lunes, 6 de marzo de 2017

* John Shelby Spong; abriendo ojos 11 *

***Hermosa noche de Lunes para todos.

Dada mi faena que espero culminar ésta semana, les voy a acompañar al menos con nuestros capítulos súper-interesantes del Cura Spong, esperando que les pueda clarificar =especialmente a aquellos que son creyentes basados en las religiones tradicionales= mucho de lo que hemos leído como borregos sin la capacidad de analizar los textos, pero claro...ese patrimonio ha sido y es exclusivo de quienes entran a los seminarios y les enseñan teología..


Lo dice un Obispo...atentos a ésto, y no cualquier lector común de las Escrituras, digo ésto en especial para aquellos que se atribuyen haber estudiado los libros y creen estar capacitados para tirar de las orejas al rebaño, que como todo rebaño...sólo sabe.. decir...meee..meee...meee;




El significado de los Preofetas


Si sacáramos el libro de Daniel del Antiguo Testamento, nos haríamos una idea mucho más clara sobre los profetas de Israel. El libro de Daniel, que se escribió en tiempo de los Macabeos y no en el período persa tal como pretende el texto, no guarda relación con los otros textos proféticos.

Debería contarse entre los apócrifos y no en el Antiguo Testamento, pero esto molestaría a quienes les gusta predecir el fin del mundo y citar esta fuente. De modo que, exceptuando a Daniel, los demás textos proféticos =Isaías, Jeremías, Ezequiel y lo que originalmente se llamó el Libro de los Doce y que ahora conocemos como los *profetas menores*, desde Oseas hasta Malaquías= se pueden examinar desde ángulos parecidos.

En primer lugar, si consideramos el Libro de los Doce como un solo volumen, que es el modo judío de hacerlo, notaremos que tiene una extensión similar a los libros de Isaías, Jeremías y Ezequiel. La razón no es la profundidad del contenido sino la longitud del rollo en el que se escribieron. Esto nos ayuda a entender por qué los nuevos escritos que merecían incluirse en las Escrituras se añadieron a los rollos en los que aún había espacio libre. Jeremías y Ezequiel parecen unidades verdaderas, escritas por un autor, cosa que obviamente no ocurre con Isaías o el Libro de los Doce.

En Isaías se ha identificado el trabajo de tres autores diferentes, separados entre sí nada menos que por 300 años. El libro de Zacarías =c. 1-8 y c. 9-14=, que es uno de los Doce, se considera hoy trabajo de dos autores distantes en el tiempo de por lo menos 100 años. Se especula además acerca de Malaquías, el último de los Doce profetas menores, que al final debería ser la parte tercera de Zacarías =sus capítulos 15-18=, y cuyo nombre, Malaquías, entonces se entendería mejor porque de suyo sólo significa *mi mensajero*. Si hago estas explicaciones preliminares es para establecer el trasfondo material de nuestro estudio sobre el contenido de los Profetas y, más específicamente, de los Profetas cuyo trabajo se incorporó a las Escrituras sagradas de Israel.

La misión profética formó parte de la vida judía a partir de los días de Samuel, que vivió en el siglo XI aC. Sin embargo, Samuel fue más bien el último de los jueces y no tanto el primero de los profetas, pero sobre todo fue una figura fundamental. Ya mencioné en una columna anterior la historia de Natán y su papel en el arranque del movimiento profético judío. Al poner al rey David ante la ley moral humana procedente de Dios, Natán estableció lo propio de la identidad del profeta: hablar en nombre de Dios, fuera de las estructuras de la autoridad política y eclesiástica pero dentro del marco del pueblo.

Elías y Eliseo continuaron en la línea de Natán y se hicieron merecedores de otro título, otorgado por el rey Acab a Elías: el de *Perturbadores de Israel* =1 Reyes 18:17=; título que vale para ellos dos y para los profetas que vinieron después.
No existen los profetas designados por los hombres. Tampoco el papel de *profeta* es un puesto fijo al que uno pueda postularse. Nadie puede estudiar la carrera profética. La designación de profeta la otorga sólo la historia y normalmente mucho después del fin de la vida del tal profeta.

Los profetas se reconocen retrospectivamente, póstumamente. ¿Hay algún personaje moderno que nos ayude a entender bien lo que es un profeta? Inmediatamente me vienen dos personas a la mente: Martin Luther King Jr. y Aleksander Solzhenitsyn. King habló desde fuera de las estructuras de la iglesia y del estado cuando se convirtió en la voz de la población negra de EEUU, segregada por la sociedad y encapsulada por el prejuicio y el miedo. King hizo que el mundo político tuviese que hacer frente a la negativa de la población negra a seguir aceptando el estatus de descastados.

Se enfrentó a los líderes de la institución religiosa en su carta desde la cárcel de Birmingham. Periódicamente arrestado por la policía, calumniado por políticos y periódicos locales, intervenidos sus teléfonos nada menos que por J. Edgar Hoover, director del FBI, y
asesinado al fin, cuando lideraba la huelga de los recolectores de basura en Memphis, King dio esperanza y dignidad a su pueblo. Llamó a toda la nación a arrepentirse de su pasado y a soñar con una sociedad basada en la justicia; una sociedad, decía, en la que el valor de las personas provendría del *contenido de su carácter* y no del *color de su piel*.

Bastante después de su muerte en 1968, la nación, agradecida, reconoció su liderazgo profético y creó una fiesta nacional para honrar su memoria. Cuarenta años después de su muerte, su legado aún puede constatarse en el hecho de que un afro-americano llamado Barack Obama sea el candidato del Partido Demócrata a la presidencia de EEUU, algo imposible antes de Martin Luther King. En su campaña para la nominación, el senador Obama citó al Dr. King cada vez que alguien sugería que era demasiado joven e inexperto para el cargo al que aspiraba.

El Dr. King se había referido a *la intensa urgencia del presente*. Cuando las fuerzas del cambio se coaligan en torno a un candidato y lo ponen en el centro de la escena, es señal de que ha llegado el momento. *Éste es nuestro tiempo, nuestro momento*, dijo, y la gente respondió. El Dr. King cambió la historia de este país. Es justo que, tras su muerte, la nación lo considere un profeta. Aleksander Solzhenitsyn habló mediante su talento literario, y alcanzó los centros del poder comunista en la antigua Unión Soviética. Incapaz de soportar el peso de sus palabras, el poder le hizo sufrir la suerte de los profetas.

Los líderes soviéticos lo expulsaron del sindicato de escritores, lo encarcelaron en los gulags de su tiempo y, finalmente, lo expulsaron del país. Desistieron de ejecutar a este opositor del orden establecido porque los intelectuales del mundo entero salieron en su defensa. Gente tan diversa como J-P. Sartre, W. H. Auden, Arthur Miller, Truman Capote y John Updike entre otros, convirtieron el trato del gobierno soviético a Solzhenitsyn en un tema de interés internacional. Durante su posterior exilio en Vermont, sus libros tuvieron amplia difusión.

Un día en la vida de Iván Denisovich y El Archipiélago Gulag hicieron patente, ante el mundo entero, la desvalorización de la humanidad por parte de su gobierno. La gente de occidente lo consideró su campeón sin entender que un profeta no es siervo de nadie fuera de la verdad de su conciencia.
Esto se hizo patente cuando Solzhenitsyn pronunció la conferencia inaugural en Harvard, a la que se le invitó en 1978. Gente de todas partes de EEUU y del mundo occidental esperaban oír palabras de encomio por parte de alguien que seguro que validaría sus posiciones.

Tal expectativa fue un claro ejemplo de lo discutible del viejo adagio que dice que *el enemigo de mi enemigo es mi amigo*. Un profeta como Solzhenitsyn servía a un amo diferente y, como suelen hacer los profetas, marchó al son de su propio tambor. En este discurso dijo que EEUU era *espiritualmente débil, y que estaba enlodado por el materialismo*. Fustigó a nuestro gobierno por su debilidad en Vietnam y sugirió que nuestros líderes, al satisfacer presiones políticas locales, se habían precipitado, al decidir retirarse de allí, dados los males del comunismo.

Luego criticó a la prensa por violar los estándares de la decencia y a cualquier gobierno que creyera poder defender la libertad usando tácticas de dictadores, como intervenir teléfonos, invadir la privacidad y lanzar guerras de agresión.
Bajo el régimen del presidente Putin, Solzhenitsyn, ya anciano, obtuvo por fin permiso para regresar a Rusia, donde falleció recientemente. Su muerte fue un acontecimiento que ocupó la primera página de los periódicos en EEUU, con extensos informes biográficos sobre su papel en la historia.

En Rusia, en cambio, su muerte apenas si fue noticia y no hizo ningún ruido, lo cual confirma, una vez más, la afirmación de Jesús de que *nadie es profeta en su tierra*. Sin embargo, ni los tributos ni los reconocimientos hacen al profeta. Los profetas resucitan después de muertos cuando la gente empieza a comprender que alguien de gran visión vivió entre ellos. Dentro de algunas generaciones, a Solzhenitsyn se le reconocerá como profeta, se le honrará en su patria y se le colocará junto a gigantes como Tolstoi o Chéjov, pues fue alguien que marcó una diferencia, una disidencia.

Así ocurrió con los profetas bíblicos. Cada uno ya había muerto mucho tiempo antes de que alguna generación posterior incorporase sus escritos en las Sagradas Escrituras. Sólo cuando los poderes institucionales decidieron que Isaías, Amós, Miqueas y Zacarías fueran profetas y que sus voces debían oírlas todos, fue cuando acabó su estatus de *perturbadores de Israel* y pasaron a ser profetas en cuyas palabras la voz de Dios se podía hacer oír. 
¿Hablan todos los profetas bíblicos con igual peso y autoridad? 
No. 
No creo que nuestro mundo fuese más pobre espiritualmente si se hubiesen perdido los testimonios de Ageo, Nahúm o Sofonías.

Es un hecho: muchas personas que dicen valorar la Biblia no tienen ni idea del mensaje de estos tres profetas. Sin embargo, aún conmueve a la gente la voz de Oseas, que presenta a Dios como amor; o la voz de Amós, que presenta a Dios como justicia; o la voz de Miqueas, que diferencia nítidamente entre liturgia y vida; o la comprensión de la universalidad que hay en el libro de Jonás, o las magníficas descripciones del *Siervo sufriente* del Segundo Isaías, o las palabras acerca del *buen pastor* del Segundo Zacarías. Es más, algunos judíos del siglo I procesaron y formularon su experiencia con Jesús justo a través de las palabras de estos profetas.

Es hora pues de que, en esta serie sobre los orígenes de la Biblia, nos fijemos en algunos de estos profetas. Les invito a desprenderse de ideas preconcebidas, a acompañarme en el estudio de estas voces que los judíos llamaron *proféticas* y a empezar a comprender el modo como ellos han

influido en nuestra historia y en nuestra vida.

John Shelby Spong


Gilgamesh***

5 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

eleritzo espaider dijo...

.."Sólo cuando los poderes institucionales decidieron que"..la clave..y al final tengo un lío fenomenal, pero creo que bastante mas allá de diez mil años viene la broma del libro..castas de sacerdotes herederas del conocimiento,manipulando a su antojo la "ley"..todas "ellas"..falsos personajes..Localizaciones que nunca existieron..manipulación tras manipulación y, los que han hablado algo,es porque se les "ha permitido"..En todo este maremágnum de falsedad y realidad..es complicado salir adelante..cuando la existencia de lo "básico" queda bajo la duda..
Namasté..
pd:..te respondo al asunto que no esplique bien..hacia unos minutos que visioné una conferencia dada por un catedrático californiano de filosofía y un "montón" de cosas más..un tipo honesto que se negó a aplicar el neo-lenguaje de la Universidad.., según su explicación, por coherencia..le han dado hasta en el carnet de identidad..y cuando dijo basta, y por que motivo..me he sentido solidario, y he decidido ser correcto en el lenguaje,en la medida que pueda,para comunicar .."nada" más.. menos la imposición...

JJ dijo...

Eleritzo, clarísimo amigo..."Localizaciones que nunca existieron..manipulación tras manipulación y, los que han hablado algo,es porque se les "ha permitido"...«Y PORQUE HA CONVENIDO A QUIEN DIO EL PERMISO»."En todo este maremágnum de falsedad y realidad..es complicado salir adelante..cuando la existencia de lo "básico" queda bajo la duda.."...concordo como decía un viejo amigo.


Amigo Gilga, justo hoy me regañaron porque no termino de empoderarme, como si el traje lo vendieran en los chinos. Siempre he pecado de ir despacio, aunque al AMOR nunca le he tenido miedo e intento no hacerle esperar. Y como todo es equilibrio e irremediablemente cambiante a veces manda él y a veces se interpone el pensamiento, a quien tengo que filtrar. Pero el camino se recorre andando y en eso estoy. Gracias por tus reflexiones y tus post. Y sobre los profetas he aprendido que mientras más débil uno se encuentra más les necesita como tabla de salvación, así sea para arrancarnos de cuajo de ésta nuestra interpretación de la realidad, de lo contrario ni curiosidad me dan.
Un fuerte abrazo a todos

Gilgamesh el inmortal dijo...


Alejandro y 3+;
muchas gracias.


eleritzo espaider;
tal cual amigo..todo lleno de trampas..de laberintos sin salida, de obscuridad disfrazada de luz...
Gracias por tu opinión y también por explicarme sobre eso que no entendía, fuerte abrazo amigo.



J.J ;
jejeje..ese traje no se compra ni se vende obviamente, se logra a través de un gran esfuerzo personal, algo que tampoco es fácil ami.
A veces quienes parecen regañarte =si tienen las mejores intenciones= en realidad te están dando una especie de zamarreo cuando te ven al borde de quedarte dormidx. Obviamente que es uno mismo y sus propios tiempos y sus propios fantasmas y sus propias trabas lo que acelera o enlentece el proceso, pero lo importante ami es andar.

De los profetas..jeje así es JJ, con ellos como con toda cosa que nos genere dependencia, y vaya si un pseudo o real profeta ostenta poder ¿no?, por eso será que abundan en éstos tiempos...jeje...de tanta debilidad individual y colectiva.
La fuerza está dentro d enosotros o mitad dentro mitad afuera con esa conexión que no proviene de éste mundo..Fuerte abrazo y gracias ami por tu aporte.

Néstor González dijo...

Estos temas me fascinan y la forma que los públicas un gran abrazó amigo