupo social que todo lo tiene?.
¡Porque el voto de usted no parece suyo!.
¿O en realidad al votar usted así como vota, está hablando de usted?

Los herederos del sector concentrado no han trabajado jamás.
Tienen *todo pago* y todo *justificado*.
¿Pensó quien los justifica?

Este es un país generado a través de la cultura del trabajo, del esfuerzo mancomunado, del afán de realización de la Clase Media después de que sus ancestros fueran explotados en beneficio de los dueños de la riqueza.
Si votamos a los mismos siempre seremos lo mismo.

Quienes trabajan merecen un estándar de vida mejor y quienes no trabajan merecen trabajo para incorporarse a un sistema prolífico, a un círculo virtuoso que los incluya dentro del espectro social.
Si aislamos a los pobres a su miseria, obtendremos un país dividido en tres compartimentos estancos.
El de arriba muy pequeño y muy rico, el de abajo mucho más amplio y paupérrimo, el del centro cuantioso, prolífico, individualista y único pagador impositivo que mantiene a los otros dos.
¿Está seguro que elije este camino?

El *niño bien* hijo de la alta sociedad cree en la cultura del trabajo para que lo realicen quienes trabajan para su propia comodidad, para que él no tenga que hacerlo.

¿Sabía usted que las Naciones Unidas establecen hoy cuatro estándares de países en todo el mundo?:

Primero el grupo muy industrializado, segundo el medio industrializado, tercero el poco industrializado y cuarto el no industrializado.

¿Sabe en qué grupo estamos nosotros?.
¡En el primero!.
Entre los cincuenta y ocho países de la primera camada, la Argentina figura en la posición cuarenta y siete.
Esto se basa en su promedio salarial, en su evolución del PBI, en el desarrollo de su educación y nivel sanitario.
Sin embargo en la Argentina, la tercera parte de su población es pobre.
¿Sabe por qué?.

Porque no existe un correcto sistema de redistribución de la riqueza y por consiguiente muy pocos ricos conviven con una mayoría de pobres y en el medio, por supuesto estamos nosotros, padeciendo en el esfuerzo de que no decaiga nuestro nivel de vida, sobre todo cuando nos surge el terror a la cercanía de la pobreza.
Sin embargo, paralelamente, a nivel ideológico aplaudimos las políticas impuestas por los gobiernos de élite que destrozan a los sectores bajos mientras fustigan al nuestro.

Piense por favor en esta contradicción.
No soportamos los *Planes* para la pobreza, porque decimos que es dinero para que los vagos no trabajen, pero toleramos que los ricos gobiernen y sigan engrosando sus arcas sin haber trabajado jamás.

Parece que el aroma del Fin de Ciclo viene asomando, se permite otear, se hace intuición.
Esperemos que por el bien de todos, por la sana costumbre de vivir y dejar vivir, también se constituya en un aroma que nos deja respirar.


Quiero cerrar con las palabras del queridísimo Leonardo Boff, teólogo, ex-sacerdote franciscano, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño, quien en cierta forma describe la realidad de una sociedad brasileña errante que hoy es víctima de su propia falta de brújula, situación muy similar a lo ocurrido en Argentina, a diferencia de que en Argentina el yerro triunfó apenas por escaso márgen, y si tanto en Argentina como en España no se dan cuenta a tiempo de que van hacia un mismo camino, mucha gente va a sufrir de obscuridad; la del alma.



Todo lo que está sano puede enfermar.
La enfermedad remite siempre a la salud.
Esta es la referencia principal, y constituye la dimensión esencial de la vida en su normalidad.

Los desgarros sociales, las andanadas de odio, ofensas, insultos, palabras groseras que están predominando en los medios sociales o digitales e incluso en los discursos públicos, revelan que el alma brasilera está enferma.

Las más altas instancias del poder se comunican con la población usando noticias falsas, mentiras directas e imágenes que se inscriben en el marco de la pornografía y de la escatología.
Esta actitud revela la falta de decencia y de sentido de la dignidad y respetabilidad, inherentes a los más altos cargos de una nación.
En el fondo se ha perdido un valor esencial, el respeto a sí mismo y a los otros, marca imprescindible de una sociedad civilizada.
La razón de este desvío se debe a que la dimensión de lo Numinoso ha quedado oscurecida.

Lo *Numinoso* =numen en latín es el lado sagrado de las cosas= se revela a través de experiencias que nos envuelven totalmente y que confieren densidad a la vida aún en medio de los mayores padecimientos.
Posee un inmenso poder transformador.
La experiencia entre dos personas que se aman y la pasión que las vuelve fascinantes configuran una experiencia de lo Numinoso.

El encuentro profundo con una persona que en medio de una grave crisis existencial nos encendió una luz, representa una experiencia de lo Numinoso.
El choque existencial ante una persona portadora de carisma por su palabra convincente o por sus acciones valientes, nos evoca la dimensión de lo Numinoso.
La Presencia inefable que se deja sentir ante la grandeur del universo o de una noche estrellada, suscita en nosotros lo Numinoso.
Igualmente los ojos brillantes y profundos de una criaturita.

Lo Numinoso no es una cosa, sino la resonancia de las cosas que tocan lo profundo de nuestro ser y que por eso se vuelven preciosas.
Se transforman en símbolos que nos remiten a Algo más allá de ellas mismas.
Las cosas, además de ser lo que son, se transfiguran en realidades simbólicas, repletas de significados.
Por un lado, nos fascinan y atraen, y por otro nos llenan de respeto y de veneración.
Producen en nosotros un nuevo estado de conciencia y perfeccionan nuestros comportamientos.

Ese Numinoso, en el lenguaje de los místicos, como en el mayor de ellos, Mestre Eckhart, o en Teresa de Ávila, así como en el de la psicología de lo profundo de C.G. Jung, está representado por el Sol interior o por nuestro Centro irradiador.
El Sol tiene la función de un arquetipo central.
Como el Sol atrae a su órbita a todos los planetas, así el arquetipo-Sol satelitiza a su alrededor nuestras significaciones más profundas.

Él constituye el Centro vivo e irradiante de nuestra interioridad.
El Centro es un dato-síntesis de la totalidad de nuestra vida que se impone por sí mismo.
Habla dentro de nosotros, nos advierte, nos apoya y, como el Gran Anciano o la Gran Anciana, nos aconseja para seguir los mejores caminos.
Y entonces nunca seremos defraudados.

El ser humano puede cerrarse a este Centro o a este Sol.
Hasta puede negarlos, pero nunca puede aniquilarlos.
Ellos están ahí como una realidad inmanente al alma.
Este Centro o su arquetipo, el Sol, nos dan equilibrio, armonía personal y social y la convivencia de los contrarios sin exacerbarse por la intolerancia ni por los comportamientos de exclusión.

Pues bien, este Centro se ha perdido en el alma brasilera.
Hemos ensombrecido el Sol interior, a pesar de que él está ahí continuamente presente, como el Cristo del Corcovado.
Aunque escondido tras las nubes, él sigue allí con los brazos abiertos.
Así nuestro Sol interior.

Al perder nuestro Centro y al oscurecer la irradiación del Sol interior, perdemos el equilibrio y la justa medida, bases de cualquier ética, de la sociedad y de toda convivencia.
Desequilibrados, andamos errantes, pronunciando palabras desconectadas de toda civilidad y compostura.
Nos empequeñecemos y abandonamos la ley áurea de toda ética:
*Trata humanamente a todos y a cada uno de los seres humanos*.

En este momento en Brasil, muchos y muchas no tratan humanamente a sus semejantes.
De eventuales adversarios en el campo de las ideas y de las opciones políticas o sexuales se hacen enemigos a quienes cabe combatir y eventualmente eliminar.
Tenemos, urgentemente, que curar nuestra alma herida, recuperar nuestro Centro y nuestro Sol interior, acogiendo las diferencias sin permitir que se tornen desigualdades, a través del diálogo abierto y de la empatía con los que más sufren.

Como decía el perfil de una mujer inteligente en twitter:

*al colocarnos en el lugar del otro, hacemos del mundo =de la sociedad= un lugar para todos*.

Esta es nuestra urgencia, si no queremos conocer la barbarie.

Fuerte abrazo.

Gilgamesh***

Fuentes;
-lamarea
-elortiba
-nuestrasvoces