martes, 13 de junio de 2017

* Tesoros de Sabiduría; Don Roberto-9 *

***Hermosa noche de Martes para todos.

Continuamos con el Dr. Roberto Assagioli y su enumeración de los 15 símbolos de las experiencias transpersonales, de los cuales ya habíamos visto 4.
En ésta oportunidad avanzamos hasta el décimo y culminaremos en otra entrega.

A disfrutar, Don Roberto es clarísimo como el agua.
Fuerte abrazo para todos.



-Llegamos ahora al quinto grupo de símbolos, entre los que se encuentran los más sugestivos y eficaces: 
los símbolos del despertar.

El estado de conciencia del hombre normal puede ser calificado de estado de *ensoñación* en un mundo de ilusión: la ilusión de un mundo externo real tal y como lo perciben nuestros sentidos, mientras que no es sino un conjunto de ilusiones producidas por la imaginación, las emociones y los conceptos mentales. Respecto al mundo externo, la química y la física modernas han demostrado que todo aquello que ante nuestros sentidos parece concreto, estable e inerte es, por el contrario, un vertiginoso torbellino de elementos infinitesimales y de cargas energéticas dotadas de un potente dinamismo.

Por ello la materia, tal como aparece ante nuestros sentidos y como era concebida por la filosofía materialista, no existe. De esta forma, la ciencia actual se va aproximando cada vez más al concepto fundamental de la India, a esa antiquísima visión espiritual según la cual todo lo que percibimos es maya, es decir: pura ilusión.
Vienen después las ilusiones emocionales y mentales, las cuales nos atañen más de cerca y condicionan nuestra vida, provocando continuos errores de valoración y de conducta, y sufrimientos de todo género.

También en este campo la ciencia psicológica moderna se aproxima a las mismas conclusiones de la antigua sabiduría, que afirma que el hombre es presa de los *fantasmas* interiores, de los apegos y de los complejos. El hombre vive viendo toda cosa y todo ser a través de un tupido velo coloreado y deformado por sus reacciones emotivas, por el efecto de traumas psíquicos del pasado, por las influencias exteriores, por las corrientes psíquicas de las masas, etc. Todo ello ocasiona la deformación de su mente de modo que lo que él cree que es un pensar objetivo, está, por el contrario, influenciado por lo que Bacón llamaba *ídolos*, por los preconceptos y por las sugestiones.

Todo esto provoca un auténtico estado de ensoñación, del cual se puede y se debe despertar.
Para hacerlo, es preciso ante todo efectuar un acto de coraje y mirar cara a cara a la realidad; es preciso reconocer la multiplicidad psicológica que hay en todos nosotros, las diversas subpersonalidades que coexisten en nuestro ser a tal punto podría decirse que cada ser humano es un personaje pirandeliano.

1- El primer paso para ello consiste en aceptar todo aquello que existe y se agita en nosotros.

2- El segundo paso reside en descubrir lo que realmente somos: el Sí Mismo, el Yo espiritual, el Testigo de la tragicomedia humana.

La doctrina y la praxis del *despertar* tienen un origen muy remoto. En sus enseñanzas, Buda insistió tanto en ello que incluso fue llamado el *Perfecto Despierto*. 
Para favorecer este *despertar* se puede llevar a cabo un ejercicio espiritual sumamente eficaz: 
por la mañana, después de haber despertado normalmente de nuestro sueño al estado de vigilia habitual, debemos pasar de éste a un auténtico y verdadero despertar al mundo de la realidad espiritual.
Esto se podría expresar en forma de ecuación: el sueño es a la vigilia ordinaria lo que ésta es a la vigilia espiritual.

-El sexto grupo de símbolos se refiere a la luz, a la iluminación.

Dado que en el despertar ordinario se pasa de las tinieblas de la noche a la luz del sol, el despertar de la conciencia espiritual recibe el nombre de *iluminación*, puesto que consiste en el paso desde las tinieblas de la ilusión a la luz de la Realidad.
El primer paso, que se corresponde con el primer grado del despertar, consiste en un simple =pero, no por ello fácil= ver claro en nosotros mismos.

El segundo paso, que es otro efecto de la iluminación, es la posibilidad de solucionar problemas que parecían irresolubles, y ello mediante el instrumento específico de la visión espiritual: la intuición. =Intuir, tal y como ya he dicho antes, etimológicamente, significa *ver dentro*, en profundidad, es decir: ver la realidad de las cosas=.

El conocimiento intuitivo viene así a substituir al conocimiento sensible, intelectual, lógico y racional o, en todo caso, lo complementa y trasciende. De hecho, la intuición conduce a desidentificarse de todo aquello que se ve y se contempla, así como al reconocimiento de la unidad intrínseca entre el objeto y el sujeto.
Pero la iluminación espiritual todavía es algo más: es una *fulguración*, la percepción de la Luz inmanente al alma humana y a toda la creación. 

Existen numerosos testimonios, como por ejemplo, el de San Pablo en el camino de Damasco. 
En el Budismo, y en particular en el Zen, se intenta provocar mediante toda una serie de disciplinas específicas esta *iluminación* repentina, como revelación de la realidad trascendente.

Podemos considerar el *Paraíso* dantesco como un poema a la Luz. El famoso terceto:

*Luz intelectual, plena de amor; amor por el bien verdadero, de alegría tan pleno; que trasciende todo dolor*.

Expresa de forma admirable la íntima relación entre la luz, el amor y la inteligencia =de intelligere, que significa comprender espiritualmente=.

-El séptimo grupo, el de los símbolos del fuego, es uno de los más difusos, aunque también de los más esenciales. La adoración y el culto al fuego se hallan presentes en todas las religiones y tradiciones esotéricas. 
Por todas partes, sobre los altares, en las antorchas o en las lámparas, arden los fuegos sagrados y brillan las llamas. 

También la llama de la antorcha olímpica es símbolo de unas competiciones en las que los atletas se esfuerzan por demostrar sus excepcionales dotes físicas.
La experiencia interior del fuego ha sido vivida y descrita por muchos místicos; bastará con señalar a Santa Catalina de Siena y a Blaise Pascal.

Más que un símbolo, el fuego es en verdad una realidad existente que opera en mundos invisibles. 
Esencialmente su función es la de purificar y con tal objeto es utilizado en la *alquimia espiritual*.

-En el octavo grupo de símbolos se encuentran los que se engloban bajo los términos de *evolución* y *desarrollo*, y entre ellos están los más adheridos a la experiencia humana. 
En cierto sentido, esos dos términos son sinónimos. 

Desarrollar, *desplegar lo que estaba enrollado*, indica que se actualiza lo que estaba en estado potencial.
Los dos principales símbolos del desarrollo son la semilla y la flor. La semilla, porque contiene en potencia al árbol; y la flor, porque su capullo cerrado se abre y deja que se forme el fruto.

Ya no nos maravillamos, porque estamos habituados, ante el *milagro* por el cual de la bellota se desarrolla la encina, y del niño el adulto. Pero, ¿dónde está, en realidad, el árbol en la semilla? ¿Dónde está la encina en la bellota?

Aristóteles habla de *entelequia*; otros, de *modelos* o de *arquetipos*. Se debe admitir que hay una realidad preexistente, una Inteligencia inmanente que dirige las distintas fases del desarrollo desde la semilla hasta el árbol, y desde la célula o células germinales hasta el organismo completo.

El otro símbolo, el de la flor, ha sido muy utilizado desde los tiempos más remotos; en particular el loto, en la India, y la rosa, en Persia y Europa. El simbolismo del loto es el que más se asemeja al proceso del hombre. 
El loto tiene sus raíces en la tierra, su tallo crece en el agua y la flor se abre en el aire gracias a la acción de los rayos del sol. Los orientales comparan este proceso al del hombre, el cual posee un cuerpo físico, que es su fundamento terrestre, y psicológicamente se desarrolla en la esfera de las emociones =agua= y de la mente =aire=.

El despertar de la conciencia espiritual se corresponde con la apertura de la flor, lo cual se produce gracias a la acción vivificante del sol que es símbolo del Espíritu.
Además, los orientales creen que el alma del hombre es como la flor del loto y que tiene nueve pétalos principales separados en tres grupos. 
El primer grupo correspondería al conocimiento espiritual; el segundo, al amor espiritual; el tercero, a la potencia o poder espiritual. En el centro está *la joya en el loto*, la Esencia divina que tan sólo se revela cuando el hombre está plenamente desarrollado espiritualmente.

Algunos métodos orientales de desarrollo y de meditación están basados en este simbolismo del loto.
Lo mismo se puede decir de la rosa. Su simbolismo proviene de Persia, donde los poetas místicos se refieren a ella con este sentido simbólico. 
En Europa, encontramos *Le román de la rose*, la *rosa mística* de Dante, así como ciertos movimientos esotéricos como el de los *RosaCruces*.
Hemos usado el símbolo de la rosa en un ejercicio muy especial, que resulta sumamente eficaz tanto para promover como para favorecer la apertura de la conciencia espiritual descrito al final del presente capítulo.

El símbolo del desarrollo puede aplicarse a dos fases muy distintas: la primera, va del niño al adulto normal y corriente; la segunda, va del hombre *normal y corriente* al hombre espiritualmente despierto.
María Montessori, que tanto se dedicó a la educación de los niños llegando incluso a revolucionar los anteriores sistemas educativos, decía justamente:

*El niño desarrolla activamente en sí mismo al hombre y lleva a cabo esta labor con alegría cuando el adulto que está a su lado no se lo impide. El niño es la semilla del hombre; al igual que en la bellota está la encina, así en el niño está el adulto en embrión*.

Aunque el método de María Montessori haya sido revolucionario, recordemos que Plutarco ya decía: 

*el hombre no es ningún jarrón que haya que llenarse, sino un fuego que hay que encender*. 

De hecho, educar debería ser lo que ese término significa etimológicamente: *e-ducere*, es decir, sacar fuera lo de dentro, desarrollar.
En cuanto a la segunda fase del desarrollo del hombre, podemos decir que ésta representa realmente el pasaje a un estadio prácticamente sobrehumano: es la entrada,
simbólicamente hablando, en el Reino de Dios, en el quinto reino de la naturaleza, tan distinto del cuarto reino como éste lo es del tercero, el reino animal.

No debemos despreciar nuestro cuerpo porque pertenezca al tercer reino, ya que aunque tengamos un cuerpo animal seguimos siendo seres autoconscientes; así el ser superhumano =el genio, el santo, el sabio, el héroe= tiene un cuerpo animal y una personalidad humana pero, al mismo tiempo, también es algo más: 
es un ser espiritual.

-La novena serie la constituyen sobre todo símbolos modernos, y aluden a la potenciación y a la intensificación. =Urano=

La conquista espiritual se puede considerar como una potenciación, una intensificación de la conciencia de la vida; una tensión, un *voltaje* psicoespiritual diferente y superior a aquel con el que vive el hombre medio normal. Hermann Keyserling habla de una *dimensión de la intensidad*, asociando el simbolismo de la intensificación con el del discurrir a lo largo de una dimensión diferente que el llama *vertical* =mientras que las otras dos son horizontales=.

Cuando habla de dimensión *vertical*, no se refiere al término en su significado ordinario; él lo entiende como una *verticalidad* que asciende desde el mundo del devenir, del fluir, hacia el mundo del ser, de la trascendencia.

También aplica este símbolo al tiempo; un *pasar verticalmente* desde el tiempo común al eterno extratemporal.
La potenciación tiene también dos estadios o grados: el primero consiste en la potenciación de todas las energías y funciones latentes que estaban subdesarrolladas o mal desarrolladas. 

Un ensayo de William James, titulado las energías de los hombres, ilustra eficazmente la cantidad de posibilidades energéticas que están ocultas en el hombre a la espera de que éste quiera descubrirlas, activarlas y utilizarlas.

Gilgamesh***

5 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

Águila Solitaria dijo...

QUE ALIMENTO PARA EL ALMA Y LA MENTE GILGAAAAA YA ME PUESTO A INVESTIGAR SOBRE ROBERTO EL EXPERTO JAJA TENGO UNA ENTREVISTA PARA LEER DEL CARAJO MURIO CUANDO YO NACI 23-24 AGOSTO DICE MURIO DE VIEJO Y LLENO DE DIAS JAJAJ SUBLIME QUE CIERTO SEGURO QUE YENO SUS DIAS DE VIDA NO COMO LA MAYORIA QUE YENA SU VIDA DE DIAS SALUUUUUUD FAMILIAAAAA QUE LOS RAYOS DEL SOL DANCEN EN VUESTRO CAMINO.

Águila Solitaria dijo...

ENTREVISTA DE SAM KEEN A DN ROBERTO YA ME LO E LEIDO IMPRESIONANTEEEEE SUBLIME ES COMO SU HUBIESE HECHO UN CURSO EN UNA MAÑANA JAJA GRACIAS GRACIAS GILGAAA POR MOSTRARME EL CAMINO A DN ROBERTO ESTOY EXTASIADO HOY INAGURO BAÑOS EN EL RIO EL AGUA PURIFICA Y REVITALIZA SALUUUUUUUD

Águila Solitaria dijo...

http://paraisourbion.blogspot.com.es/2017/06/el-blues-del-tiempo-llegado.html?m=0

Gilgamesh el inmortal dijo...


Gabriel Mora-maritza leal-eleritzo espaider-Alejandro Arrabal Díaz y 2+;
muchas gracias.


Águila Solitaria;
¡¡¡Wowww hermano!! qué cosa stan hermosas has escrito en tu blog...¡¡¡Graciasssssssss! esas fotos...qué lindo...esa infancia que nos atravesó a los dos y a tantísimos amigos que fuimos paridos en un tiempo blanco y negro...me has emocionado gratamente amigo, como siempre..
GILGAGUILON 2017 LIVE ROCK FUSIÓN INTERCULTURAS

Qué grande querido amigo!!, ¡¡¡increíble lo de la fecha de Don Rober y tu nacimiento!!...¿te das cuenta hermano? ¿qué extraño y mágico viento nos sembró dispersos pero a la vez hoy nos une en las distancias?...¿somos también como esos que preservan el arte en los museos para que no se muera ni se olvide?, el viejo Rober ¿nos eligió?..¿nos conoce? ¿nos quiere? yo creo que sí Sergio, hay mucha magia y misterio en todo ésto..bendita magia si sirve para sumar cosas buenas.

Mil gracias amigo, mil gracias..
Que esos baños inaugurales sean bautismos, nacimientos a más y más consciencia, intuición y AMOR, fuerza para éstos tiempos, y aguantar el mambo centrífugo.
¡¡¡Abrazooo!!!