martes, 24 de enero de 2017

* John Shelby Spong; abriendo ojos 7 *

***Hermosa noche de Martes para todos.

Mañana no andaré por aquí escribiendo, así que aprovechando el tiempo que dispondrán para leer, voy a compartirles dos capítulos de John Shelby Spong.
Sé que es mucho...pero bueno...les doy franco mañana a ver si les da ganas de leer, jeje.

Después de conocer éste trabajo de Spong sigo preguntándome que cómo es posible...que medio planeta viva de acuerdo al dios de una tribu..
Pero ni hay que enojarse con el pueblo judío ni hay que culparlos de nada, en todo caso hay que felicitarlos.

Pensemos que se destacaron por su inteligencia ya que bien podríamos estar hoy adorando a dioses babilonios, asirios o de cualquier otra gran cultura que convivió con los hebreos, daría lo mismo, pero ellos lo lograron.
Son otros...los responsables de haber permitido *inocularnos* algo que no nos era propio...
Verán..en mi medio siglo de vida he tenido compañeros o amigos judíos y se sorprenderían ustedes si les digo que muchos...son ateos.

Ellos no reniegan de su descendencia, por el contrario, se sienten orgullosos ¿y cómo no? si son una cultura antigua y famosa que logró hacerle creer al mundo que su dios era Dios...jeje.
Y son ateos, generalmente intelectuales que tal vez gracias a su intelectualidad llegaron a las mismas conclusiones del cura Spong...
Ante ésto...otras reflexiones...

¿Creen ustedes que el Papa y sus antecesores no podían llegar a las mismas conclusiones que Spong?
Todos y absolutamente todos cuando decidieron ser *sacerdotes* hicieron sus estudios en los seminarios donde se enseña *teología* entre otras cosas..
Es decir que lo que Spong sabe lo saben todos quienes hicieron la *carrera* de Cura.
Entonces...¿porqué su silencio?...

Cuánta hipocrecía...
Desde los 80/90 jamás...en las omilías o en las misas se escucha a algún Cura pronunciar la palabra ..Yahvé...
¿porqué será?..la hicieron muy fácil..., para no sentir la culpa que implica saberse unos mentirosos...confundieron el concepto de Cristo como dios, a punto tal que cuando hablan de Cristo hablan de dios...

Sin embargo a nuestros niños como a mí también...nos han vendido en la enseñanza de la *religión* en las escuelas católicas....que la palabra sagrada consta de *dos libros unidos* al que llamaron *la Santa Biblia*, o sea el AT unido al NT...ese gordo libro de tapa verde que casi todos los creyentes tenemos en la mesita de luz...
Cuánta hipocresía...
¿Porqué será que si ni siquiera ellos se creen el cuento nos lo han metido a todos nosotros?

Muy triste la conclusión...¿no?
Si no hubieran suprimido la Gnosis, tal como hicieron y se esmeraron asesinando a millones de hermanos so pretexto de *herejía*, ¿cómo habrían construído tanto poder hasta el día de hoy?
Mezquindades...miserias...

Al mismo tiempo que existían seres humanos en Medio Oriente también existían en el resto del planeta, y algunos extraviados siguen pretendiendo que aquí, los latinoamericanos debemos *dar las gracias* a Colón y a la Corona española por habernos *traído*...la palabra de Jesús...como excusa para...robar..
Al igual que en cada rincón del planeta, aquí nuestros llamados pueblos originarios tendrían también sus dioses arcontes, y a qué punto que sacrificaban a semejantes en pos...de algún dios...

¿Se dan cuenta? la matriz fué y es global.
Sin embargo así como en Medio Oriente llegó un Cristo, sería idiota pensar que ese Cristo sólo dejaría su mensaje a unas pocas tribus privilegiadas de una pequeña porción de éste vasto mundo.
Nuestros pueblos originarios también tuvieron su Cristo..como también lo tuvieron en Asia y en África y en Oceanía.

Por eso...¿cómo no creer en la Gnosis?, la que entorpecía los planes de quienes vilmente se erigieron en *voceros de dios*..
Cómo no pensar que ¿para qué necesitaríamos religiones, iglesias, Papas, sacerdotes, limosnas, dinero, oro? si el mensaje del Nag Hammadi hubiera sido difundido a todo el mundo?
Si Cristo dijo que lo buscáramos dentro nuestro...¿para qué la religión, los templos, la opulencia?

Cuánta hipocrecía...
Por eso, éste Papa actual que además es argentino, y que con su dialéctica en cierta forma le sirve a mi causa, jamás será para mí representante de algún dios, no al menos hasta que algún día pida perdón públicamente por la matanza y el genocidio de los Gnósticos.
Mientras no lo haga, seguirá siendo un gran pintor para dar blancas manos a la fachada de la putrefacta institución que representa.

Mientras no se rasgue las vestiduras públicamente sintiendo el arrepentimiento de las atrocidades cometidas contra aquellos hermanos Cristianos de la primera hora...quemados vivos y de ocultar las enseñanzas de Cristo para *armarlas* en un compilado lleno de mentiras mezcladas con verdades llamada Santa Biblia..., sé muy bien quienes son los responsables de que el mundo esté como esté, y no son los judíos precisamente.
Si Spong llega a éstas conclusiones...cuánto mas la curia que lo educó...

Vamos entonces a lo prometido, les dejo un abrazo grande y por favor...en mis palabras entiendan que debemos perdonar, yo ya los perdoné hace tiempo, lo cual no implica que los avale con silencio, y es por eso que escribo.
Cristo no se equivoca ni fué un tonto..., por más que sus revelaciones fueran tronchadas de nuestra historia, aquella vasija...supo muy bien sobrevivir a todo..para ser descubierta en 1945 y dentro de ella el libro..., ese que hoy a 2016 años de ser redactado, ve la luz en éste humilde espacio llamado blog.




El último material de la Toráh, la revisión sacerdotal-parte1

Las Columnas anteriores nos han ido mostrando cómo influyeron los acontecimientos externos, más que otra cosa, en el contenido de los escritos que un día serían las Sagradas Escrituras de los hebreos. Esto no debería sorprendernos, puesto que todos los libros los escriben personas que viven en un contexto espacio-temporal determinado. Esta idea sólo puede perturbar a quienes les atribuyen un origen o una fuente directamente sobrenatural, como si Dios fuera un autor más en la literatura universal. Pero no hay ningún argumento empírico y racional que establezca el origen divino inmediato de libros como la Biblia o como el Corán.

Como ya hemos seguido el rastro de la conexión entre contexto y texto en las tres primeras etapas del desarrollo de la Toráh, iniciaremos ahora el estudio de la cuarta y última etapa. Sin embargo, antes haremos un repaso. Ya vimos que el documento más antiguo de la Biblia procedía del siglo X antes de nuestra era, de la entonces dominante tribu de Judá, y que dicho documento dependía de los símbolos de poder de aquella porción del mundo judío: de la ciudad de Jerusalén, sede del linaje real de David, del templo y del sumo sacerdote.

Escrito probablemente durante el reinado de Salomón, su personaje principal es sin duda el rey David. Lo llamamos documento *J* porque él siempre llama a Dios: JHWH. El segundo conjunto de la Toráh se escribió en el siglo IX, en el reino del norte, tras su exitosa revolución secesionista que lo separó de Judá y le permitió fundar un nuevo estado. El reino del norte, que se llamó a sí mismo Israel, fue más democrático, lo cual no es ninguna sorpresa. El poder residía en el pueblo, que podía elegir y derrocar a sus gobernantes. Esta versión llama a Dios Elohim y por eso se conoce como Documento *E*.

En él, el personaje central es José, el hijo predilecto del patriarca Jacob. En el año 721, a.C, los asirios derrotaron a este reino del norte, y la política de dominio asiria hizo dispersar a los habitantes de Israel por toda la extensión de su imperio, de forma que el ADN israelita se diluyó por todo el Oriente Medio. Por eso se habla de *las 10 tribus perdidas de Israel*. Algunos supervivientes, sin embargo, consiguieron huir a Jerusalén y llevaron consigo copia del documento *E*. Con el tiempo, este material se fundió con el documento *J* y se formó la versión *J-E*, que fue, durante un siglo, la escritura sagrada de los judíos.

En el 621, a.C. un *nuevo libro de Moisés* se *descubrió* escondido entre las murallas del templo. Se le llamó *Deuteronomio* =o segunda Ley= y, bajo su influencia, se desarrolló una masiva reforma de la liturgia del templo. Cabe sospechar que el profeta Jeremías fue parte del grupo reformador que escribió, escondió y descubrió el Deuteronomio. Cuando éste se incorporó a la versión *J-E*, los escritores deuteronomistas modificaron también el conjunto y dejaron su huella en toda la historia de Israel. El conjunto *J-E-D* pasó a ser la nueva versión de las sagradas escrituras hebreas.

Pero sólo por un breve período, hasta que estalló la peor tragedia para Judá. Esta tragedia comenzó en el 609 a.C, cuando el Faraón Necko atacó a sus enemigos, los asirios, en las llanuras de Meggido. Josías, rey de Judá y cabeza de las reformas deuteronomistas era aliado de los Asirios y por eso salió al paso del egipcio invasor pero fue mortalmente herido en la batalla. La muerte de Josías, el rey más popular después de David, sembró la desesperación y el miedo porque los Babilonios, al mando de Nabucodonosor, derrotaron al ejército asirio, destruyeron Nínive, su capital, y pasaron a ser el poder dominante en la región.

En efecto, Nabucodonosor consolidó su poder y se lanzó a una campaña de conquista y expansión durante los primeros años del siglo VI a.C. En el 589, de camino hacia el norte, conquistó todo lo que encontraba a su paso y llegó ante los muros de Jerusalén. Jerusalén era fácil de defender dada su posición sobre un monte con rasgos de fortaleza y dado que poseía una fuente interna de agua limpia. Ningún ejército extranjero la había conquistado desde hacía 400 años. La estrategia judía habitual era guarecerse dentro de la fortaleza, donde siempre había provisiones suficientes para hacer frente a un eventual asedio prolongado.

Normalmente, el enemigo se desalentaba y negociaba y Judá quedaba libre aunque más pobre. Jerusalén contaba, pues, con el aura de ser invencible, y los judíos afirmaban que Dios nunca permitiría que fuera conquistada o destruida su residencia en la tierra. Sin embargo, los babilonios fueron más persistentes que todos los demás, mantuvieron el sitio por dos años y, durante ese tiempo, las armas y los alimentos de los defensores se agotaron. Las rocas y las lanzas eran irrecuperables. Al final, las murallas se quebraron y el ejército babilonio entró en la ciudad y destruyó todo a su paso, incluso arrasó el templo, la casa de Dios.

Los vencedores prepararon la deportación a Babilonia o a otros lugares del imperio. Empezaba para los judíos el período del *cautiverio*. Sólo los más viejos y los más débiles se quedarían, bajo Zedequías, rey de la casa de David pero títere del nuevo poder. Fue el tiempo más oscuro del pueblo judío hasta el holocausto del siglo XX. Los exilados dejaron atrás todo lo que conocían. Jamás volverían a ver la tierra sagrada de Judá. Expulsados de su templo, con sus fiestas y liturgias sagradas, que habían dado un sentido y un orden y propósito a sus vidas, asumieron que esta expulsión era también una expulsión lejos de Dios.

Según el salmo 137, los cautivos fueron objeto de burla por parte de sus captores tal como reflejan estas palabras lastimeras: *Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos, acordándonos de Sión. De los álamos de la orilla colgaban nuestras cítaras. Nuestros captores nos pedían cánticos, nuestros raptores, alegría:
Cantadnos un canto de Sión, nos decían pero, ¿cómo podríamos cantar un canto de Yahveh en una tierra extraña?* Su destino era vivir como esclavos o como perpetuos desarraigados en tierras donde el nombre de Yahvé nunca más podría pronunciarse en público.

Y él no escucharía sus súplicas. Sin embargo, su crisis espiritual era todavía más profunda. En aquellos tiempos antiguos, la derrota de una nación era también la derrota de su Dios. Su Dios había sido impotente ante los dioses babilonios. Su Dios había sido destruido. Si iban a continuar siendo creyentes, tendrían que ser =según una expresión que yo he utilizado, 2600 años después, para describir la situación actual de muchos cristianos respecto de sus iglesias= *creyentes en el exilio*. En aquel entonces, los judíos deportados estaban separados de todo aquello en lo que habían basado su comprensión de Dios.

Fue una crisis de terribles proporciones en la que o bien su Dios desaparecería o bien se fortalecería. No había otra alternativa. La mayoría de los más ancianos no sobreviviría a semejante prueba. Tal había sido ya el destino de las gentes del reino del norte. En sólo dos o tresgeneraciones habían perdido su identidad y la población circundante lo había absorbido, de manera que se habían convertido en lo que hoy llamamos *las diez tribus perdidas de Israel*. Por consiguiente, su única esperanza de supervivencia residía en su habilidad para permanecer distintos y separados de sus vecinos, e impedir así el proceso de asimilación.

Los judíos del reino del Sur vivían ahora con una última esperanza: que algún día, en un futuro indescifrable, sus descendientes, si es que aún permanecían cohesionados y se reconocían a sí mismos como judíos, pudieran regresar a su patria y reconstruir Jerusalén y su sociedad. Esta esperanza se convirtió en su sueño y en un último reducto de valor en torno al cual vivieron en el cautiverio. Entre quienes partieron hacia el exilio había un hombre al que conocemos como Ezequiel, que era sacerdote junto con otros.

Casi inevitablemente, Ezequiel y sus compañeros fueron los líderes de todos los exiliados, y su objetivo fue levantar y mantener vivas, en las conciencias, las virtudes idóneas para permanecer separados de los babilonios y conseguir que sus descendientes se adhirieran al sueño y al empeño tribal de regresar un día a su tierra de origen. Al servicio de este sueño, estos líderes sacerdotales seleccionaron tres puntos de referencia esenciales del judaísmo e intentaron grabarlos profundamente en el espíritu de su pueblo para mantenerlo cohesionado en medio de todos los habitantes de Babilonia.

En primer lugar, reintrodujeron el Sabbath y lo convirtieron en signo de identidad. A partir de entonces, los judíos fueron esa gente extraña que se niega a trabajar el séptimo día. Esta práctica, que se hizo costumbre, desbarataba los equipos de trabajo y causaba frustración y enojo entre los babilonios, pero sirvió para identificar a los judíos como *diferentes*. En segundo lugar, estos sacerdotes y líderes presionaron para que su gente adoptara las leyes de la alimentación *kosher*. Esto implicó la clausura de toda comunicación social mediada por la alimentación, con quienes no eran judíos.

Como los judíos no podían comer con los no-judíos, había poca posibilidad de desarrollar relaciones cercanas con ellos dado que estas relaciones se desarrollan básicamente en los actos de comida en común. En tercer lugar, los líderes sacerdotales recuperaron la práctica de la circuncisión como rasgo distintivo del judaísmo, de esta suerte marcaron el cuerpo de todo varón judío durante la pubertad. Esto imposibilitaba esconder el propio ser judío, lo cual servía, además, para entorpecer el matrimonio con otras etnias.

En conjunto, el plan funcionó y los judíos fueron un pueblo separado del resto. Todas aquellas prácticas pasaron a considerarse mandatos divinos y signos de la elección. Como consecuencia, Ezequiel y los otros líderes sacerdotales decidieron que la historia sagrada de su pueblo debía revisarse para incluir estos mandamientos, que eran parte de la vida y de práctica judía de entonces, en el mismo comienzo de la historia tal como ellos la contaban, es decir, desde un punto de vista judío.

Con este fin emprendieron entonces una revisión editorial todavía mayor que la que había supuesto unir las tres versiones anteriores en una sola:
la historia J+E+D.
El cuarto conjunto se llamó el documento sacerdotal o documento *P* =1=.
Dedicaremos la próxima entrega a su contenido


El último material de la Toráh, la revisión sacerdotal-parte 2

Tras la primera ola de judíos que, en el 596 aC., partieron hacia el exilio y Babilonia, hubo una segunda partida en el año 586, después de que los babilonios sofocaran un alzamiento en el que exterminaron a toda la estirpe regia descendiente de David. Ambos grupos de cautivos llevaron consigo su historia sagrada, es decir, la fusión del documento Yahvista, procedente de Judá, con el Elohísta, procedente del reino separado del norte, y con el Deuteronomio y las revisiones deuteronómicas de todo el conjunto, realizadas probablemente por Jeremías y los escritores deuteronomistas, con el apoyo del rey Josías.

Cuando los judíos terminaron el cautiverio babilónico y regresaron, cosa que hicieron también por oleadas entre 50 y 150 años más tarde, un conjunto de sacerdotes escritores, uno de los cuales probablemente fue el profeta Ezequiel, había reescrito el texto de la historia sagrada judía por completo y lo había ampliado enormemente. Entonces, dicha historia reflejaba dos cosas más: primero, la lucha de los judíos por su supervivencia como pueblo, cosa que lograron radicalizando el aislamiento respecto de sus captores, y, segundo, una comprensión más profunda de su misión en la tierra, como pueblo: su misión era restaurar su país, reconstruir su capital,
Jerusalén, y reinstaurar una vida ordenada por la oración y centrada, como antes, en el Templo.

Conforme a esta misión, el propósito declarado de los escritores sacerdotales fue crear un sentido profundo del ser judío, de modo que su identidad nunca volviera a peligrar otra vez ni individual ni colectivamente. Esto implicaba afirmar que sus Escrituras eran sagradas, que eran de hecho la Ley absoluta de Dios, que contenían la voluntad de Dios y que su obediencia a la Toráh debía ser completa y total. Los escritores sacerdotales, en consecuencia, modificaron los textos judíos para mostrar que la historia de los antepasados ya incluía los mandamientos acerca de la observancia del Sabbath, de la alimentación kosher y de de la circuncisión para todos los varones.

Además, estos escritores incorporaron a la Toráh toda clase de reglas para todos los aspectos de la vida común. Fue una obra literaria monumental, pero la hicieron.
El segmento inicial de la Toráh se reescribió de forma que reflejara el mandato divino de que todos los judíos respetaran el Sabbath. Tal fue el objetivo de una nueva historia de la creación en Génesis 1, basada en la redacción babilónica en la que Dios creaba el mundo en un número fijo de días: 6 días en concreto; de modo que Dios mismo descansó el séptimo día, y así estableció el patrón a seguir por todos.

La narración partía de la idea de que el espíritu de Dios había sobrevolado el caos y la oscuridad, y su luz había arrinconado a las tinieblas ya en el primer día.
En el segundo, Dios hizo el firmamento, llamado *cielo*, para separar las aguas de sobre la tierra, respecto de las que caen en forma de lluvia. Al tercer día, Dios juntó las aguas de la tierra en un solo sitio al que llamó *mar*, y la separó de la parte seca a la que llamó *tierra*. Esto posibilitó que la tierra produjera pastos, hierbas, árboles frutales y vegetales que serían alimento de los seres vivos tan pronto como éstos aparecieran.

El cuarto día, Dios creó el sol para iluminar la tierra durante día, y la luna para iluminarla durante la noche, y dividió el día de la noche y creó además las estaciones y los años. También hizo las estrellas ese mismo día. En el quinto día, creó los peces y las aves, a los que ordenó llenar los mares y los aires. En el sexto día, Dios hizo las bestias de los campos y todo lo que *se arrastra sobre la tierra* hasta, por último, ese mismo día, hizo al hombre y a la mujer, juntos, a la vez, siendo ambos imagen y semejanza suya. Luego, les ordenó crecer, multiplicarse y llenar la tierra.

Aquello concluyó la obra de la creación, que Dios declaró terminada y buena de suerte que, el séptimo día, Dios descansó e instituyó el Sabbath como el día del reposo; y lo bendijo, lo declaró santo y ordenó observarlo a todas las generaciones del pueblo como un deber sagrado. El propósito, pues, de los escritores sacerdotales, al escribir esta historia durante el exilio, no fue informar y enseñar cómo había sido la creación sino convertir la
observancia del Sabbath en la marca divina, distintiva del pueblo.

Fue el primer acto de su campaña para remodelar la historia de los judíos y contribuir así a su meta principal: lograr la supervivencia del grupo humano que aún formaban. Cuando entendemos el fin principal de esta historia segunda de la creación =puesta, sin embargo, al comienzo=, comprendemos mejor los otros cambios de los escritores sacerdotales. También insertaron nuevos detalles para reforzar el Sabbath en otras historias. Por ejemplo, en la historia del maná enviado por Dios a los israelitas que caminaban hambrientos por el desierto durante su viaje, desde la esclavitud en Egipto, a lo que ellos creían era su Tierra Prometida.

El maná del cielo descendía sólo 6 días a la semana, de modo que ni Dios trabajaba el día del descanso, ni siquiera para evitar que muriera su pueblo; y lo mismo debía hacer la gente durante la recolección. Los escritores sacerdotales también añadieron, por ejemplo, un mandamiento específico de observancia del Sabbath dentro de los diez dados por Dios a Moisés en el monte Sinaí. La razón más antigua del Sabbath era que los judíos recordaban que, cuando aún eran esclavos en Egipto, tenían derecho a un día de reposo =ver: Deut. 5=.

Este derecho no tenía nada que ver con la historia de la creación, que entonces aún no se había escrito y que por tanto no sabían los antiguos. Sin embargo, en adelante, el mandamiento añadido justificaría la estricta observancia del Sabbath. El objetivo de los escritores sacerdotales y de su revisión editorial fue insertar cada una de las marcas distintivas del judaísmo en las narraciones más antiguas del pueblo, así podrían atribuirse todas a Moisés. Las leyes de alimentación kosher se incorporaron al Levítico como mandato de Dios dado a Moisés.

La circuncisión se incorporó a las historias de Abraham y de Moisés como una orden de Dios. Los ritos de la liturgia judía se consignaron con gran profusión de detalles adaptados al estatuto de los exiliados, que así pudieron observarlos durante el cautiverio. Las sinagogas, como centros locales de adoctrinamiento, se instituyeron como compensación del templo destruido. Incluso la historia de Noé se adaptó a los fines sacerdotales pues Noé pudo reunir un número suficiente de animales para los sacrificios rituales a los que estaba obligado, de este modo no hubo riesgo de que las especies continuaran dado que sólo había una pareja en el Arca.

El proceso de revisión sacerdotal duró unos 200 años y no fue obra de un solo autor ni de unos pocos de una sola generación. Al final marcó la identidad del pueblo judío de forma indeleble. La Toráh fue, a partir de entonces, la mezcla de cuatro tradiciones: fue Yahwista-ElohistaDeuteronomista-Sacerdotal y su extensión se duplicó. Grandes fragmentos nuevos se añadieron, fundamentalmente para dirigir la liturgia y la conducta. Las adiciones sacerdotales incluyen casitoda la segunda parte del libro del Éxodo, a partir de la historia del Sinaí en el capítulo 20; todo el Levítico y partes muy significativas de los Números; así como innumerables modificaciones a lo largo de todo el conjunto.

Probablemente, la forma final se logró en el siglo IV aC. Una narración del libro de Nehemías =cap. 8= cuenta que un grupo de judíos, ya de vuelta del exilio y una vez reconstruido el templo de Jerusalén, se reunieron ante *la Puerta del Agua* cuando mandaba Nehemías como gobernador, y entonces Esdras, en calidad de sacerdote, presentó a Nehemías *el libro de la Ley de Moisés* y procedió a leerlo entero ante todos ellos. La lectura fue el primer día del séptimo mes del año judío, es decir, justo el día del Año nuevo o Rosh Hashanah, y el pueblo quedó obligado así por la Ley.

Esdras leyó ese día, con toda probabilidad, la sustancia de la Toráh, es decir, los cinco primeros libros de la Biblia.
Pronto, dos consecuencias resultaron de este nuevo texto de la Ley. Primero, la antigua gran pasión, con la que los judíos se habían mantenido separados de los gentiles a fin de sobrevivir como pueblo durante el exilio, se tradujo, tras su retorno a su tierra, en una pasión igual de grande por preservar su pureza étnica. Las genealogías se atesoraron y recordaron pues así la gente podía demostrar su linaje de sangre pura y probar su impecable herencia.

Esto provocó purgas en contra de esposos, mujeres e hijos que no podían demostrar su pureza judía; y también afianzó el prejuicio y la idea, vigente aún en tiempos del Nuevo Testamento, de que los gentiles eran todos impuros por definición y que ellos, los judíos, debían evitarlos por esta razón.
Esta consecuencia fue, por ejemplo, el origen de los violentos prejuicios de los judíos contra los samaritanos pues éstos eran descendientes de los que, deportados a su vez de otros sitios, habían repoblado a la fuerza el reino del norte, tras el exilio de los judíos del norte a Babilonia, y se habían casado y mezclado con los pocos judíos dejados atrás por el invasor.

No sólo el judaísmo de los samaritanos estaba contaminado sino también su religión, que estaba corrompida por aquellos elementos foráneos y paganos. Estos prejuicios tan profundos, justificados, además, por muchas citas de la *palabra de Dios* contenida en la ley de Moisés, los judíos los tenían contra los gentiles impuros y contra los samaritanos herejes, y alcanzaban tal nivel de intensidad que dieron lugar a la aparición de algunos textos críticos y de protesta ante semejantes prejuicios. Tal fue el
caso de libros como el de Jonás y como el de Rut, que, de algún modo, terminaron por sumarse a las Escrituras judías.

El libro de Jonás supo presentar y argumentar la preocupación de Dios por los gentiles; y el libro de Rut venía a afirmar que ni el mismo rey David hubiera pasado el examen
de pureza racial si se lo hubieran hecho.
El segundo resultado del período sacerdotal fue la elevación de la Toráh al estatuto de *sancta sanctorum* del conjunto de las Escrituras.
Y esto condujo a la rigurosa lectura completa de la Ley, durante los Sabbath de cada año, en las comunidades más estrictas, así como a la lectura repartida en tres años, en las comunidades menos exigentes.

Sin embargo, decimos que la esencia del judaísmo está en *La Ley y los Profetas*.
La Toráh es la Ley.
Continuaremos esta serie examinando quiénes fueron los Profetas.

John Shelby Spong

Gilgamesh***

7 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

Manuel dijo...

¿Acaso se trae la lámpara para ponerla en sitio oculto o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero, para los que entren y los que estén casa vean la luz y su luminosidad abarque a todos? Porque nada hay oculto sino es para ser descubierto y no hay nada escondido sino para que venga a la luz.

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

Lehaim HermanO.

Una observacion tonta a nivel personal.....:

A imagen y semejansa de dios.....

Los humanos sufrimos el cansancio....., y dios padece de lo mismo....., cansancio.
De ahi el dia de descanso laboral.
Mala obra entonces....


Por otro lado, lo que NO descansa ni en fiestas....., es el corazon....., porque el cerebro necesita de dormir..... Descansar.
Otra vez lo de las casas del alma y el Espiritu.

El corazon vive de principio a fin....., ahi debe residir la morada de la autentica "Chispa"

Eres como un SISMO, moviendo y derribando falsos cimientos.....

Infinitamenmte GRACIAS.

Fuerte apreton de manos. "MALAK`S".

LEHAIM.

Águila Solitaria dijo...

MUCHO AMOR AMIGOS, ESTE ESCRITO FUE LO PRIMERO QUE ESCRIBÍ ALLÍ EN MADRID, ANTES DE SALIR A LA AVENTURA, JUNTO A LA ENCOMIENDA DEL JEFE DE IR UNIENDO A L@S GUERRER@S JA,JA. FUE COMO UNA TRANSMISIÓN TELEPÁTICA, PERO DIRECTA A MÍ BRAVEHEART. ASÍ EMPEZÓ EL AGUILUCHO A VOLAR, COMO ESA GAVIOTA DE RICHARD BACH. DAD VUESTRO AMOR PARA UN MUNDO MEJOR.

(http://paraisourbion.blogspot.com.es/2011/06/un-sueno-maravilloso.html)

Águila Solitaria dijo...

Námaste Gilga y querida familia, el destino ha querido que lance un post de postre final. Gilga, un sólo de drums te dedico, ya que, dijiste que te gusta. Ahora si que si DEBO contenerme y estar a la espera... MUCHO AMOR AMIGOS.

(http://paraisourbion.blogspot.com.es/2017/01/eagle-fox-bear-rock-climbers-friends.html)

Gilgamesh el inmortal dijo...


EN LA GUARIDA CON FRANA-Alejandro;
muchas gracias.


Manuel;
así es amigo, tal cual, gracias.


Alejandro;
¡¡¡qué grande lo tuyo hermano!!..nunca había reparado en ese detalle que le pone otro dato más a lo mucho que se nos pasa por alto cuando las incoherencias estaban a la vista.

A partir de lo tuyo diría como para clarificar que es difícil imaginar a un verdadero dios...¿cansado?..El todopoderoso Padre..jamás necesitaría descansar..., el Pre-Existente, el no gestado, el autogenerado, el incognocible, el inescrutable, el inmedible, el todo..., no se andaría con esas flojeras creo..jeje

Del alma-corazón-cerebro, bueno...podríamos pensar también que el corazón es permanentemente activo aún durmiendo y el cerebro no, sin embargo vos sabés que ni dormidos el cerebro deja de pensar, a veces son sueños, a veces está procesando sin que lo percibamos conscientemente, ahí...mmmm...jejeje...da para pensarlo mucho más, profundamente dormidos ni nos enteramos de nada por el cerebro en reposo, ni tampoco de nuestros latidos, pero ambos siguen haciendo su trabajo.

Al parecer el corazón no tiene forma de *descansar* porque si deja de latir ya sería finado, y para que el cerebro sea finado debe dejar de recibir oxígeno, mientras lo reciba está activo, por lo tanto el aparente descanso del cerebro cuando dormimos y no soñamos, me recuerda a esos coches que vienen con doble función -nafta-gas, cuando entra en sueño pasará a un modo que no significa descanso si no más bien, me parece,un cambio en la forma de cómo funcionar, tal vez necesariamente sin que nosotros advirtamos qué hace.

Lindo temita eh...les dejo tarea...; ¿Qué, quién y como se dispara la órden de dormir?... abrazo Ale, felicitaciones hermano, buenos aportes que nos invitan a aportar datos y así ir acercándonos un poquito más a lo que buscamos.

Gilgamesh el inmortal dijo...


Águila Solitaria;
¡¡¡geniooo!!! espectacular ese escrito lleno de parábolas de tu puño y letra, gracias por citarme hermano, y gracias por ese solo de bata...guau...se me salen las articulaciones de lugar de sólo sentir lo que se experimenta tocar los tambores con ese virtuosismo que evidentemente a mí me sobrepasa, jeje.
Citaste a un tal *BRAVEHEART* y de inmediato lo asocié con éstos otros *Rareearth*, seguro te va a gustar, ¡¡abrazo!!! mucho amor para todos.
Long version donde en los 2:20 empieza el shake;

https://www.youtube.com/watch?v=IyAwY2Q96Ps

O si preferís el Shake mismo;

https://www.youtube.com/watch?v=o3Z8NU5ImK0