Hemos guardado silencio con Domi durante unos cuantos días.
El motivo fué la difícil situación del hermano Alejandro, y nos pareció que hacer silencio era una manera de respeto, ya que tratar temas serios pero con cierta trivialidad de nuestra parte no correspondía.
Además, lo tomamos como decimos aquí como una *cábala*, que nada tiene que ver con la etimología de esa palabra, sino como lo que en Argentina consideramos como amuleto, superstición, o forma de apostar a que algo ocurra, y lo que esperábamos con Domi era precisamente que el padre de Ale saliera de la extrema gravedad.
Si bien el cuadro sigue siendo muy complicado, las mejorías que afortunadamente se están dando nos han devuelto las ganas de volver a hablar.

Cuando la *educación* se vuelve una doctrina de sumisión nos anulan la libertad de consciencia, entonces ese formato para*estudiar* es sinónimo de una preparación para la esclavitud laboral.
Fuerte Abrazo.
Gilgamesh***
-podcastgilga