viernes, 25 de noviembre de 2016

* Ignacio Gómez de Liaño Alamillo; Conocimiento y Sabiduría-3*

***Hermosa noche de alfinViernes para todos.
Les voy a compartir otro extracto del maestro Ignacio Gómez de Liaño Alamillo.
Costará para muchos entender ciertos términos, pero eso no interesa demasiado para comprender la escencia de la cuestión.
Quizás los afectos a la Astrología verán interesantes éstos datos.
Para quienes no, como es mi caso, sirve para la profunda reflexión.

Hoy, te hacen una carta astral, un horóscopo, etc.,y lamentablemente se ha desvirtuado mucho, ya que lo que hoy es un negocio tenía como fin la comprensión del cosmos y de nuestra existencia, es decir que cobrarte hoy para hacerte una carta astral o esas cosas, tiene como fin calmar tu curiosidad sobre tu vida, y para quien te hace el estudio vivir de su trabajo.

Antes..éstas cosas eran fruto de mucho tiempo y Conocimiento.
Esos Conocimientos terminan siendo acreditados con la parte del Nag Hammadi en la cual Cristo explica mucho de todo ésto, ya no con tanto detalle técnico si no más bien con detalle práctico, algo que igualmente es muy pero muy difícil de desentramar y es esa parte de la Gnosis que es apasionante y necesita de todos para seguir siendo estudiada, aunque ese estudio creo que está de más si entendemos el mensaje práctico más que detalles que obedecen más a las ansias de saber de detalles.

Creo firmemente y gracias al estudio solar, que aquella Astrología, que no era más que estudio Astronómico-Teológico, reflejaba lo que significa el sistema solar incluso el resto del cosmos. Esferas...planetas...seres vivos, arcontes, destino, hado, cino, etc...
Ésto se verá más adelante en futuras entregas o mejor sería que ustedes mismos leyeran los libros de Gómez de Liaño.

No en vano, cuando aparecieron las llamadas *religiones oficiales* se inició una campaña de desprestigio hacia quienes llamaron *adivinadores* cuando en realidad...eran Científicos..y al parecer el Conocimiento al que habían accedido...no le convenía a ciertos sectores, después..ya sabemos, la herejía, la santa inquisición, la cacería de brujas, la persecución, la quema de bibliotecas enteras, y de personas también.

Cuando pensamos al sistema solar nos damos cuenta que cada planeta está allí para el *sostenimiento* de algún fin, equilibrio en equipo, en el cual cada planeta cumple una función determinada interactuando con el Sol y el resto de planetas. Si alguno de ellos estallara, desapareciera, modificara su órbita, el sistema solar se dislocaría en un verdadero caos.

Pensar solamente en las influencias gravitacionales, o en la Luna misma influyendo en las mareas terrestres nos da una idea de que los planetas y sus lunas, y el Sol, son seres suprainteligentes cumpliendo funciones. 
Si el sistema solar en el cual existimos como una excepción =hasta ahora= alberga seres humanos tal como somos, no sorprende que aquí en éste sistema, se apliquen todos los artilugios supra-humanos al servicio del sostenimiento de tal prodigio.

Hoy, una carta astral o un horóscopo por más bueno o completo que intente ser, carece de datos que deberían tenerse en cuenta, por ejemplo, las coordenadas del lugar donde el individuo nació, como así también los datos astrológicos de sus padres biológicos. Pero aún teniéndolos hay miles de variables que resultan casi un imposible si es que quisiéramos descubrir la sclaves sobre la vida de un humano, me refiero a lo que en el Nag Hammadi explica el Cristo, es la labor de los arcontes en nuestra formación, ese momento en el cual comienza un complicado proceso en el cual cada arconte se ocupa de su especialidad, desde decidir el alma que se va a infundir a alguien por nacer, como la influencia de contacto entre quienes serán luego sus padres, los que lo engendrarán y lo harán nacer, hasta cada cabello...tal cual dicen los libros religiosos que ya conocemos, y el *hado* o destino de ese humano, léase el tipo de vida que tendrá, y hasta cuando debe un día desencarnar.

Pues bueno, para determinar todo eso no alcanza con un horóscopo ni una concienzuda carta astral, apenas generalidades, jamás detalles que no alcanzaríamos a poder enlazar. Cuando vemos la rotación y traslación de cada planeta, es un verdadero rompecabezas para el cual se inventaron las esferas de metal y realmente las combinaciones son tantas y diversas que...es un imposible.

Dos personas pueden nacer el mismo día y a la misma hora pero en distintos continentes, pueblos, hogares, donde evidentemente ambas vidas no serán idénticas, el horóscopo no alcanza para eso, por eso hablo de apenas el dato necesario de latitud longitud del lugar del nacimiento, pero...¿y si nacen en el mismo hospital a la misma hora del mismo día?...jeje...también resultará inaplicable cualquier lectura que se intente hacer, astrológicamente hablando digo.

Y quizás un dato también ayude, y sea además de la carta astral de los padres, el ADN, que puede ser uno más, de los factores a tener en cuenta.
E insisto...cada órbita, cada traslación, cada rotación de planetas, Sol y lunas, encierran cálculos imposibles de descifrar por método alguno, apenas generalidades como por ejemplo, saberme de Escorpio...y ser agrupado bajo *tendencias* que de ninguna manera podrán adivinar situaciones ni pasadas ni futuras, ese es el arte de los arcontes, sus esferas y sus compases, sus escuadras y sus octógonos,...gran arquitectura espacial diseñada para el sostenimiento de sus planes, que lamentablemente fueran puestas al servicio del error, aún siendo concebidas por inteligencias tan pero tan poderosas, pero bueno...así como *ellos*, pero por lo contrario, Cristo vino a darnos el antídoto hace 2000 años.

Les dejo un fuerte abrazo y espero que disfruten de éste extracto;



-Cuando Quintiliano dejó caer la noticia de que Metrodoro había encontrado *trescientos sesenta lugares en los doce signos por los que el Sol se desplaza* , no podía imaginar que una frase de apariencia tan simple abriese una perspectiva tan amplia. *Sospecho =ha escrito al respecto L. A. Post= que Metrodoro estaba versado
en astrologia, pues los astrólogos dividían el zodíaco no sólo en doce signos, sino también en 36 decanos, cada uno de los cuales cubría diez grados; a cada decano se le asociaba una figura de decano. 

Metrodoro agrupó probablemente diez fondos artificiales =loci= bajo cada figura de decano. De este modo tendría una serie de loci numerados del 1 al 360, que podría usar en sus operaciones. Mediante un pequeño cálculo podía hallar cualquier fondo =locus= valiéndose de su número, y por cuanto todos estaban dispuestos según un orden numérico, estaba asegurado contra el extravío de un fondo*.

Además de la división dodecádica y las basadas en los números 36 y 360, el diagrama de Metrodoro debía de tener otra, más fundamental, tetrádica, en correspondencia
con las cuatro estaciones del año, o bien pentádica, si agregamos, como locus específico, el central del axis mundi o eje de revolución de la esfera celeste. Así, pues, si bajamos desde el polo, donde es de suponer que estaba el mojón inicial del itinerario mnemònico, lo primero que encontramos, antes de llegar a la periferia del Zodíaco, son las cuatro secciones o loci definidos por los coluros equinocciales y solsticiales, y el plano de la eclíptica. 

Este espacio tetrádico podía ser fácilmente duplicado alojando en cada una de las porciones una pareja de figuras como imagines agentes. Metrodoro tenía, pues, como Indice de su Enciclopedia zodiacal, los cuatro u ocho espacios que van desde el polo hasta la eclíptica o círculo zodiacal.

Como los lugares de los Signos están agrupados triàdicamente conforme a las cuatro estaciones del año, de nuevo nos encontramos con una repartición tetrádica.
En este caso podemos verla a modo de puertas de ingreso al Zodíaco que miran a las cuatro direcciones del espacio.
Traspasadas las puertas estacionales, nos encontramos al fin en la redonda galería del Zodíaco con sus 12 atrios, cada uno de los cuales ostenta como figura denotativa
la constelación correspondiente. Como cada signo se divide en tres decanos, Metrodoro nos provee con 36 *aulas decanales*, que a su vez se desglosan en 360 *salas graduales*. , 

Los astrónomos no terminaban ahí sus divisiones. Hipsicles =primera mitad del siglo II a. C.= subdividió cada uno de los grados en 60 minutos de 60 segundos, estando cada minuto determinado por una estrella. Por tanto, a la serie de signo-decano- grado =12-36-360= podemos agregar la de minuto-segundo =21.600-1.296.000=. Pero esta división no es aconsejable, pues la frase de Quintiliano no permite ir tan
lejos. Lo más razonable es que la secuencia del diagrama de Metrodoro fuese:

-I =locus polar=
-4 loci de las divisiones del cosmos.
-4 lori de las cuatro estaciones, con acceso a la galería zodiacal.
-12 loci de los signos
-36 loci de los decanos
-360 loci de los grados.

De una secuencia parecida hay un interesante lestimonio en el *libro del curso de las luminarias* del Henoc etiópico, que se remonta al siglo III a. C. Allí se describe un sistema inspirado en la aslronomía helenística de lugares cosmológicos calendarísticos cuyo orden y estratificación son similares a los del diagrama
de Metrodoro. Empezando por arriba, el autor distingue los siguientes estratos:

1-Estrato de los Cuatro Guías o Toparcas =gobernantes del espacio=. 
Corresponden a los cuatro días intercalares y, por ello, a las cuatro estaciones del
año. Sus nombres son: Melkiel =primavera=, Helemmelek =verano=, Meleyal =otoño=, y Narel =invierno=.

2-Estrato de los Doce Taxiarcas =gobernantes del orden=. 
Están al frente de los meses, o bien de las doce divisiones de la eclíptica. Los ángeles que los personifican son: Berkeel =Nisán, marzo-abril=, Zelebsael =lyyar, abril-mayo=, Heloyasef =Siwan, mayo-junio=, Gedael =Tammuz, junio-julio=, Keel =Ab, julio-agosto=, Heel =Elul, agosto-septiembre=. 

No se consignan los nombres de los ángeles de la tercera estación; faltan también los del invierno, aunque quizá sean los del verso 14, que parece un conglomerado: Adnarel =Tebet, diciembre-enero=, lyasusael =Schebat, enero-febrero=, e lyelumiel =Adar, febrero-marzo=.

3-Estrato de los Trescientos Sesenta Quiliarcas =gobernantes de millares=. 
Están al frente de los días comunes del año henoquiano, o bien de los grados de
la eclíptica. Dado el prestigio que entre los judíos =pero no así entre los griegos= tenía la Hebdómada, el Henoc etiópico añade un cuarto estrato:

4- El de los Siete Arcángeles de la Hebdómada, que corresponden a los siete días de la semana =o a los planetas que los representan=. 

Aunque el redactor no dice que esta estructura astronómico-calendarística haya de ser empleada como locus memoriae, en el *libro de las visiones o sueños*, que sigue inmediatamente al del *curso de las luminarias* y data del siglo II a. C., se pinta un friso escolar de la historia de Israel mediante procedimientos típicamente mnemotécnicos. Si ese compendio histórico remite al arte de la memoria de tipo simonídeo, el que se describe después =en el apocalipsis de las semanas-siglo I a. C.= hace pensar en desarrollos más cercanos a la versión metrodoriana del arte.

Cada locus del diagrama de Metrodoro debía ostentar una *imago* característica.
La astrologia de la época había asignado determinadas efigies a las deidades o dáimones encargados de regir cada uno de los lugares cosmográficos. Además de las imágenes de la Sphaera graecanica, Metrodoro podía utilizar también las figuras =sobre todo egipcias, caldeas y anatolias= de la Sphaera barbarica. Citada por primera
vez en el siglo III a. C., la Sphaera barbarica era conocida por Cicerón, y fue en tiempos de Metrodoro cuando Teucro de Babilonia le dio su forma definitiva.

Metrodoro contaba también, ciertamente, con los lugares-imágenes del Dodecaoros, que describía un zodíaco sui generis de 12 figuras, cada una de las cuales comprendía 2 horas de un día de 24.

Atribuido en la Antigüedad a Teucro de Babilonia, Kamateros y otras fuentes, los símbolos de las 12 horas se dispusieron en 12 tiras husiformes trazadas en la esfera celeste de polo a polo. Los 12 animales del Dodecaoros representaban un sistema práctico para señalar las horas. Son =en correspondencia con los signos zodiacales=;

Gato, Perro, Serpiente, Escarabajo, Asno, León, Cabra, Toro, Gavilán, Mono =Cinocéfalo=, Ibis, Cocodrilo. El Dodecaoros consiguió una difusión enorme en todo el Viejo Mundo, como lo demuestra el hecho de que la mayoría de estos animales =salvo el gato, el escarabajo, el gavilán, y con el gallo en vez del Ibis= se incorporaran al Zodíaco asiáticooriental. Hasta hace unos años en el Extremo Oriente era normal llamar a las horas con esos nombres.

Cabe la posibilidad de que Metrodoro combinase los 12 espacios del Dodecaoros con los 12 del Zodíaco. La astrologia judiciaria así lo hacía. La lastra de mármol de Daressy, hoy en El Cairo, presenta precisamente este típo de combinación. El relieve se compone de dos círculos concéntricos, el exterior con las 12 imágenes del Zodíaco, el interior con los animales del Dodecaoros; el centro lo ocupan los bustos del Sol y de la Luna. Metrodoro pudo completar esta combinación con la de los 36 decanos y los 360 grados. De este modo, habría llevado a la práctica la poreia combinatoria que, según el Parménides platónico, constituye la esencia de la Dialéctica.

Aunque es ocioso buscar documentos gráficos del diagrama de Metrodoro =al fin y al cabo era un dibujo mental, careciendo de importancia sus eventuales soportes físicos, los cuales habrían estado hechos con materiales deleznables, como el papiro, el cuero, la tela o las tablillas de escribir= podemos, sin embargo, presentar
un espécimen visible, llamado Tabula Bianchini, que representa el eslabón que conecta el diagrama metrodoriano y el gnóstico, ya que la Tabula ha sido relacionadacon las corrientes del hermetismo, las cuales coinciden con el gnosticismo en el tiempo, el espacio y muchos rasgos doctrinales.

Encontrada en el Aventino en el siglo XVIII, la Tabula Bianchini es un trozo cuadrado de mármol, en cuya superficie están tallados varios círculos concéntricos,
en el interior de los cuales se enrosca la Serpiente =Draco=, acompañada de las otras dos constelaciones circumpolares, la Osa Mayor y la Menor. En torno a
ese círculo aparecen dibujados cinco anillos concéntricos. En el primero se ven los 12 animales del Dodecaoros; en el segundo y el tercero, el Zodíaco; en el cuarto están las figuras humanizadas de los decanos; y a lo largo del borde exterior figuran los bustos de los planetas como decanoprosopa. 

La tabla puede haber sido empleada como tablero astrológico =Gundel= o como calendario =Stern=, interpretaciones que no se excluyen entre sí. Pero tampoco se debe descartar que se le diese una aplicación de tipo metrodoriano. En cualquier caso, la tabla nos permite ver un diagrama estructuralmente idéntico al del consejero del rey del Ponto.

Gilgamesh***

3 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

Mart Bravo dijo...

Que interesante y complejo a la vez. Lo que comentas de la carta astral,en mi caso yo tengo una hermana gemela nacida 5 minutos antes,mismo lugar,mismos padres, misma posición planetaria entiendo y somos diferentes,llevamos vidas distintas aunque muy coincidentes en algunos puntos.
Cálculos muy complejos para saber qué plan te mandan los arcontes.
Muy interesante Liaño, lo buscaré un abrazo

Gilgamesh el inmortal dijo...


Alejandro-EN LA GUARDIA CON FRANA y 2+; muchas gracias.

Mart Bravo; excelente acotación la tuya amigo, es algo sobre lo que también iba a hacer referencia, los gemelos o mellizos, esos 5 minutos entre vos y tu hermana hacen a las diferencias pero tal como has dicho a muchas cosas en común. ¡gracias por el testimonio!