domingo, 29 de abril de 2012

* Dios existe; detrás del cloroformo mediático deprimente=PARTE 2= *


Cuando los Anunnaki llegaron aquí, el planeta ya estaba creado, y había vida animal, vegetal, mineral. Su propósito verdadero era extraer oro para salvar su planeta que necesitaba de una atmósfera reforzada que se estaba encogiendo y amenazando con la extinción de la vida, sólo el oro era capaz de restaurar la atmósfera de Nibiru. Y en una búsqueda desesperada llegaron aquí y descubrieron que había oro. 


Tengamos en cuenta que esos seres no eran dioses, pero sí estaban en una categoría de evolución y conocimiento que para nosotros podrían ser catalogados como dioses. Podían llegar aquí desde tan lejos gracias a su tecnología superior, pero aún así, no era fácil extraer oro y transportarlo de vuelta a casa. Sucedieron así grandes rebeliones de quienes trabajaban arduamente, el oro debía ser extraído constantemente y eso llevó muchísimo tiempo, miles de nibiruanos dejaron su planeta para hacer el trabajo aquí, lejos de casa. 


Surgió entonces la idea de crear un ser que hiciera el duro trabajo porque la salvación de Nibiru corría serios riesgos, y he aquí donde aparece algo que es clarificador con respecto a Dios.
Ellos tenían reuniones muy asiduas entre miembros que hacían las veces de *consejo de sabios* donde se debatía si ésto era correcto, ellos se planteaban si la creación de un ser era ético, porque ellos *reconocían al Creador Supremo* y no querían ofender su presencia.


Es decir que el Anunnaki revelaba que por sobre ellos existía un verdaero y absoluto *Creador*, en ningún momento el Anunnaki intentó suplantar al verdadero Dios. Así fué que encomendándose a lo que llamaron *destino*, una especie de ley del Creador que les guiaba a hacer lo correcto, decidieron tomar una creatura ya creada y modificarla, es decir que ellos no estarían ocupando el lugar creador de Dios, sino tomar una de sus creaturas y utilizarlas para un fin que era necesario, salvar a su especie. 


*Hago un alto aquí y me pregunto en voz alta; ¿todo ésto no les recuerda a algo?, ¿sí verdad?.
Cuando hace más de una década aproximadamente surgió la novedad de la clonación, el mismo debate se planteaba en nuestras esferas sociales, gobierno, religión, ciencia, sociedad, etc.
Cuando leemos los libros más antiguos de nuestras religiones podemos comprender que el *ser humano* tuvo potestad absoluta para someter a los animales. 


Por el simple hecho de ser los seres más elevados hasta el día de hoy, sometemos al reino animal, vegetal y mineral, a nuestro antojo y voluntad. Nadie hoy se cuestiona de criar pollos, o vacas por millones para ser faenadas y devoradas por la población mundial.
Seríamos hipócritas si cuestionáramos a los Anunnaki por haber manipulado a nuestro antecesor homínido, pues nosotros lo hacemos con las creaturas inferiores, pero lo nuestro es mucho peor.


Al menos el Anunnaki nos dotó de inteligencia y nos hizo evolucionar, nos utilizó primeramente para un fin comprensible, salvar su planeta y su especie, pero no nos utilizó como alimento, requirió de nuestro trabajo pero no nos esclavizó. Hoy nosotros, usamos la tecnología biogenética para clonar semillas, aves, ganado, etc, para devorarlos. Millones de animales nacen hoy en los laboratorios y van a los criaderos donde ya carecen de un sentido natural, no tienen vida natural, son *entes* casi clonados. 


Basta verlos transportados en los camiones desde el mercado de hacienda a los frigoríficos donde son cortados de la vida, para llegar al plato en nuestras mesas. Gran diferencia amigos, si me dieran a elegir, preferiría servir a los Anunnaki para extraer el oro en aquellas épocas y no vivir hoy en el canibalismo biogenético, cruel y despiadado de ésta máquina de devorar que somos, y de hacer un negocio para unos pocos.


El oro...ese amor que tenemos por el oro, metal que cotiza más que cualquier valor moneda o papel, otro paralelismo que nos deja en una pésima ubicación con el Anunnaki, para ellos el oro era el equivalente al agua para nosotros, sin embargo nosotros queremos al oro aún más que a la vida misma, litros de sangre han regado nuestra tierra por la ambición del oro, que hoy...tiene a su equivalente..el dinero, por el cual se sigue derramando sangre.*






Retomando;


Entonces eligieron a la creatura terrestre que tenía las condiciones mejores o más cercanas a un ser compatible con ellos, y obviamente tomaron al ser que por esas épocas andaba por la tierra como lo que conocemos como homínido bípedo. Ese ser fué manipulado con altos conocimientos de genética para lograr que se transformara en un ser útil para llevar a cabo su meta de extraer el oro. Al principio fracasaron en las pruebas porque el ser no lograba cumplir con los requerimientos físicos e inteligentes. 


Hasta qe finalmente refinaron el tratamiento en una mixtura que por fin creó al individuo ideal. Ese Homus erectus se transformó en una creatura semi-inteligente que llevó a cabo las tareas que los nibiruanos necesitaban para salvar su especie. Ante ésta imágen ustedes visualizarán al esclavo de nuestra conocida historia, sometido a latigazos, exprimido al máximo, pero aquello no fué así. 


El ser modificado no era esclavizado, se le proveía de alimento, de descanso necesario y se le permitía vivir en libertad, únicamente debía cumplir con el trabajo indicado. El problema era que, reproducir a ese ser era una tarea que implicaba la llegada de hembras nibiruanas para ofrecer sus matrices como albergue del feto humano y así nacían éstos humanos, oleadas de hembras debían abandonar Nibiru y llegar hasta aquí, lo que se tornó un verdadero problema. 


El ser creado era de sexo masculino=Adán=, entonces se gestó la idea de crear una hembra humana y así comenzarían a reproducirse sin el sacrificio de las úteros de las hembras nibiruanas. Así fué que después de varios intentos, finalmente se crean hembras y machos humanos. El problema continuaba ya que en el raciocinio de macho y hembra no estaba concebida la idea de reproducirse entre sí, no se incitaban naturalmente, no les nacía la necesidad ni la curiosidad de copular. 


Aquí es donde comienza otro punto crucial para entender otras muchas cosas.
Tal como nosotros hoy día, nos mantenemos en guerras y disputas, de la misma forma estaban los Anunnaki. Dos hermanos Enki y Enlil, a cargo del planeta Tierra.
Enki terminó amando a aquellos seres modificados y entendía que debían tener el gen Anunnaki que les permitiera gozar de la inteligencia y el conocimiento tal como ellos, Enlil no soportaba esa idea ya que temía que al ser *re-diseñados*, los nuevos seres llegaran a tener todo el conocimiento Anunnaki y terminaran con el plan de la extracción del oro, inclusive, podrían llegar a Nibiru tal como ellos lo hacían con la Tierra, y terminaran sometiendo a todos los nibiruanos. 


Pero Enki obró de acuerdo a lo que consideraba como *el destino* que le indicaba que el ser modificado merecía ser como ellos y finalmente ser los amos y señores de éste planeta, ya que habían sido creados anteriormente como la creatura más superior por sobre todos los animales, algo que el Creador Absoluto había prefijado. Enki modificó al humano y adquirió el conocimiento Annunaki, Enlil enfurecido odió a su hermano y odió al nuevo ser. 


Eran tiempos de catástrofes climáticas y espaciales, la tierra había pasado por un período de glaciación, habían pasado miles de años desde el comienzo y ahora la nueva llegada de Nibiru en proximidad orbital a la Tierra traería consigo una agitación de las aguas que inundarían todo el planeta, y decidió no dar aviso a los humanos para que perecieran. Enki no obedeció y preservó a los humanos indicándoles sobre el evento, luego lo ya conocido, Noé, el arca y la supervivencia de la especie humana. 


Después, las guerras entre ambas facciones Anunnaki apoyadas por las facciones de humanos, guerras nucleares que causaron muerte y devastación, finalmente los descendientes de ambos hermanos luchando constantemente por el control del planeta y un precedente que llegó a los máximos consejos de sabios de las civilizaciones superiores del espacio y toda la creación. 


El reinado que quedó a cargo de éste planeta en la actualidad no es precisamente el de quien nos amaba y nos entregó el conocimiento genético para que fuéramos libres y así disfrutar en armonía, de éste planeta. Saque usted mismo sus propias conclusiones de quién es quien, haga la extrapolación a lo que nos han enseñado desde siempre, póngale los nombres que quiera a éstos protagonistas y hallará sus propias respuestas.


Pero permítanme dejar algunos puntos totalmente en claro que creo, no deben estar en discusión y deben asumirse como hechos veraces.
Dios existe y es el Creador Absoluto de todo lo que concebimos en nuestra acotada mente. Por debajo de ese Dios Verdadero han sido creados otros seres que a su vez fueron dotados del poder de sub-crear. Toda civilización por ende, sea de donde sea y se encuentre en donde se encuentre, es Creación de un Absoluto Creador. 


Todos somos hermanos y es una gran verdad absoluta, ya que emanamos de un mismo orígen. Modificados o no, y pasados millones de millones de años, ninguna modificación sea cuan grande fuera, nos quita el gen primigenio.
Debemos entender que no hay predilecciones en la Creación, es decir que si usted cree que somos las creaturas mas queridas por Dios usted se equivoca.


Muchos otros.. pero muchos.. fueron crados antes que nosotros. Hagamos el siguiente ejercicio mental;
Usted es un hombre o mujer que ama la ecología, respeta la diversidad y considera que cada ser vivo ocupa un lugar importante y tiene el derecho a vivir, pero cuando su perro se apesta de pulgas no va a dejar que las pulgas le dejen al perro tan vacío de sangre como un higo disecado. Usted, con mucho dolor, matará a las pulgas para salvar al perro. 


Usted ama la naturaleza, pero cuando las hormigas negras se comen sus jazmines, usted mata a las hormigas. Si nuestra humanidad se vuelve tan nociva contra sí misma y contra el resto de la creación, es evidente que debe haber una limpieza. Siempre habrá un destino que obedece a la sapiencia de nuestro Creador.
El problema radica en que las hormigas y las pulgas deben alimentarse y los jazmines y los perros son su alimento correcto. 


Nosotros humanos inteligentes, dotados del gen divino de la Creación, tenemos serios problemas pero no por causa de la comida, nosotros hemos roto la ley divina porque nos hemos matado y nos seguimos matando unos a otros, sin mediar un motivo valedero. Entonces, la idea de que somos como nuestros sub-creadores nos sume en un estado de depresión al pensar que no tendremos solución, porque si entre hermanos disputaron guerras tremendas nosotros vamos por el mismo camino.


No debemos sustraernos de la realidad que se encuentra en todo éste aprendizaje. Cuando una parte de la Creación viola las leyes divinas, un órden divino toma el control.
Lo que resulta de *un destino* precursor de la voluntad del Creador, nos debe plantar en la Fé inquebrantable de que la ruptura de ese órden se va a restaurar, es Dios que existe y está siempre *indicando el destino* para corregir lo que para nosotros es algo incorregible. 


Si una facción Anunnaki nos odió, otra nos amó, si una nos quizo aniquilar, otra lo evitó, si una nos somete, otra nos liberará. Estamos actualmente sometidos y seremos liberados, es la matriz de nuestro destino. Sí que hay un Dios a quien orar, sí que hay una arquitectura divina inteligente, y sí que vamos a salir de ésta prisión que no hemos creado nosotros. Prisión que está regenteada por los mismos que quisieron aniquilarnos y nos odian, porque nos temen. 


Fin parte 2
Continuará
***Gilgamesh***

3 comentarios :

Aiku dijo...

Hay amigo Gilgamesh...has escrito de tal manera..."lejos de casa"...que te juro que me haces doler el alma.
Un abrazo enorme

antonio uribe dijo...

Gracias hermano Gilgamehs, eres el complemento perfecto para leer a Zecharia Sitchin ¡¡EXCELENTE!!

Gilgamesh dijo...


Aiku; oh amiga, no es esa la intención, pero bueno..todos tenemos un motivo, quizás imagino el tuyo.
Abrazo

Antonio Uribe; gracias amigazo.