martes, 6 de junio de 2017

* Tesoros de Sabiduría; Don Roberto-5 *

***Hermosa y bella noche de Martes para todos. Continuamos con el trabajo del Dr. Assagioli, hoy entrando más en detalle sobre la gran necesidad en éstos últimos tiempos de identificar una dualidad que persiste y que, a mi forma de acostumbrada de decir; *nos peina con raya al medio*. 

De un lado la búsqueda de depuración personal en pos de asumir un grado de consciencia que haga de nuestra propia vida y de ella en relación con los demás, una *existencia* por la cual valga la pena vivir. 

Del el otro lado, una especie de deterioro a nivel moral-humano que nos vuelve herramientas puestas al servicio del mal, del engaño, del retroceso, de la involución.

Assagioli nos va a explicar su *clasificación* de cómo podrían funcionar las relaciones entre lo *supraconsciente* y su aplicación a la vida ordinaria o *estado de vigilia*, detalles muy importantes que ponen de manifiesto los distintos estadíos a través de los cuales podemos identificar ese bendito proceso que necesita de tiempo, voluntad y mucha sagacidad para no confundirse con las nocivas ataduras de la trampa latente en la consciencia inferior. 

Vamos a llegar hasta desarrollar el ítem Nº1 
=la Intuición=, para proseguir con los siguientes en otra futura entrega;


 


 6. La inspiración transpersonal. 

Si observamos los *signos de los tiempos*, es decir, el estado actual de la humanidad, de sus intereses y de sus comportamientos, podremos observar fácilmente una creciente polarización entre dos tendencias opuestas. Por un lado, existe un exasperado deseo y una afanosa búsqueda de posesiones materiales, de goces sensuales, de dominar la naturaleza y a otros seres humanos con sus consiguientes consecuencias de licenciosidad y de autoafirmación en todos los ámbitos, de agresividad y violencia individual y colectiva. 

Por otro lado existe también, de forma más o menos evidente, una marcada insatisfacción hacia todo esto, o incluso una abierta rebelión, sobre todo entre los jóvenes, y una búsqueda, consciente o no, de valores y de retribuciones de otra índole más elevada, con un anhelo hacia lo que genéricamente se denomina espiritual o religioso. Pero en este campo existen numerosas incertidumbres, confusiones y malentendidos. 

Se da la extraña paradoja de que, mientras abundan los testimonios de experiencias que hombres y mujeres de todos los tiempos y de todos lo lugares han tenido en esa esfera superior, los estudios científicos y las investigaciones a este respecto son sin embargo escasos y muy poco satisfactorios. 

Los motivos son muy diversos. 
Ante todo, está el problema de una errónea concepción del método científico, que se limita a utilizar técnicas cuantitativas y estadísticas adaptadas a las ciencias naturales. Además, la mente se muestra reacia a admitir la existencia de una realidad y de unos valores no racionales, confundiendo lo que es super-racional con lo irracional o, mejor dicho, anti-racional. 

Después esta el hecho de que, normalmente, las descripciones de tales experiencias han sido vinculadas con doctrinas religiosas, con imágenes, símbolos y formas que ya no son aceptados o considerados como válidos por un número cada vez mayor de personas. 
Tal y como decía Keyserling, con su característica irreverencia: 
 *Han sido expuestas en el marco de sus propios prejuicios*. 

Otra dificultad es la de la inadecuación del lenguaje y de las expresiones verbales para comunicar la verdadera naturaleza de las experiencias transpersonales. 

Todos los que han intentado hacerlo han dicho que, en realidad, son inefables. Finalmente, también existe el miedo a aventurarse en un mundo distinto al habitual, en un mundo desconocido y desconcertante. A menudo, esto se ve acentuado por el hecho de que esta conquista ha sido eminentemente presentada bajo una forma negativa de renuncia a todo aquello con lo que el hombre se siente generalmente vinculado, sin llegar a resaltar suficientemente todos los aspectos positivos y gozosos de la misma. 

De todo ello se derivan fuertes renuencias y resistencias, por lo que no es raro que se produzca lo que se conoce por *el rechazo de lo sublime*. Sin embargo, y a pesar de todo, la mencionada insatisfacción y la consiguiente búsqueda de *algo diferente*, el atractivo de las exploraciones y de la conquista de los mundos interiores, de los cuales muchos han tenido presentimientos, a menudo se ha transformado en un resplandor o incluso en un vivido rayo de luz y ha hecho que muchos de los que se han presentado como mensajeros y guías en esos campos hayan atraído a un gran número de personas, agrupando a su alrededor a simpatizantes y a discípulos entusiastas y a menudos fanáticos. 

Pero el valor de estos mensajes y la capacidad de esos guías, de esos *maestros*, son muy diversos. 
Junto a las elevadas y genuinas enseñanzas, existen también otras muchas que son falsas y en las que la verdad y lo ilusorio se entremezclan en grado diverso. Junto a los guías verdaderamente sabios, también están *los falsos profetas*, quienes utilizan y enseñan métodos no válidos e incluso peligrosos. 

Por ello, resulta sumamente urgente y necesario un estudio y una experimentación científica en este campo, que permita una evaluación totalmente independiente de cualquier doctrina, sistema o autoridad personal. 
Este estudio y esta investigación ya han sido iniciados y van desarrollándose rápidamente: constituyen una nueva rama de la psicología a la que se ha llamado transpersonal y que podría considerarse como una *psicología de lo elevado*. 

Pero esto tan sólo es un comienzo: todavía queda mucho por nacer. Por mi parte, me dediqué a ello hace ya más de diez años y ahora me he propuesto seguir haciéndolo de una forma más, coordinada y sistemática =en el buen sentido de la palabra=, es decir, escribiendo coordinadamente un libro sobre *La psicología de lo elevado y del Sí Mismo*. 

Uno de los principales temas de esta *psicología de lo elevado* es el de la relación entre las actividades superconscientes transpersonales y la vida consciente, o mejor dicho, sobre las distintas modalidades y estados del trasvase de contenido y energías superconscientes al ámbito de la consciencia normal de vigilia. Estas modalidades son muy diversas y pueden ser indicadas de la siguiente forma: 

1. Intuición 
2. Imaginación 
3. Iluminación 
4. Revelación 
5. Inspiración 
6. Creación 
7. Comprensión e interpretación. 

Estas modalidades no suelen desarrollarse separadamente sino que a menudo suelen hacerlo al mismo tiempo y en cierto aspecto, de forma bastante unitaria. Por ello, a veces incluso pueden llegar a confundirse entre sí. Pero para su estudio científico es preciso poner en evidencia las distinciones y las diferencias existentes entre cada una de ellas. Tan sólo después de haberlo hecho así, se podrán reconocer y comprender tanto sus relaciones como sus interacciones. 

A su vez, este estudio posee varios aspectos o fases que también habrá que diferenciar: 

1. Ante todo, la fenomenología; es decir: la recopilación de experiencias espontáneas y de los hechos observados, descritos y expresados por muchas personas de todos los tiempos y lugares. 

2. La modalidad del proceso de trasvase entre el super-consciente y la conciencia. 

3. Las técnicas que han sido y siguen siendo utilizadas para provocar o favorecer dicho trasvase. Estas técnicas incluyen las diferentes prácticas =externas o internas= de las distintas religiones, así como toda una serie de ejercicios denominados de muy diversas formas, pero que podrían ser incluidos bajo el nombre genérico de yoga. 

4. Los resultados inmediatos y los efectos sucesivos que de ellos se deriven. 

5. Los métodos para prevenir los peligros y reparar los daños que pudieran producirse debido al *descenso* o irrupción de las energías transpersonales. 

6. Las formas para el mejor y más útil uso de esas realizaciones y energías. Vamos a examinar primero las modalidades del trasvase de los elementos y actividades superconscientes al campo de la conciencia. 

1. La Intuición 

 Aquí es preciso distinguir entre la intuición como función psíquica, por un lado, y los resultados de su actividad, es decir, las intuiciones propiamente dichas con sus diversas características por otro. La definición usual de este concepto proviene de su etimología: *in-tueri*, es decir *ver dentro*. 

Se trata de la visión, de la percepción inmediata de un objeto presente, tomado en su realidad individual. La intuición, como función específicamente cognoscitiva y autónoma, se contempla en general actualmente y ha sido reconocida en el pasado, tanto en Oriente como en Occidente. Sin embargo, la psicología que se autodefine como científica no la ha reconocido como medio válido de conocimiento, debido a la limitada y unilateral concepción de los ámbitos y métodos de la ciencia, o bien la ha identificado con la percepción sensorial directa de los estímulos externos. 

Pero siempre ha existido y todavía sigue existiendo una reacción contra este injustificado exclusivismo. Los dos mayores defensores de la validez y del valor de las intuiciones fueron, sobre todo, Bergson y Keyserling. Ambos están considerados y catalogados como filósofos, pero tuvieron un finísimo sentido psicológico basado precisamente en la intuición y, en el caso de Keyserling, también en su gran capacidad de empatía y compenetración. 

Por ello, su valiosísima contribución al conocimiento del alma humana deberá ser debidamente respetada y tomada muy en cuenta por parte de la nueva psicología científica. Jung, desde un ámbito más estrictamente psicológico, tuvo el mérito de afianzar la existencia y la validez de la intuición como función psíquica específica y autónoma. Este nos lo explica así: 

*Bajo mi punto de vista, la intuición es una función psicológica fundamental; no se trata de una sensación, ni de un sentimiento, ni de una deducción intelectual... Mediante la intuición, cada contenido se presenta como un todo completo en sí mismo, sin que seamos capaces de explicar o de descubrir cómo ha sucedido tal cosa... Por ello, el conocimiento intuitivo posee un carácter intrínseco de certeza y de convicción, el cual indujo a Spinoza a sostener que la *ciencia intuitiva es la forma suprema de conocimiento*. 

A esta forma de conocimiento Jung la llama *irracional*, pero esta designación se presta a equívocos porque nos induce a contemplarla como contraria a la razón, mientras que en realidad es solamente distinta, pero no opuesta; Se podría llamar para-racional, o mejor todavía, transracional. 

Existen varios tipos de intuición. 
Ante todo están las intuiciones sensoriales, constituidas por la percepción consciente de las impresiones visibles, auditivas, táctiles, etc., producidas por estímulos procedentes del ambiente. 
No haré hincapié sobre ellas porque se desarrollan en los niveles psíquicos personales y no atañen al superconsciente. 

Después están las intuiciones de las ideas, en el sentido platónico, que proceden de una región superior a aquella donde normalmente funciona la mente ordinaria y, por consiguiente, pueden considerarse transpersonales. 
Lo mismo puede decirse de los demás tipos de intuiciones superiores, es decir, de las estéticas, de las religiosas, de las místicas e incluso de las científicas =por ejemplo, las intuiciones de la matemática superior=. 

De hecho, hay muchas personas que deberían haber sido consideradas como normales y no lo han sido. 
Esto denota la diferencia entre la vida psicológica ordinaria y la transpersonal. Las intuiciones se presentan en la conciencia o son percibidas de dos formas. 
La primera, que es la que se halla más vinculada al significado etimológico, puede describirse como la apertura de un *ojo interno* que permite ver o percibir una realidad que la visión normal no vislumbra. 

La otra forma puede ser comparada a un resplandor, a un relámpago, a un rayo de luz que se enciende en el campo de la conciencia y que es percibido por el yo, por el centro de la conciencia, desde su nivel o sede habitual. 
Un carácter común y específico de la intuiciones es su autenticidad. 
Confieren la percepción del objeto en su totalidad, en su conjunto, como un todo orgánico, y por ello se diferencian de la conciencia mental, que es analítica. Keyserling lo manifiesta con gran evidencia: 

*... En definitiva, el hombre, al igual que el resto de los animales, está íntimamente vinculado a todo el complejo de seres y cosas, y si le falla el instinto o lo tiene muy atrofiado, no puede entonces fiarse de sus impulsos elementales y tiene que intervenir el equivalente humano del instinto para que el hombre se atreva a orientarse libremente en el cosmos. En este sentido, sólo los intuitivos son libres; y por esta razón, tan sólo entre ellos surgen los grandes reveladores, los conductores y los innovadores... Esta es otra característica específica de la intuición: su dirección hacia el progreso, hacia el futuro.

...La intuición =afirma Keyserling= penetra el velo del porvenir y, por consiguiente, de lo posible. Pero la realidad está en perpetua transformación y por ello sólo puede verla quien puede aferrar directamente aquello que =de vez en cuando= es posible, y ello en un doble sentido: primero de todo porque, más allá de los hechos, existen algunas *posibilidades*; 
en segundo lugar, porque son capaces de percibir directamente, y de entre todas las posibilidades, aquellas que =ocasionalmente y en determinadas condiciones= pueden llegar a realizarse. 
Tanto la una como la otra no pueden derivarse sino de la experiencia interior y primordial de la totalidad. Finalmente =observa todavía Keyserling= la intuición también se halla estrechamente vinculada al amor*. 

Por todas estas razones, la intuición, más que la calidad del objeto lo que capta es la esencia, lo que es. 
Por ello es uno de los campos de investigación de la nueva psicología del ser, de la cual Maslow ha sido el pionero.

 Gilgamesh***

4 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

Esperanza dijo...

Que extraña sensación cuando sin saber absolutamente nada de nada uno " lo sabe".
Muy interesante,gracias Gilgamesh

Gilgamesh el inmortal dijo...


eleritzo espaider-Alejandro Arrabal Díaz y 3+;
muchas gracias.


Esperanza;
así es, aún en la ignorancia sobre tal o cual cosa, el Conocimiento está ahí...a veces se manifiesta vagamente con la intuición, hasta que por fin un día, eso que uno intuía pasa a ser una certeza. Gracias a vos por tu tiempo y tu reflexión.

Águila Solitaria dijo...

SUBLIME DN ROBERTO OTRO LEJENDARIO GUITARRISTA DE LA VIDA ME SUENA COMO LAS ESCALAS DE ALLAN HOLDSWORTH JAJA GILGAAA DISCO DE PLATINO CARA A CAP 4 LA LECHE CARA B CAP 5 LA RELECHE JAJA HOY ERA EL DIA LLEGADO DE LEER ESTO ME ALEGRO DE VER QUE SIGO HOLD THE LINE COMO CANTABA TOTO TAMBIEN ME ALEGRO QUE TU FAMILIAR VAYA MEJORANDO LE BRINDARE EL PRIMER LECHUGON QUE SERA EL FESTIN DE LUNA LLENA Y ESTA AL CAER SALUD FAMILIAAA QUE LOS RAYOS DEL SOL Y LA LUNA DANCEN POR SIEMPRE EN VUESTRO CORAZON.ME ENCANTO VUESTROS COMENT ESPERANZA Y GUSTAVO MIL BESOS