martes, 17 de enero de 2017

* John Shelby Spong; abriendo ojos 4 *

*** Bella noche de Martes para todos.

Nada mejor que abonar el post del mediodía de hoy con éste otro, reveladora entrega del ex Obispo John Shelby Spong.

Los conceptos de Spong en éste capítulo no son nuevos para mí, hace tiempo había tomado conocimiento de éstas cosas dichas por Pranaitis, ¿recuerdan?, gran zaga que también compartiera con ustedes, lo mismo podría decir sobre el libro de Michael A. Hoffman *Judaism's Strange Gods* también compartido con ustedes en una dura tarea de traducción en varios capítulos, y Hoffman no es católicoo sino de descendencia judía.

Pero éstos detallados análisis de John Shelby Spong aportados desde su experticia y su estilo, enriquecen y ayudan a quienes todavía no tienen en claro el asunto...
Todos los citados o cualquiera que ose hablar de éstas cosas generalmente es tildado de *antisemita*, cuando en realidad lo que hacen no es una apología del delito sino una revisión histórica. De igual forma se podría decir de muchos escritores judíos que son *anticristianos*, y realmente tienen ellos todo el derecho a enfocar la historia Cristiana desde su propia visión.

Y es más, yo insto a todos quienes al leer éstos escritos les puedan nacer sentimientos antisemitas a que no caigan en ese juego, la idea es no ser *anti-nada*, los judíos tienen todo su derecho a sostener su argumento y defender su historia, y es lógico que lo hagan, quienes esperen lo contrario serán tan inocentes e incautos como esperar que un general del ejército se niegue a ir a la guerra, o que un Obispo les permita entrar en bikini a la iglesia.

Pero lo que sí debería ocuparnos a quienes nos identificamos con Cristo es dejar de pertenecer a una historia que ni nos representa ni nos hace dignos de llamarnos *cristianos*

Esa atadura del AT con el NT es algo realmente insostenible.., y lamentablemente las grandes religiones abrahámicas lo fomentan y todos o casi todos hemos sido formateados por semejante...combo.
Basta con buscar a cualquier Sacerdote Católico de vuestra confianza y plantearle ésto, para que empiecen a titubear...y a evadir la mirada, porque ellos también lo saben...

Ya lo he dicho una vez, son valiosos muchísimos Curas o Sacerdotes rasos que sinceramente hacen una labor cristiana titánica, y que lamentablemente han creído que iban a cambiar al mundo o a esa religión que aprendieron en el Seminario..., pues cuando pasa el tiempo y se dan cuenta que eso es un imposible, se conforman al menos con seguir perteneciendo a una institución con la cual tienen serias diferencias, pero les resulta cómodo seguir dentro de la estructura porque que creen que desde adentro de ella son capaces de al menos...continuar con sus utopías.

Ante ésto, yo no los critico, los valoro, pero mientras no exista una gran rebelión Cristiana desde adentro..., vamos a seguir mezclando chicha con limonada.
Muchos ven al Papa Francisco como un buen atisbo de lo que podría ser una especie de rebelión dados los postulados de éste Papa que rompe con muchos viejos vicios y esquemas de la institución vaticana, pero también podría ser un gran pintor...que ha venido a darle buenas manos de blanqueo a algo que ya se caía por el peso de su propia podredumbre.

Yo veo a Francisco como alguien que aún siendo lo que es, juega por una causa que al menos a mí...me sirve, y es algo que para éstos tiempos tan audaces...es mucho.
Y cuando hablo de rebelión cristiana no quiero significar el típico golpe y sustitución de un poder por otro poder, hablo de la dignidad necesaria para decir basta a un sistema religioso que no dice toda la verdad, que esconde mucho de lo que sabe y que sigue educando bajo el combo...

En ese combo terminamos adorando a cualquier cosa y mancillando a Cristo. Terminamos viviendo...fuera de los preceptos de Cristo, porque se nos enseñan cosas falseadas y encima sobre-interpretadas por múltiples intérpretes que se arrogan semejante misión.

Exigir la inclusión de los libros que descansan ocultos pero muy bien estudiados....en los sótanos del Vaticano es menester, esos libros que tanto dolor de cabeza han causado, y que se los ha querido hacer ver como no cristianos..., la gran habilidad...¿no?...

No hay enemigos en un hermano, ni judíos ni islamitas ni evangelistas ni budistas ni nigún *ista*, el único enemigo del hombre es la mentira cuando quiere distorsionar a la Verdad.
Y la Verdad es hija de lo eterno e inmaterial, la mentira...es hija de la materia;

-[...] entonces, ¿será destruida o no la materia?
El Salvador dijo:

*Todas las naturalezas, todas las producciones y todas las criaturas se hallan implicadas entre sí, y se disolverán otra vez en su propia raíz, pues la naturaleza de la materia se disuelve en lo que pertenece únicamente a su naturaleza.
Quién tenga oídos para escuchar, que escuche.

La paz sea con vosotros, que mi paz surja entre vosotros.
Vigilad para que nadie os extravíe diciendo:
Helo aquí, helo allá, pues el hijo del hombre está dentro de vosotros; seguidlo.
Los que lo busquen lo hallarán.
Id y proclamad el evangelio del reino.
No impongáis más preceptos que los que yo he establecido para vosotros, y no deis ninguna ley, como el legislador, para que no seáis atenazados por ella*.

Dicho esto, partió.

Ellos, sin embargo, estaban entristecidos y lloraban amargamente diciendo:
¿Cómo iremos hacia los gentiles y predicaremos el evangelio del reino del hijo del hombre?
Si no han tenido con él ninguna consideración, ¿cómo la tendrán con nosotros?.

Entonces Mariam se levantó, los saludó a todos y dijo a sus hermanos:

*No lloréis y no os entristezcáis; no vaciléis más, pues su gracia descenderá sobre todos vosotros y os protegerá.
Antes bien, alabemos su grandeza, pues nos ha preparado y nos ha hecho hombres*.

Dicho esto, Mariam convirtió sus corazones al bien y comenzaron a comentar las palabras del Salvador.

Fragmento del Evangelio de María Magdalena- evangelio apócrifo Gnóstico, escrito entre los años 30 y 180 d.C.
Papiro Berolinensis Gnosticus 8052,1, probable traducción del original griego.

Texto copto hallado en 1896 por C. Schmidt, y publicado en 1955, por Walter Till.
Según el Profesor Hollis, del Seminario Harvard, sugiere que fue escrito en tiempo de Cristo.

La historia del documento yahvista.

Por John Shelby Spong.



Hasta aquí, me he centrado en el modo en que fue tomando forma la Toráh, texto que contiene los materiales más antiguos de la Biblia. La Toráh, o *La Ley* o *Los Libros de Moisés*, es el nombre judío para los primeros cinco libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Su formación literaria no fue tal como muchas personas aún creen en la actualidad que sucedió. Nadie, incluido Moisés, se sentó un día y empezó a escribir. De hecho, la Toráh se escribió durante un período de 500 años, y por una serie de autores.

Muchas de las historias contenidas en esta parte de la Biblia fueron una combinación de mitos, cuentos populares y propaganda política, con sólo una pequeña porción de historia real =si es que la hay=. Las historias iniciales, desde Adán y Eva hasta el Diluvio no tienen relación alguna con hecho reales sucedidos tal cual, aunque aún haya alguna gente loca que trata de encontrar el arca de Noé en el monte Ararat. La primera huella de historia real aparece en el relato de Abraham pero es muy tenue.

Si esta huella fuera cierta, Abraham habría vivido alrededor de 900 años antes que su historia fuera escrita en el libro del Génesis =o, como ya dije, el equivalente a 45 generaciones antes=. Moisés, el principal personaje de la historia judía, habría vivido 300 años =o 15 generaciones= antes de que las narraciones acerca de él se escribieran en el libro del Éxodo, y unos 700 años antes de que lo fueran en el del Deuteronomio. Esto significa que la mayoría de estas narraciones no son históricas en el sentido actual de la palabra, sino que son, más bien, folklore interpretativo.

Hay que recalcar esto una y otra vez porque, pese a ello, es difícil conseguir que esta verdad se acepte dado que la mayor parte de la gente ha crecido bajo el peso de 2.000 años de *literalización* y esta inercia continúa influyendo en la actualidad.
En esta columna, quiero rastrear con algo más de detalle el comienzo del llamado *Documento Yahvista*, que los eruditos consideran la parte más antigua de la Toráh y, por eso, la fuente más antigua de la historia bíblica.

Escribir la historia de un pueblo, que es lo que la Toráh pretende hacer, es una actividad que normalmente comienza sólo cuando una nación se ha establecido con suficiente seguridad como para iniciar el proceso de mirarse a sí misma con alguna objetividad. Mientras los judíos huían de Egipto a través del desierto, o mientras invadían y conquistaban la tierra de los cananeos, había poco tiempo e interés en transformar lo vivido en una narración escrita. Además, en el mundo antiguo, eran muy pocos los que eran capaces de escribir, pues dicha habilidad la tenía menos del 1% de la población.

Por eso, quien escribió esta primera parte de la Toráh debió ser algún miembro destacado del gobierno o de la clase sacerdotal. Escribir también requería considerable riqueza, o por lo menos acceso a ella, puesto que tanto los pliegos de cuero como la tinta eran extremadamente caros. De modo que podemos asumir que tanto la educación como la riqueza caracterizaban al autor de este material bíblico.

Por consiguiente, tal persona reflejaría, inevitablemente, las actitudes y prejuicios de la clase dominante a la que él pertenecía; y, por último, si usó el pronombre masculino *él* no es por insensibilidad sino porque el hecho es que, en aquella época los privilegios, el estatus y la educación no habían llegado a las mujeres.
El Documento Yahvista se ha llamado así porque siempre que menciona a Dios lo llama Yahvéh =YHVH=, nombre revelado a Moisés por él mismo en la escena de la *zarza ardiente*, según el texto.

En hebreo, estas consonantes se identifican con el verbo *ser* y se tradujeron, en el libro de Éxodo, como *Yo soy el que soy*. Dado que el verbo *ser* es el verbo fundamental de cualquier lengua, parecía un nombre apropiado para la divinidad a la que se considera el fundamento de la identidad de la tribu. Cuando el conjunto del material Yahvista se separa del resto de la Toráh y de los otros conjuntos de materiales posteriores, de inmediato se hace visible su ambiente histórico. La nación judía ya existía. Saúl, el primer rey, de la tribu de Benjamín, había sido incapaz de conservar su trono.

La narrativa Yahvista describe a Saúl como un hombre melancólico y depresivo, que no pudo unir a las tribus de Israel. Cuando junto a él murieron todos sus hijos, excepto uno que estaba lisiado, en una batalla contra los filisteos en el Monte Gelboé, su trono lo reclamó su propio jefe militar, llamado David. David es claramente el personaje principal del autor del texto Yahvista. Este autor presenta a David como escogido por Dios, ungido por el profeta Samuel, destinado a ser rey de los judíos desde temprana edad, cuando de niño pastoreaba las ovejas de su padre, Jesé.

Tal como suele ocurrir con los líderes populares, en torno a él se fueron acumulando relatos heroicos en la memoria del pueblo. Se contaba que, en su juventud, no sólo había matado a un león y a un oso sino que, finalmente, había terminado con Goliath, un gigante filisteo.
Cuando David reclamó el trono para sí, el Yahvista cuenta que inmediatamente ejecutó una serie de acciones políticas para dar solidez a su solicitud y ganar el apoyo popular.

Ordenó un período de duelo nacional por la muerte de Saúl y de sus hijos, castigó a cualquiera que se alegrara de la caída de éste y planeó la conquista de Jerusalén, la ciudad de los jebuseos, para hacer de ella su propia capital. Si quería reunir a todas las tribus de Israel en una sola entidad política, necesitaba una ciudad neutral como símbolo de la nueva unidad a la que quería convocar a las tribus dispersas de su pueblo. Estas tácticas dieron resultado. Con su poder firmemente establecido
dentro de su nación, David comenzó a expandir su reino militarmente.

Así coronó la prueba final de un monarca: completar un reinado de 40 años, pasar el trono a su hijo Salomón y establecer así la continuidad de la nación con una familia real al frente. Uno de sus últimos actos, según esta narración, fue delegar en su hijo Salomón la tarea de edificar el Templo que haría de Jerusalén no sólo el centro político sino la capital espiritual del pueblo judío. Con estas tres instituciones establecidas =el trono de David, la ciudad de Jerusalén y el templo de Salomón, construido en la primera década del reinado de éste=, ya había llegado el momento en que alguien incorporara a la nación la memoria de su propia constitución como tal: la corriente de la historia, la crónica nacional.

Tal es el trasfondo en el que a un alguien de la corte, quizás un miembro de la misma familia real, o quizás un sacerdote relacionado con el Templo, o quizás alguien que reunía ambas condiciones, se le encargó, probablemente por el mismo rey, escribir la historia del pueblo hebreo. Así es como nació el primer material de lo que luego fueron las *Sagradas Escrituras*. La fecha de todo esto fue alrededor del 950 a.C. Salomón llevaba en el trono una década.

El pueblo judío se había enriquecido con la afluencia de tributos por parte de los pueblos conquistados por David.
Esta parte del Medio Oriente se hallaba entonces en paz. El templo, considerado como el lugar que Dios habitaba en la tierra, ya estaba terminado y la vida de la nación descansaba confiada y en paz entre brazos de sus dos protectores: Dios y el rey. Era, pues, el momento de escribir la historia de los orígenes de aquella situación.
Y así empezó el trabajo del Yahvista como escritor.

Cuando la historia quedó terminada, la imagen de Israel, como pueblo elegido por Dios, estaba asegurada.
Reforzaron la imagen de esta elección tres proclamaciones básicas: Dios había escogido a la casa de David, y por tanto a la tribu de Judá, para regir al pueblo elegido; la voluntad de Dios se expresaba por medio del templo en el que Dios vivía como presencia protectora; y el sumo sacerdote y el clero eran los encargados específicos de cuidar el orden de la vida cúltica de la nación como signo de la continua bendición de Dios.

Tan pronto como estuvo terminado este gran relato, y tal como ocurre con toda escritura sagrada, empezó a leerse como parte del culto de la comunidad congregada para la adoración en el templo. Así fue como esta narración alcanzó su estatus de autoridad como *verdad revelada por Dios*. Un estatus ciertamente fomentado por los sacerdotes, a quienes venía muy bien este aura de santidad en torno a las palabras del relato y que también sirvió a los intereses de la familia real puesto que la llamada *Palabra de Dios* afirmaba su derecho a reinar como algo proveniente de Dios mismo.

Por otra parte, así quedó establecido el rol de Jerusalén en la vida nacional como capital y símbolo de la unidad del pueblo, de manera que los poderes dispersos se unificaron y concentraron en ella. El pueblo judío, que hacía tan poco era aún un frágil tejido confederado, regido por jueces locales que realizaban la adoración en santuarios ubicados en Hebrón, Batsheba y Bethel, encontraba ahora su unidad en una nueva federación impuesta, nada menos, como expresión de la voluntad de Dios.

En un mundo en el que no había separación entre iglesia y estado =o entre religión y política= este primer texto que luego se convertiría en el primero de unas Escrituras mucho más complejas, fue, de hecho, algo muy político. Al contar la historia judía desde la Creación y desde Adán hasta Abraham, el autor unía el inicio universal de la historia humana con el amanecer de su propia historia nacional. Al relacionar las historias de Abraham, Isaac, Jacob y José, este texto estableció además, tanto legítima como moralmente, la autoproclamación judía de su derecho de propiedad sobre la tierra que habían de hecho conquistado.

Al incorporar los antiguos santuarios de Hebrón, Batsheba y Bethel, este autor identificó las tradiciones religiosas del pasado con un nuevo centro en Jerusalén, concebido como su último y mayor sucesor. Al contar la historia anterior a la esclavitud en Egipto, reconstruyó la reputación nacional. En su mejor versión, este texto fue una admirable autopropaganda política y un intento poderoso y efectivo de definir el significado de ser judío como ser un miembro del *pueblo elegido*.

¿Qué ocurriría si la nación judía se dividiera alguna vez a causa de una guerra civil?
Dicha rebelión sería contraria a las Escrituras, al Templo y al Rey.
Fue justo lo que ocurrió en algún momento entre el año 920 y la muerte de Salomón.
Fue en ese momento cuando apareció el segundo conjunto de materiales que componen la actual Toráh. Pero esa historia la examinaremos en la siguiente entrega de esta serie.

John Shelby Spong

Gilgamesh***

10 comentarios :

Alejandro Arrabal Diaz dijo...

+1.

Néstor González dijo...

Eso fue increíble amigo cada día aprendo más contigo muchas gracias

JJ dijo...

Me parece comprensible que si no había división entre religión y política semejante patraña se haya instaurado en el acervo cultural y social de muchos pueblos. En algún momento de la historia debió entonces surgir alguien o algunos de mucho peso, quizás los gnostico? que cuestionaran ese establisment como verdedaro o auténtico, y por la fuerza los otros implantaron el divide y vencerás y las correspondientes persecuciones. No sé yo...Sólo intento entender la película. Gracias Gilga por estos capítulos de nuestras creencias. Un millón de gracias

eleritzo espaider dijo...

..un libro "chollo",,refinado eso si,un auténtico sabotaje al desarrollo del ser humano..copiado por otros,con idénticos planes...aún así,siempre queda un resquicio,para poder ver luz, y abrir por ahí la ventana..Gracias por el trabajo..Namasté.

Manuel dijo...

Hay algo que no me encaja en todo esto. El concepto de Dios único, los mandamientos con ese grado de perfección armoniosa que no admite la corrupción, El arca de la alianza, o la de un pueblo en tierra extraña y que se mantiene de alguna manera apartado de esa tierra acogedora por las razones que fuese y que mantiene esa creencia, esa fe, ese arraigo y esa persistencia en un solo Dios en medio de una multiplicidad de dioses. Por lo demás si se comprende que es la narración de la historia de un pueblo y sus vicisitudes, y muchas veces narradas y ajustadas bajo un punto de vista muy interesado para mantener su identidad, a parte de las interpretaciones, traducciones, acomodamientos, reajustes, adaptaciones que sufrieron a lo largo de la historia. Por ejemplo AT en Génesis 1:1= Al principio CREO Dios, en contraposición por llamarlo de alguna manera a ese principio del NT en Juan 1:1 Al principio ERA el Verbo, y aquí cobra todo su sentido el verbo SER (era, estaba, es). Yo pienso que hay que separar el grano de la cizaña, porque tanto en el AT como en el NT si hay grano aunque solo sean muy pocas semillas (¿12 Tal vez?) y eso es lo que importa porque cayendo en la buena tierra brotaran y se multiplicaran.
Un saludo y gracias Gilga.

Raúl Gazquez dijo...

Buenas tardes a tod@s
Mi sentir actual es mirar para mañana , el ayer me sobrepasó, es importante encontrarse con la historia, importante enseñarla, importante entederla, pero cuando ves el mundo hacia donde se dirige, en mi caso me pregunto, de que sirvieron, de que valió la pena, por que se molestaron,así como tu Gilga intentas abrir huella en un camino cada vez más cerrado, es de agradecer y con eso no quiero que entendáis que no lo hago, pero he perdido el sentir del prójimo, me vuelto un egoísta, solo miro por los míos y eso también me hace sentir mal, tiempos malos para mis creencias...
Saludos Raúl GG
Posdata :Ya no tengo remedio,pero nunca pierdo la sonrisa para con casi nadie, soy de espíritu alegre o burlón

Raúl Gazquez dijo...

Buenas tardes a tod@s
Mi sentir actual es mirar para mañana , el ayer me sobrepasó, es importante encontrarse con la historia, importante enseñarla, importante entederla, pero cuando ves el mundo hacia donde se dirige, en mi caso me pregunto, de que sirvieron, de que valió la pena, por que se molestaron,así como tu Gilga intentas abrir huella en un camino cada vez más cerrado, es de agradecer y con eso no quiero que entendáis que no lo hago, pero he perdido el sentir del prójimo, me vuelto un egoísta, solo miro por los míos y eso también me hace sentir mal, tiempos malos para mis creencias...
Saludos Raúl GG
Posdata :Ya no tengo remedio,pero nunca pierdo la sonrisa para con casi nadie, soy de espíritu alegre o burlón

Gilgamesh el inmortal dijo...


Alejandro-Lena Kozachenko-Eliana Gallegos y 3+;
muchas gracias.


Néstor González;
gracias amigo, yo tb con ustedes.


J.J;
a vos gracias amiga, has entendido perfectamente la película.


eleritzo espaider;
gracias amigo, tal cual; *chollo*, jeje, abrazo.


Manuel;
gracias a vos por tu reflexión, hay mucho para seguir *pensando*. Abrazo


Raúl Gazquez;
gracias pòr la reflexión y por valorar, ¿qué puedo decirte..que vos no sepas? sentí como creas que tenés que sentir, o hacer lo que creas hay que hacer. Cada uno asimila la experiencia de vivir según su termómetro interno y su estado, ni mejor ni peor, sólo suyo, y lo que uno hace o siente solo puede ser entendido por uno mismo. Ojalá lo que sientas o hagas sea bueno para vos y para los demás. Abrazo

JJ dijo...

Justamente hoy reflexionaba, con mis 48 años a cuesta, que cada circunstancia de la vida es una oportunidad única y nueva para afrontarla con nuestro SER, y ese SER que SOMOS sólo se manifiesta en presente, lo que significa que no vale echar mano de experiencias pasadas, ni vale compararnos con otros, ni tirar de prejuicios ni creencias instauradas, ni de adoptar a ciegas consejos de terceros; en mi humilde opinión se trata de SENTIR, de escuchar nuestro yo interior, lo que SOMOS en cada momento y manifestar nuestra voluntad conforme y en coherencia con nuestra esencia y grado de conciencia. Con esta comprensión y práctica siento que me ha ido mejor. Fuerte abrazo para todos

Gilgamesh el inmortal dijo...


J.J;
Bendita sea esa luz en vos querida amiga, gracias, fuerte abrazo.